viernes, 14 de agosto de 2026

Capítulo 210, La conspiración del harén y la muerte de Ramsés III, y Funcionarios de Ramsés III

La conspiración del harén y la muerte de Ramsés III
Ramsés III, rey de Egipto en los tiempos del Imperio Nuevo, dinastía XX, (aprox. 1185-1153 a.C.) gobernó el país en un contexto de guerras contra diversos enemigos externos y de crisis política y económica en el interior, situación que habría de culminar con el asesinato del monarca tras una conspiración que se desarrolló en el harén del palacio. Ramsés era hijo de Sethnakht, su antecesor en el trono, que gobernó durante unos cuatro años, tam bién en un contexto que brindaba señales de agotamiento en el estado egipcio. Se había producido una degradación de la administración, imperando la corrupción y registrándose frecuentes robos en los templos y las tumbas de los reyes. Muerto su padre, Ramsés alcanzó el poder real, que mantuvo duran te algo más de treinta años. Cuando arribó al trono, tenía treinta años de edad y parece que antes había actuado como corregente con su padre, de modo que contaba con una previa experiencia en el ejercicio del poder.

Tiempos de inestabilidad
Ya en el trono, Ramsés hubo de realizar diversas campañas militares destinadas no tanto a ensanchar las fronteras e intereses del Imperio como a evitar su menoscabo. Sabemos, en ese sentido, que en los años 5 y 11 de su reinado hubo de enfrentarse con los vecinos libios; en el año 8 tuvo que atajar la invasión del Delta por los denominados Pueblos del Mar, y posteriormente, siempre en defensa de sus fronteras, tuvo enfrentamientos con los nubios (en el sur) y los libios (en el oeste). Uno de los hitos de su reinado fue la construcción del que hoy es el templo mejor conservado de Te bas, su templo funerario de Medinet Habu, que no era un mero espacio para su culto tras la muerte sino que contó con varios edificios de uso civil (palacio y dependencias administrativas). El conjunto fue levantado en Lúxor, en la orilla occidental del Nilo. En los muros exteriores de este templo habrían de ser inmortalizadas las escenas de lucha del faraón y su ejército contra los Pueblos del Mar. La batalla, que habría de resultar decisiva para la pervivencia de Egipto, se desarrolló en el Delta del Nilo, que había sido invadido por estas gentes, todavía no suficien temente identificadas, que procedían del Egeo y que antes de llegar (por tierra y por mar) al Bajo Egipto habían ocasionado la destrucción del Reino Hitita y sometido a diversas ciudades sirio-palestinas. Esa invasión habría de afectar negativamente a la economía de toda la zona. En ese sentido, Egipto derrotó a los Pueblos del Mar en el Delta, pero perdió algunos de sus socios comerciales asiáticos y el propio con trol de los territorios que allí mantenía.
En este contexto de pérdida de influencia en Asia, y de menoscabo de los recursos que de allí procedían, se produjo un proceso de acaparamiento de la riqueza disponible por parte de los templos, lo que condujo a situaciones de escasez entre la gente, que llegó a pasar hambre. En este estado de penuria, cuando corría el año 29 del reinado de Ramsés comenzaron los preparativos para la celebración de su Fiesta Sed, unos rituales con los que se pretendía revitalizar al rey cuando había alcanzado los 30 años de reinado. Esos festivales originaban unos gastos cuantiosos, ya que todo el país se volcaba en ellos. Había que demandar a los dioses salud y fuerza para que el faraón, ya anciano, pudiera seguir rigiendo los destinos de Egipto, y en materia de gastos nada se escatimaba por el estado. Fue entonces, entre los años 29 y 31 del reinado, cuando habría de producirse la que está registrada como primera huelga de la historia. En efecto, se tra taba de los trabajadores que vivían en el poblado de Deir el-Medina, que venían sufriendo el impago de los salarios que percibían (en especie) por el trabajo que desarrollaban como constructores de tumbas reales en el Valle de los Reyes. Agobiados por la penuria, los afectados abandonaron sus puestos y no dudaron en manifestarse ante el propio visir Ta, argumentando que el estado estaba gastando los recursos destinados a ellos en satisfacer otras necesidades. Todo esto nos confirma que en estos tiempos finales del reinado de Ramsés el país vivía una situación de crisis y descontento, en la que faltaba el grano y los recursos para alimentar a los funcionarios y trabajadores, de modo que los salarios habían dejado de pagarse. Todos estos problemas políticos, económicos y sociales habrían de ser un excelente caldo de cultivo para que se desarrollara la conspiración del harén. Egipto estaba viviendo unos tiempos crepusculares.

El harén (la casa Jeneret)
Antes de profundizar en la conspiración, debemos comentar las singularidades del harén egipcio, de nominado Casa Jeneret, que era una institución en absoluto equiparable a lo que nosotros conocemos como harén, influenciados sobre todo por lo que los harenes otomanos significaban para los artistas europeos del siglo XIX. Este último era el lugar donde vivían las mujeres y los hijos del sultán, estando prohibido el acceso a los hombres y utilizando eunucos que servían de enlace entre el harén, oculto a la mi rada de todos, en el que las mujeres estaban encerradas, y el mundo del exterior. En la Casa Jeneret no sucedía así (Cubas Contre ras, 2015, páginas 29 y siguientes). Las mujeres del harén egipcio tenían cierta libertad de movimientos y era usual que acompañaran al rey en sus desplazamientos y actos públicos. No estaban encerradas y ocultas, como en Turquía, sino que el harén era el lugar donde vivían y educaban a sus hijos, contando con los servicios de funcionarios y sirvientes masculinos que aseguraban la buena marcha de la institución. En esencia, la Casa Jeneret era el lugar de residencia de las mujeres y los hijos del faraón. Los niños eran educados allí y las mujeres solían destinar su tiempo a actividades de tipo musical (que lue go ejecutaban para divertimento del rey y la corte, así como en los ritos de los templos) y a la fabricación de tejidos de calidad. Para el mantenimiento del harén este contaba con tierras de cultivo, que proporciona ban alimentos, ganados, talleres, sirvientes, etc. A la cabeza de todas las mujeres del harén estaba la Gran Esposa Real, que dirigía todas las casas que existían en el reino. Sabemos que hubo harenes en Pi-Ramsés, Tebas, Menfis, etc. También tenemos constancia de que existían harenes ambulantes que seguían al rey en sus desplazamientos por Egipto. El aspecto más relevante de la Gran Esposa Real es que, al ser la esposa principal del rey, era la madre del futuro heredero del reino. A veces, había más de una Gran Esposa Real, lo que podía ser fuente de conflictos entre ellas, como de hecho sucedió en la conjura que acabó con la vida de Ramsés III.
En efecto, todo parece sugerir que dados los conflictos vividos en su reinado Ramsés III concedió especial importancia al asunto de su sucesión. Para garantizarla, habría decidido desposar con dos grandes esposas. De un lado, Iset (o Isis), hija de un alto funcionario de origen sirio-palestino, que estaba afincado en el Bajo Egipto; de otro, Teye, una mujer que pertenecía a una familia de la élite de Tebas (Alto Egipto). Por los acontecimientos que habrían de producirse se manifiesta que entre ambas mujeres hubo de existir una rivalidad, ya que cada una de ellas tenía un hijo que era tanto hijo del rey como de una Gran Esposa Real. Es decir, los dos estaban legitimados para optar a la sucesión de Ramsés. Desde el año 22 de su reinado, al menos, el rey de signó como príncipe heredero al hijo de Iset, llamado también Ramsés (que habría de ser el futuro Ramsés IV), en tanto que el otro aspirante, hijo de Teye, al sentirse despreciado en su derecho a la sucesión, habría de ser uno de los implicados en la conjura en cuyos detalles pronto entraremos. En palabras de Borrego Gallardo (2015, página 45): “El carácter íntimo y apartado de los espacios (del harén) lo con vertían en un ámbito idóneo para la conspiración e, incluso, el regicidio, como muestran los precedentes de Pepi I y Amenemhat I (ambos reyes asesinados también en conjuras similares).

Los conjurados
Los instigadores principales de la conjura fueron Teye, la Gran Esposa Real, y su hijo Pentaur. En ese círculo inicial habría estado también un personaje al que se llama en el juicio Pai-Bek-Kamen, que es calificado como Gran Criminal y que era Jefe de la Cámara. Las fuentes para el conocimiento de estos sucesos están documentadas en los siguientes textos (aparte de lo que nos cuentan las propias momias de Ramsés III y Pentaur, que se han conservado):
·       Papiro Judicial de Turín. Fue redactado en tiempos de Ramsés IV y es un texto que más que las propias actas del juicio lo que recoge son las sentencias. Es la fuente principal para profundizar en la conjura.
·       Papiros Lee, Rollin y Rifound (A, B. C, E y F.) que sí parecen que son parte de las actas judiciales propiamente dichas. El objetivo de la rebelión era situar a Pentaur como rey, asesinando para ello a Ramsés III y a su hijo Ramsés, heredero legítimo. El que habría de ser Ramsés IV salió ileso de la conjura y sería en los primeros momentos de su reinado cuando el juicio se llevó a cabo. En defensa de sus pretensiones es posible que los conspiradores insistieran en que el heredero Ramsés era hijo de una extranjera, de ori gen cananeo y que por tanto era Pentaur quien debía ser llamado a gobernar. Teye, para favorecer sus pretensiones, supo buscar el favor, primero de varias mujeres del harén, y luego de diversos funcionarios y mandos del ejército. Se pretendía iniciar un alzamiento en dos frentes. De un lado, promoviendo desórdenes públicos en las calles, y, de otro, utilizando al ejército (se tiene constancia de que se contaba con el apoyo, al me nos parcial, de las tropas de Nubia). Sánchez Paule (2016-2017, página 10) da la cifra de 27 hombres y 6 mujeres que fueron considerados culpables de alta traición. El Papiro Judicial de Turín nos confirma las instrucciones que se habían impartido por los conjurados: ¡Levantad al pueblo! Incitad la enemistad para provocar la rebelión contra su señor. Se trataba, en suma, de crear desorden en las calles. Con el trasfondo de esa sublevación popular, los altos cargos implicados en la revuelta habrían de imponerse pronto, con la ayuda de las unidades del ejército afectas. Desroches Noblecourt (1999, página 93) argumenta que no se puede conocer el número total de los implicados ya que es posible que algunos ni siquiera llegaran a ser identificados pero en los documentos se mencionan un total de 28 hombres y un número indeterminado de mujeres. La única mujer de la que se indica su nombre es la Gran Esposa Real Teye.

Magia negra
Actuando de un modo acorde con la mentalidad egipcia, los protagonistas de la conjura, a la hora de dar forma a la misma, decidieron utilizar en su provecho el poder de la magia. En el país del Nilo la magia, en la vida cotidiana, lo envolvía todo y los conspiradores sabían que si querían tener éxito en su complot debían de ser capaces de utilizarla, ya que haría falta neutralizar la protección del rey. En efecto, a través de rituales diversos, todos los días se renovaban las defensas del rey y para triunfar en sus objetivos, los conjurados tenían que ser capaces de inhabilitar esa protección, lo que nos es confirmado por el Papiro Rifaud cuando nos dice que usando la magia: Él se puso a subvertir las protecciones (del rey)… Los libros de magia, sin embargo, estaban bien custodiados, ya que su conocimiento se consideraba un secreto. Parece que en este caso se mantenían ocultos en la Casa de la Vida, en la biblioteca personal del rey, posiblemente en el área administrativa del templo funerario de Medinet Habu. Facilitó la búsqueda de los libros el hecho de que según el Papiro Judicial de Turín en la conjura estaban involucrados dos escribas de la Casa de la Vida, a los que se identifica como Messui y Shad-Mesdjer. Además, dos de los participantes en la conspiración eran expertos en magia. Se trata de Pa-Re-Kamenef, identificado como Mago en el Papiro de Turín, que en su cali dad de jefe de los sacerdotes lectores tenía acceso al conocimiento de los textos litúrgicos y mágicos, así como Iroi, que era superior de los sacerdotes de Sakhmet, divinidad cuyos servidores eran considera dos por los egipcios como buenos médicos y magos temibles. El Papiro Lee, en la versión de Borrego Gallardo (2015, página 58), hace mención a estos extremos: Dame un texto para poder inspirar terror y temor reverencial (dice uno de los conjurados). Él le dio un texto de los rollos de (Ramsés III)… Él se puso a realizar personas de cera inscritas con el objeto de que fueran llevadas hasta el interior (del harén)…, exorcizando un equipo y hechizando a los demás, llevando algunos mensajes hasta el interior (del harén) y trayendo otros hacia el exterior. Y también, en el mismo Papiro: Él se puso a rea lizar escritos de magia para exorcizar y confundir, realizando algunos dioses de cera y algunas pociones para hacer que se debilitaran los miembros corporales de la gente. Fueron puestas en la mano de Pa-Re-Kamenef (Mago)… y de los demás Grandes Enemigos (conjurados)…
Vemos que los conspiradores, siguiendo las indicaciones del libro sustraído, fabricaron figuras de cera para usarlas en sus fines criminales, así como pociones y textos mágicos que incluían conjuros para destruir la salud del rey y sus partidarios, anular la voluntad de los guardias del palacio e incluso, más adelante, como veremos, utilizar fórmulas de con tenido amoroso destinadas a sobornar a los jueces que habrían de instruir el proceso. Gracias al poder de la magia y a los mensajes que se intercambiaban entre el interior y el exterior del harén, usando sobre todo textos ocultos en vasijas y otros útiles, el complot fue tomando forma. A modo de síntesis, podríamos destacar:
·       Se usaron figuras de cera mágicas, de encantamiento. La creencia en ellas era similar a la que correspondía a la magia “blanca”, que se utilizaba por los poderes del estado para debilitar y derrotar a los enemigos de Egipto. El hecho de que la magia de los conspiradores la consideremos como “negra” es porque se aplicaba a subvertir el orden establecido y acabar con la vida del faraón. Lo que el estado usaba contra los enemigos de Egipto era impensable que se aplicara contra el propio rey.
·       Entre esas figuras vemos que las había de dio ses y de personas. Las primeras pretendían atraer la protección de la divinidad representada. Las segundas, buscaban anular la salud o la voluntad del rey y sus defensores.
·       Se nos dice que se usaron pociones y textos mágicos. Con ellos se pretendía hechizar a los guardias del palacio produciéndoles sueño (posiblemente las pociones fueron servidas a los guardias por sus propias esposas, ya que se sabe que había seis mujeres involucradas). Con los textos mágicos se pretendía, también, producir un terror inmenso en los oponentes.
·       Finalmente, se elaboraron hechizos de amor, que habrían de ser usadas por las mujeres para conseguir atraer a la causa a personas que en principio no eran partidarios de la conjura. En un momento posterior, derrotados los conjurados, varios jueces y oficiales que instruían el proceso judicial habrían de ser juzgados a su vez, y severamente castigados, ya que se comprobó que se habían divertido con las mujeres implicadas en la conspiración.

La muerte de Rmsés III
Hemos venido anticipando que el objetivo del complot era asesinar al rey y a su heredero, el futuro Ramsés IV, así como situar en el trono a su otro hijo, Pentaur. Sobre el desenlace se ha venido especulando mucho y, de hecho, lo único que estaba claro es que el que habría de ser Ramsés IV no murió. De algún modo, la conjura fracasó y Pentaur que habría de ser condenado a muerte, fue inducido al suicidio. Teníamos dudas, no obstante, sobre si Ramsés III murió. Hasta fechas recientes se creía que no había fallecido en la conjura, sino poco después debido, se pensaba, a su edad avanzada y a su delicado estado de salud. En ese sentido, y a modo de ejemplos, Serrano Del gado (1993, página 184) sostenía que no sabíamos si se llevó a cabo el magnicidio, en tanto que Des roches Noblecourt (1999, página 91) pensaba que: “De hecho, no parece que el rey muriera como con secuencia de la conjura… La momia de Ramsés III se conserva, y en modo alguno deja ver indicios de muerte violenta…” Hoy día, sin embargo, aunque se desconocen los detalles del magnicidio, ya que nada se dice en los papiros conservados, sabemos que el rey fue asesinado por los conjurados. En efecto, podríamos decir que la momia de Ramsés III nos ha hablado. Se trata de unos restos que fueron encontrados en buen estado de conservación en 1881 en el escondrijo de momias reales de Deir el-Bahari. Se pudo identificar debido a los textos hieráticos escritos sobre las ven das. Desde entonces, se llevaron a cabo diversos estudios sobre ella y los investigadores nunca encontraron señales de un posible asesinato. No identificaron heridas, ni señales de estrangulamiento, ni vestigios de veneno. Recientemente, en 2012, todo cambió. Ese año un equipo internacional realizó nuevos estudios de la momia, que se conservaba en el Museo de El Cairo. Se llevaron a cabo rigurosos trabajos radiológicos, genéticos, de tejidos y, sobre todo, de tomografía axial computerizada (TAC). El resultado de estos estudios fue tan sorprendente como concluyente. Borrego Gallardo (2015, página 64) nos dice que: “El TAC ha revelado que justo por debajo de la larin ge presenta una herida por un arma afilada de has ta siete centímetros de longitud, que llegó hasta el hueso entre las vértebras quinta y séptima, rebanan do todos los tejidos blandos de la parte anterior del cuello en esa área (seccionando tráquea, esófago y grandes vasos sanguíneos), y que el hueco resultante fue rellenado con material de momificación. La muerte resultante fue inmediata.” Confirmaría que la herida se produjo antes de la muerte el hecho de que en el TAC se pudo identificar un objeto de unos quince milímetros de diámetro que habría sido depositado en la zona de la herida en el proceso de momificación. Se trataría de un amuleto del Ojo de Horus, con el que se habría pedido vida y salud en el más allá para el difunto. En suma, hoy no tenemos dudas de que Ramsés III murió asesinado. Otra cosa es que los conjurados fracasaran en su intento de asesinar también a su heredero legítimo, su hijo Ramsés. Este, que era general del ejército, debió aplastar a los implicados y fue coronado nuevo rey de Egipto.

El juicio y las sentencias
El Papiro Judicial de Turín nos dice que el faraón (no aclara si Ramsés III o Ramsés IV), cuando el complot fue derrotado, comisionó a doce hombres de su confianza para que investigasen a los criminales que lo habían preparado, a los que se califica como “la abominación de la tierra”. Dirigiéndose a los jueces, el rey, en el papiro, habla: Con respecto a las tramas que gente –yo no sé quiénes- han urdido, id e investigarlas. Ellos fueron y los interrogaron; ellos provocaron que murieran por sus propias manos aquellos a quienes causaron que (así) murieran –aunque (yo) no se (quién) es- y castigaron también a (los) otros –aunque yo no sé quiénes. Pero (yo) había comisionado (a ellos con vigor) diciendo: Prestad atención, cuidad de no permitir que (nadie) sea castigado erró neamente (por un oficial) que no esté sobre él. Así les hablé una y otra vez. Estos doce jueces designados por el rey son relacionados en el texto, indicando el cargo que ocupaban:
·       Supervisor del Tesoro Montuemtaui.
·       Supervisor del Tesoro.
·       Paifru Portaestandarte Kar.
·       Mayordomo Paibes Mayordomo.
·       Quedendenen Mayordomo Ba´almahar Mayordomo Pairsun.
·       Mayordomo Thot-Rekh-Nefer.
·       Adjunto Real Penernut Escriba Mai Escriba de los Archivos.
·       Par-Re-em-heb Portaestandarte de Infatería Hor.
 
Las actuaciones judiciales debieron comenzar con una fase previa de instrucción, seguida de la audiencia a los conjurados y la imposición de duras sentencias, acordes con la gravedad extrema de los delitos, sobre todo el de magnicidio. Con la muerte de Ramsés III los conspiradores quisieron alterar en Egipto la norma de Maat (la divinidad que regía el orden y el equilibrio del mundo), de modo que fueron califica dos como Grandes Criminales y tratados como tales. Es razonable pensar que en la fase de instrucción algunas de las confesiones fueran obtenidas a través de tormentos. En Egipto lo usual era golpear con bastones el cuerpo de los considerados culpables. El Papiro Judicial de Turín nos brinda un total de cinco listas de condenados, con detalle de las respectivas penas que se les impusieron. A modo de ejemplo, podemos ver cómo fueron considerados en el Papiro Judicial de Turín algunos de los implicados: De Pentaur, el hijo de Teye, se sabe que fue conde nado a muerte y se le permitió que se suicidara. Lo mismo sucedió con Pai-Bek-Kamen, el Gran Criminal, que era Jefe de la Cámara. En una de las relaciones de condenados, se habla de seis criminales que habían estado en connivencia con Pai-Bek-Kamen. Se trata de:
·       Pai-is, Gran Criminal, Comandante del Ejército.
·       Messui, Gran Criminal, Escriba de la Casa de la Vida.
·       Pa-Re-Kamenef, Gran Criminal, Mago. Iroi, Gran Criminal, Superior de los Sacerdotes de Sakhmet.
·       Nebdjefa, .
·       Shad-Mesdjer, Escriba de la Casa de la Vida.

Se nos dice que: Ellos salieron de sí por su propia mano en el Lugar del Juicio; tomaron sus propias vi das. En el desarrollo del proceso se produjo una anomalía que no deja de llamarnos la atención. Parece que tres de los jueces, un oficial de infantería y un capitán de policía fueron seducidos por las mujeres del harén, a las que iban a juzgar, y disfrutaron con ellas de una orgía que no pasó desapercibida para los de más jueces. El Papiro Judicial de Turín nos ha deja do constancia de ello: Personas castigadas con la ablación de sus narices y orejas porque fueron negligentes con respecto a las buenas instrucciones que se les habían dado. Las mujeres se fueron. Los alcanzaron en el lugar en que estaban, y se divirtieron con ellos y con Pai-is. Su crimen les alcanzó: El gran criminal Pai-Bes, que era (entonces) Mayordomo. Se le aplicó el castigo. Se le dejó solo. Tomó su propia vida. El gran criminal Mai, que era (entonces) Escri ba de los Archivos. El gran criminal Tai-Nakhet, que era (entonces) Oficial de Infantería. El gran criminal Nanai, que era (entonces) Capitán de Policía. Personas que estaban en conexión con ellos. Recibieron una reprimenda con duras palabras. Se les dejó so los, no habiéndoseles hecho daño alguno: El gran criminal Hori, que era (entonces) Portaestandarte de Infantería.
Vemos en este texto que uno de ellos se suicidó y tres fueron castigados con la ablación de sus narices y orejas. Con respecto a Hori, solamente se le reprimió con duras palabras. Es posible que este individuo hubiera delatado a los otros cuatro y quizás por ello se libró de las mutilaciones. A modo de recapitulación, las sentencias de las que se habla en el Papiro de Turín serían:
·       Ejecución pública. No se sabe la forma concreta. Usualmente solía ser empalamiento o quema en la hoguera. Era la forma más ignominiosa, ante espectadores.
·       Suicidio forzoso. Se aplicó a algunos de los condenados a muerte. Parece que era un método más honroso. Uno de los condenados a los que se permitió matarse con sus propias manos fue Pentaur. Se nos dice que la muerte se hacía en privado, fuera de las miradas de la gente.
·       Mutilaciones. Se trata de ablaciones de las orejas y de la nariz. Se aplicó sobre todo a los jueces y policías que se corrompieron, algunos sacerdotes, coperos, etc. Alguno de ellos decidió quitarse la vida, dado el profundo estigma social que implicaba esta pena. Es el caso de Pai-Bes, Mayor domo.
·       Reprensión severa. Solo se nos brinda un caso. Se trata de Hori, Portaestandarte de Infantería, según vimos antes. 

Damnatio Memoriae
Lo que se conoce como “Condena de la Memoria” es una figura que está presente en buena parte de las culturas del mundo antiguo. Se trata del deseo de destruir el recuerdo de alguien que ha desempeñado un papel relevante en algún episodio histórico, sien do una práctica que se utilizó sobre todo en el mundo latino pero que es también de aplicación en Egipto. En el caso del Valle del Nilo, no se trataba solamente de que el nombre de alguien fuera olvidado sino que se pretendía también, gracias al poder mágico de la palabra, que a ese individuo, que habría cometido algún acto execrable, se le negara el acceso a la vida en el más allá tras la muerte, por lo que esta práctica suponía un castigo terrible para quienes eran conde nados a padecerla. En el caso del asesinato de Ramsés III, los principales acusados sufrieron una doble pena. En esta vida se les condenó a muerte. En el más allá, al ser borrada su existencia, se les impidió que pudieran renacer. A través de unos ritos de execración se pre tendía su total aniquilación. Ese es el motivo de que en el Papiro Judicial de Turín se aplique a los condenados nombres que no son reales. El estado habría usado el poder de la magia para eliminar la esencia última de los criminales, otorgando a estos nombres ofensivos o despreciables. Veamos algunos ejemplos:
·       Pai-Bek-Kamen (El servidor ciego.)
·       Pa-Re-Kamenef (Re lo ciega). − Panik (El demonio).
·       Pai-is (El calvo). − Mesed-su-re (Re lo detesta)…
En el caso de Pentaur, hijo de la Gran Esposa Teye, el propio Papiro Judicial nos indica que ese no era su verdadero nombre: Pentaur, a quién le había sido dado ese otro nombre…, dice el documento. La moderna investigación piensa que los restos de Pentaur, que fue obligado a quitarse la vida, serían los de la Momia Anónima E que se encontró en el escondrijo de Deir el-Bahari (tumba BB 320). El cuerpo, que correspondería a un joven de unos veinte años, fue encontrado en el interior de un sarcófago que no tenía ninguna inscripción. Su nombre había sido ignorado. Estaba envuelto en pieles de oveja (algo claramente impuro) y sus órganos vitales ni siquiera habían sido extraídos. Es más, el cuerpo no había sido momificado sino que se había conservado por causas naturales. Tenía, finalmente, atadas las ma nos y los pies. Todo esto es inusual en las prácticas funerarias egipcias, lo que hacía pensar que algo extraño sucedía con esos restos humanos. Los recientes análisis de ADN permitieron descubrir que el sujeto estaba emparentado en línea descendente con Ramsés III. Todo sugería que se trataba de su hijo Pentaur, cabecilla de la conjura que costó la vida al rey.
Con respecto a Teye, la Gran Esposa Real, se ha conservado su nombre verdadero, posiblemente debido a que por su condición de esposa del rey tenía un estatus sagrado. Muerto Ramsés III en la conjura, el destino de Teye debió quedar en manos de Ramsés IV. En todo caso, ella fue excluida del proceso y no tenemos constancia de su destino. Tampoco se sabe nada de las mujeres del harén implicadas en la conjura. Ni siquiera su nombre se ha conservado y no pensamos que fuera por motivos de simple deco ro, por tratarse de mujeres de buenas familias, sino para conseguir que ellas tampoco tuvieran una segunda vida tras la muerte. Con la Damnatio Memo riae no se trataba solo de excluir a los condenados de la historia, sino que tenía una dimensión mágica que habría de impedir que los criminales, olvidado su nombre, pudieran arribar a otra vida en el más allá.

El tabú de la sangre derramada
En el Papiro de Turín, cuando está hablando el rey, podemos leer lo siguiente: Con respecto a todo lo que ha sido hecho, son ellos (los jueces) los que lo hicieron. Que (la responsabilidad) de todo lo que hicieron caiga sobre sus cabezas, en tanto que yo estoy consagrado y exento por toda la eternidad, en tanto que yo estoy entre los reyes justos que están ante Amón-Re, rey de los dioses, y ante Osiris, gobernante de la eternidad. No sabemos si el rey que está hablando es Ramsés III o su hijo Ramsés IV. En palabras de Serrano Delgado (1993, página 184): “El documento se abre efectivamente con palabras del propio Ramsés III, pero por la terminología y las fórmulas que se le apli can parece que ya ha experimentado la apoteosis propia de todo faraón difunto. Se ha apuntado que el documento crea quizás esa ficción para no involucrar para nada al sucesor Ramsés IV, bajo cuyo reinado, no obstante, tuvo lugar el proceso y las ejecuciones.” En el texto del Papiro de Turín apreciamos que el rey está salvando su responsabilidad en relación con lo que los jueces decidan en el proceso que ha ordena do abrir, y es que en los casos en que se habría de dictar una sentencia de muerte los antiguos egipcios, que sentían temor ante lo que nosotros conocemos como “tabú de la sangre derramada”, pensaban que su ámbito, cuando el condenado era un egipcio, era la jurisdicción divina. Todo sugiere que en estos ca sos las sentencias, para liberar de responsabilidad tanto al faraón como a los jueces, tenían que ser sancionadas por los propios dioses, a los que se hacía consultas oraculares. Veamos, en ese sentido y a modo de ejemplo, lo que dice el Papiro Lee en relación con uno de los condenados: Así, se le investigó acerca de ello, y se descubrió la verdad de todos los crímenes… Se le infligió la pena capital, acerca de la cual dijeron los dioses: “¡Hacedlo!”. Si los jueces dictaban una sentencia errónea y se aplicaba una pena capital injusta, existía el peligro de que los juzgadores vieran como peligraba su vida en el más allá, tras su muerte, ya que no podrían supe rar el Juicio de Osiris. En el Papiro Judicial de Turín vemos que el propio rey teme esos efectos, ya que la muerte injusta de un egipcio (no estamos hablando, por ejemplo, de las matanzas de prisioneros extranjeros), si los jueces actuaban con malicia, podía poner en peligro, incluso, el frágil equilibrio del cosmos.
Ese es el motivo de que los egipcios pensaran que había que justificar la muerte de los condenados utilizando mecanismos religiosos y mágicos. Para ello se asimilaba al condenado con las fuerzas del caos, ya fuesen estas la serpiente Apofis, paradigma del desorden, que todas las noches se enfrentaba a Re y su sequito cuando este atravesaba el inframundo, o el dios Seth, que había asesinado a su hermano Osiris. De ese modo, el acto prohibido (matar a un egipcio) se convertía en un acto sagrado de lucha contra el caos y el desorden del cosmos. Todo sugiere que el Papiro Judicial de Turín vendría a ser un libro mágico de protección, tanto en este mundo como en el más allá, contra una posible venganza de los condenados contra el rey y los jueces. En palabras de Bujanda Viloria (2016, página 12): “El difunto Ramsés III se deslinda del castigo a los juzgados, que en varios casos implicaba la muerte, creando una instancia autónoma y sobreentendida como imparcial para tal efecto. El texto (del Papiro de Turín) puede ser efectivamente tomado como judicial pero en un sentido distinto: el de liberar de toda culpa al alma del difunto gobernante y también al nuevo (Ramsés IV) en el juicio divino por la sangre derramada.” El faraón era el garante de lo que es justo y el re presentante en la tierra de Maat, la divinidad que regía el orden del cosmos. Enfrentado a las fuerzas del caos, quería evitar que la responsabilidad de las ejecuciones, si los jueces actuaban de modo injusto, recayera sobre él. Y es que no debemos olvidar que en el capítulo 125 del Libro de los Muertos, en lo que conocemos como Confesión Negativa, se establecía que el difunto, para superar el Juicio de Osiris, debía afirmar, entre otras diversas confesiones, que no había matado ni ordenado el asesinato. Solo si supera ba esas confesiones y era considerado puro podía el difunto, una vez glorificado, acceder a la vida eterna. 


Funcionarios bajo Ramses III
Al comienzo del gobierno de Ramsés III un cierto Visir llamado Hori   (Hrj). Ya había ocupado este cargo bajo Seti II. A partir del año 16 Ramsés III luego viene el omnipresente Visir Ta  (A)  sucesivamente. El alcalde de Tebas era Paser y el Sumo Sacerdote de Amón en Tebas era Bakenchons, Usernnaatsight y Ramsesnacht.
Lo sabemos desde la época de Ramsés III. Varios comandantes de la fortaleza que eran responsables de la defensa de la frontera junto con los príncipes vasallos. Estos oficiales de alto rango generalmente llevaban el título de comandante del ejército y comandante de las fuerzas de proa (Hrj pDt).   Se distribuyeron en las guarniciones a lo largo del Horusweg y en el Levante.
Las excavaciones en Besan revelaron que bajo Ramsés III el jefe de dominio superior   Ramses-woser-chepes aquí   Había tenido una casa. Una estatua de Ramsés III. También se quedó allí. Las condiciones arqueológicas parecen una reocupación de la fortaleza después de una destrucción bajo Ramsés III.
Desde el reinado de Ramsés III. Hay un número de funcionarios superiores e inferiores por nombre, incluidas once azafatas de origen extranjero, de los cuales once tienen cinco nombres no egipcios, uno se llama, por ejemplo, "el Jenene libio", otro lleva el nombre fenicio "Baalmahar".

Visir Hori:
Hori (también Hori B a Dodson) era el hijo del Sumo Sacerdote de Ptah de Memphis Hori (hijo del Príncipe Khaemwaset y nieto Ramses II. Ocupó el cargo de visir en Memphis ya bajo Seti II hasta que fue transferido de Siptah a Tebas y, por lo tanto, se convirtió en visir de la parte sur del país. Allí también administró, entre otras cosas, el templo mortuorio del rey. Además, dirigió trabajos de construcción en la necrópolis tebana y canteras en Gebel el-Ahmar y Assuan. Su mandato fue relativamente largo, ya que sobrevivió al final de la reina Tausret e incluso bajo Sethnacht y Ramsés III en el cargo.
A partir del año 12 del reinado de Ramsés III. Ya estaba ocupado el visir Ta, es decir, en algún momento en este momento Hori I. parece haber muerto. De Hori existe el fragmento de una base de estatua, que se encontró en Mit-Rahina (Kom el-Arab) y ahora se encuentra en el Museo de El Cairo (CG 1174 / JdE 31949).

Visir Ta/To
Ta o To sirvió como visir bajo Ramsés III, pero inicialmente dirigió solo la administración del Alto Egipto en Tebas. No se sabe nada sobre sus antecedentes o su familia, ni sabemos dónde está su tumba. La inscripción más antigua, que lo llama visir reinante, data del año 12 del reinado de Ramsés III y está ubicado en el templo del Maat de Karnak. Por lo tanto, debería haber actuado como sucesor de Hori, quien hasta el décimo año de Ramsés III allí ofició.
Ta aparece más a menudo que visir competente en los textos del asentamiento de trabajadores Deir el-Medina en apariencia. Dirige las inspecciones allí, supervisa el trabajo en la tumba real y es responsable del suministro de los trabajadores.
Durante el año 29 de Ramsés III. Hubo dificultades internas que llevaron a la primera huelga de trabajadores conocida de los trabajadores de la necrópolis en Deir el-Medina, que luego continuó en los años 30, 31 y 32. En una carta dirigida al visir, se informan dificultades de suministro en el asentamiento artesanal. En el mismo año, el nativo de Thebes Ta es ascendido a visir del Alto y Bajo Egipto y, por lo tanto, la división tradicional del Vizierate se deroga a corto plazo.  Según la evidencia de las estelas, el área de Tebas parece ser visitada regularmente y muchos graffiti en roca llaman al escritor de la necrópolis Amun-Nacht y To juntos.
Se informa que el visir Ta viaja al Alto Egipto durante la Gran Huelga de los Trabajadores para conseguir ídolos para el próximo Sedfest del Rey. Sin embargo, antes de la ejecución de este viaje, los trabajadores lo acusan de bloquear los suministros de suministros.
Durante el mandato de Wesirs Ta no tenemos datos seguros. La última mención conocida del visir Ta es un graffiti de rock del año 32 de Ramses III. (Carter Graffito No. 1450) en el Valle del Rey (East Valley), en lo alto del acantilado, cerca de la tumba del Rey Seti II (1).
La última nominación conocida del visir Ta es del año 32 de Ramses III. (Carter Graffito No. 1450), graffiti en roca, Valle de los Reyes / Valle Oriental, en lo alto del acantilado, cerca de la tumba de Seti II (Graffotp Mr- 1440 después de AJ Peden / Göttinger Miszellen 175). Las dos últimas líneas incluyen hijos de Amennakhte, hijo de Ipuy.
"Año 32, III. Shomu   3. El Rey del Alto y Bajo Egipto, Señor de los dos países, Usimare Mariamun, hijo de Re, Ramsés III. Heqa'on, vida, salvación y salud......................................... ...............
El portador de la fronda a la derecha del rey, jefe de la ciudad, visir A.
Hecho por el escriba real del templo, Amennakht
[   Hijo de   ]   Ipuy. Su hijo, el escritor del templo, To; Su hijo, Horisheri; su hijo,..................................................... su hijo, el escriba real, Amennakhte, en este día (?) ".
Lo que hace que el graffiti sea tan interesante es el hecho de nombrar al visir Ta/ To en el año 32, Ramses III exactamente 12 días antes de la muerte del rey en III. Shomu, día 15, desde la fecha más alta para A desde el año 29 de Ramsés III llegó. El visir Ta ahora está ciertamente atestiguado en el cargo bajo Ramsés III del año 16 al año 32, exactamente del año 16 al año 29, como visir del sur, y del año 29 (¿hasta el año 32?) como visir de ambas partes del país. (Sin duda, To era el visir de Ramsés III antes del año 12). Después del año 29, no hay inscripción para el Visir Ta más que el Graffito mencionado anteriormente (Graffito Valley of the Kings). Por lo tanto, es probable que muriera con Ramsés III se retiró del cargo ya que su sucesor Neferrenpet II está ocupado por Ramses IV desde el primer año de reinado (ver AJ Peden: The Reign of Ramesses IV), pero en cualquier caso con un nombre seguro como Visir en el año 2 de Ramses IV (II. Akhet 17-18), cuando eligió un lugar para la nueva tumba real con otros altos funcionarios en el Valle de los Reyes.

Hori II - Virrey de Kush
El virrey de Kush fue Hori II (hijo de Kama). Ya ocupó el cargo de virrey bajo el rey Siptah y por lo tanto, no ha dañado el cambio dinástico después del gobierno de Siptah sobre Sethnacht a sobrevivido hasta el año 5 del gobierno de Ramses III).
Como seguro, Bubastis puede considerarse como la residencia de su familia, ya que su hijo Hori III. Que le siguió  como virrey posiblemente hasta la mitad del reinado de Ramsés III.
Hori (III) Hizo que su padre Hori (II) Lo transportara en barco desde Zaha en Nubia a Bubastis con un gran séquito. Durante una parada en Wadi el-Arab, los participantes de la procesión fúnebre grabaron sus nombres y títulos: su hijo Hori (III) Escribió dos inscripciones en roca él mismo, como enfatizó, él mismo.
Una es de Buhen y data del año 6 por el rey Siptah.Otra inscripción se encuentra en Sehel y muestra al hijo parado detrás de su padre. En ambas inscripciones, Hori está representado en el culto a la diosa Bastet
En el templo meridional de Buhen hay un graffiti de su hijo llamado Webechsenu, fechado en el año 6 por el rey Siptah, que muestra que Hori II, en la tradición de los ex gobernadores, se había ganado previamente el título de "Primer conductor de carro del rey" (kDn tpj nj Hm = f ") y pertenecía al establo de Seti II en la residencia (n pA jHw aA nj CtHy mrj-n-PtH n xnw). Por lo tanto, era un oficial de los contingentes estacionados en la capital del carro. También se desprende del texto que en el tercer año de Siptah, había sido enviado al extranjero en la posición de embajador para nombrar o promover funcionarios o potentados locales en nombre del rey, probablemente en Nubia, la ubicación del graffiti.
En Amara Oeste, a unos 145 km al sur de Wadi Halfa en la orilla oeste del Nilo, se encontró una estela (KRI V, 2: 14-16) del virrey de Nubia, Hori (II), en el templo local en la sala Hipóstila. En el campo a dos aguas puedes ver al Rey Sethnachte vor Amun–Re ante Amun-Re y una diosa con cabeza de león (probablemente Bastet). Hoy la pieza está en Estocolmo, Eg. Museum (E1393).Museo (E1393).
En el templo de Soleb en la pared norte en la entrada a la sala hipóstila (exterior) hay tres registros  uno encima del otro. En la parte inferior hay un graffiti de Hori.
También en el registro superior hay un portador de frondas en el gesto de adoración frente al entronizado Rey Ramsés III representado, que también son Hori.
La asignación correcta de todas las pruebas de un virrey Hori bajo Ramsés III sigue siendo difícil, ya que no se puede determinar si estos se asignan a Hori (II) o su hijo Hori (III) del mismo nombre, quien lo mantuvo en el cargo bajo Ramsés III.

Hori III - Virrey de Kush
Hori (III) Fue el sucesor de su homónimo padre Hori (II) en la oficina del virrey de Kush bajo Ramsés III. Probablemente sirvió desde mediados del reinado de Ramsés III, luego bajo Ramsés IV y Ramsés V hasta su reemplazo bajo Ramsés VI.
Dejó un graffiti y una estela en Buhen, hoy número 1748 y un sarcófago (Cairo JdE 49612), que se encontró en Bubastis, donde Hori (III) Tenía una tumba. En el sarcófago (Cairo JdE 49612) también se se nombra a su padre Hori (II). Además, de su tumba en Bubastis (residencia de su familia) sale un shabti (Cairo JdE 49612) y un fragmento de estatua, ahora en América, también con la inscripción: el hijo del rey de Kush.
Se encontraron varias inscripciones de graffiti del templo meridional de Buhen, así como inscripciones en roca en Naga-Abidis. Además, había algunas líneas de graffiti en Asuán, el nombre Hori (III.) Junto con el de Ramsés III. Otros graffiti con la inscripción: hijo del rey de Kush Hori (III), Desde la época de Ramsés III-IV, están ubicados en Wadi el-Arab (entre el-Sebua y Amada).
Desde la época de Ramsés III son inscripciones en el templo, fragmentos de puertas y un dintel de Semna con menciones del virrey de Kush Hori (I) o (II).

Paser - diputado de Wawat
El diputado de Wawat (Nubia) era un funcionario llamado Paser, el hijo de Penre. Su superior era el virrey de Kush, Hori III (ver arriba) Paser donó una estela en Amara para el hijo del rey de Kush, Hori III, quien ahora se encuentra en el Museo Británico de Londres (BM 1784) (fecha año 11 Ramses III). Además, se le nombra en un dintel del Palacio del Gobernador en Amara: "Diputado de Kush, Paser" así como en un poste y varias jambas de puerta (postes de la puerta noreste) y seis fragmentos de un dintel. Presumiblemente, la sede del "Diputado de Kush" en Amara fue (probablemente una fundación de Etiopía I, cuya expansión principal estuvo bajo Ramsés II).

Hormose - alcalde de Buhen
Hormose se vistió en la época del virrey de Kush, Hori III. La oficina del alcalde de Buhen. Está ubicado en una puerta de Buhen, la mitad izquierda de la cual está en el Museo Británico de Londres (EA 66667), mientras que la mitad derecha está probablemente en el Museo Nacional de Jartum.

Semanoche (% mA-nxt)
Sema-noche estaba bajo el rey Ramsés III. Escribano del distrito de Nubia. Su hijo, llamado Penpata, era el secretario del distrito de Elefantina, también bajo Ramsés III.
Sema-noche se menciona en un sitio de graffiti en Wadi Miah (al este de Edfu): "Escriba del distrito de Sema-noche".

Thutmose
El Thutmosis oficial está en un estuche de marfil (L. 33cm, ahora en Jerusalén, Museo Arqueológico Palestino, 38. 813) de Meguido lo ocupó como "wpwtj nswt r xAswt imj -ra xAswt" (Mensajero Real de la Extranjeros y jefes de extranjeros), según el cual fue uno de los funcionarios de más alto rango en Palestina y Siria.
Actúa en esta oficina como intermediario de la corte egipcia y controla el Levante egipcio. Pero no es seguro que él también tuviera su residencia permanente en Meguido. Pero no es seguro que él también tuviera su residencia permanente en Meguido.
En un dintel de su hijo de Beth Shean, el jefe de dominio principal Ramsesuserchepesch del jefe de dominio principal Ramsesuserchepesch, responsable de las posesiones reales en Beth Shean, Thutmosis lleva el título de "portador de trastes a la derecha del rey, comandante de tropa y jefe de países extranjeros" - Eileen Ciervo).

Ramsesuserchepesch
Ramsesuserchepesch era el hijo de Thutmosis (ver arriba). Se tituló "Escriba real y administrador principal de dominio y (oficial) del ejército y comandante en jefe del Señor de los dos países". De estos títulos, parece que Ramsesuserchepesch era un militar de alto rango utilizado para defender a Djahi. También sirvió como administrador de las posesiones reales y probablemente también del templo egipcio de Beth Shan.
Ramsesuserchepesch está ocupado por varios fragmentos de puertas en Beth Shan, que pueden reconstruirse en varias capillas donadas por él, o pertenecer a su residencia en Beth Shan. Por lo tanto, es probable que Ramsesuserchepesch haya estado estacionado en Beth Shan (Djahi) durante mucho tiempo en las dos formas anteriores. Esto parece ser una tradición familiar de servir en el Levante egipcio, ya que su padre Thutmose ya tenía un alto cargo en Jahi.

Usermaatrenacht
Usermaatrenacht posiblemente era un hermano del sumo sacerdote de Amun Ramsesnacht y actuó como "jefe de las tribus extranjeras del norte" bajo Ramsés III. Está nombrado por una jamba de la puerta que se encuentra en Tell el-Retaba en Wadi Tumilat, en Lebanomns o el sur de Levante.
Esta fortaleza controlaba un punto importante en la zona fronteriza entre Egipto y Djahi (Levante). El comandante allí, por lo tanto, fue uno de los primeros comandantes, que fue informado rápidamente cuando una fuerza enemiga se acercaba al área controlada por Egipto en el Levante. Por lo tanto, sabemos por esta inscripción que Usermaatrenach tenía una doble función que incluía no solo la administración en el Levante, sino también la vigilancia de la frontera con Egipto.

Chaemtir (tesorero)
Probablemente solo en la mitad sur del país.
El tesorero Chaemtir sirvió bajo los reyes Ramsés III y V. Sus huellas se remontan al final de Ramsés III que se remonta a sus 26 años en el cargo, donde junto con otros altos dignatarios investigó eventos no mencionados en Deir el-Medina.
Sus actividades apuntan después de Helck claramente que ofició en la mitad sur del país. Una acusación a corto plazo tuvo lugar después de Helck (administración 1958) al comienzo del gobierno Ramsés IV.
Chaemtir usó en contraste con el norteño Schatzhausvorsteher Monthemtaui (esto también es al menos una vez como un escribano real y una casa del tesorero ocupada) solo el título " jmi-ra-pr-hdj" (jefe de la casa del tesoro).
Participó en la tercera expedición de Ramsés IV a la gran expedición a Wadi Hammamat y también está ocupado en el segundo y cuarto año por Ramses IV.
Un papiro de Ramses V de tercer año informa que él controló una casa del tesoro de Khnum en Elefantina y descubrió irregularidades.
Su última nominación fue en el 4to año de Ramses V. (Papyrus, Turín 1887, anverso 2 - de AJ Peden)

Monthemtaui (tesorero)
Monthemtaui aparece por primera vez al final del reinado de Ramsés III. (ver Legal Papyrus Turin 2 y 4). Además, en el segundo año bajo Ramsés IV. Donde acompañó al visir Neferrenpet a Deir el-Medina para duplicar la mano de obra de la necrópolis a 120 hombres. Él es ocupado nuevamente por tercer año. En el papiro Wilbour, fue testificado en el año 4 bajo Ramses V. como gerente de tesorería del norte y llamó allí junto con su homólogo del sur Chaemtir (Heck: Sobre la administración del Medio y Nuevo Reich, 1958, p. 414 en Wikipedia en alemán)

Userhat
Jefe del cuchillo de grano del granero en la casa de Amón.
Un funcionario con el nombre de Userhat ocupó el cargo de "Coronel del granero en la Casa de Amón" bajo el rey Ramsés III. Una gran representación pintada de una estela real (copiada por Hay) se encontró en su ahora ineludible TT TT. A.17 encontrado, donde el contexto es desconocido.

Amenemope (Imn-m-jpA.t)
Amenemopet fue el "Tercer Profeta de Amón " y nombrado en el año 27 de Ramsés III como "Sumo Sacerdote de Mut" en presencia del Príncipe y más tarde el Rey Ramsés IV. Sus padres fueron Tjanefer y Nefertari, dueños de las tumbas de Tebas Tomb 158. La esposa de Amenemopet se llamaba Tameret y era "jefa del harén de Amón". Amenemope era yerno del Sumo Sacerdote Ramsesnacht y se menciona en un momento en Karnak. De lo contrario, solo está atestiguado por su tumba TT 148 en Dra Abu-el Naga (ver Capítulo 138). Ocupó este cargo hasta el reinado de Ramsés V. (Fuente: AJ Peden / The Reighn of Ramesses IV.

Paenchemenu (PA-n-Hmnw)
- Wab Priest of Amun y Wab Priest of Courage –
Paenchemenu probablemente sirvió como sacerdote Wab bajo el reinado de Ramsés III y llevaba los títulos:
1.     Sacerdotes Wab o grandes sacerdotes Wab entrando al Amun en Karnak (wab aAaA ao nao n Jmnjmn mm Jpt–swt)"(Jpt - swt)"
2.     Escribano de plantas de snaw en el dominio de Amun ( s-n-sna.wn-pr-Imn)
3.     Escribano del sacrificio de Dios (sS-Htp-nTr)
Paenchemenu usurpó la tumba aún sin decorar de un sumo sacerdote de Amón bajo Amenhotep III. (Tumba de Tebas 68) con el nombre de Merj-Ptah por sí mismos. La aplicación del programa de imágenes y el diseño de los interiores de las tumbas se remonta a Paenchemenu, así como a un porche de ladrillos, que se descubrió frente a la entrada de la tumba. Más tarde, bajo la dinastía 21, el sitio fue usurpado nuevamente - por un sacerdote de Amun llamado Nespa-nefer-hor y luego por su hijo Hori. Esto se hizo cargo del programa de imágenes de la planta y dejó que solo sobrescribieran los nombres del propietario de la tumba.
La datación de la tumba se realizó en su uso por Paenchemenu basado en características estilísticas (ver Seyfried 1991, 118f, así como Kampp 1996, 292 en ÄAT 78, A. Schlüter)
La ilustración en el lado izquierdo de la pared de entrada del crucero, en la parte superior de dos registros, muestra al maestro de la tumba (Paenchemenu) en el sacrificio en un santuario de Hathor. La representación se ejecuta en partes solo como un dibujo preliminar y hoy está severamente dañada.
Según Davies (1944, así como Porter & Moss), esta representación arquitectónica es un establo en el que el propietario de la tumba y su esposa aparentemente adoran a tres vacas vivas. Él sostiene en su mano izquierda una vasija de ofrenda quemada con un soporte alto. Levantando su mano derecha en gesto de adoración.
Friederike Seyfried dice que el edificio no es estable, pero ella interpreta esta arquitectura como un santuario en el que las estatuas en forma de vaca son el objetivo del culto. En la parte posterior, el edificio consta de tres habitaciones (como se puede ver desde un plano de planta) y se puede ingresar desde la parte delantera a través de una puerta en vista de plano. En las habitaciones están las estatuas de vacas, que están equipadas con disco solar y Menit. Davies describe las mesas de sacrificio frente a las estatuas como comederos y las líneas del dibujo como cuerdas para atar a las vacas. Seyfried ve esto como restos de los dibujos preliminares o, alternativamente, como una reproducción de paredes o muros.
La representación del edificio descrito anteriormente está en el extremo derecho de una secuencia de relieve más grande, en el extremo izquierdo se ven dos ladridos, que se colocan uno encima del otro. Dos Adorantes están en otra representación frente a una estructura de sacrificio, que se erigió frente a una estatua real. A cada lado de un camino, se colocan cinco carretillas y dos santuarios portátiles diferentes en pedestales, con una figura orientada hacia la izquierda en el primer santuario de la fila superior. Una especie de santuario abovedado forma el extremo derecho de la fila de otros ladridos. Siguen dos santuarios en el lado derecho de las cinco barcas, entre los puestos de sacrificio y las mesas, y las cajas. Un ojo Udjad marca el extremo derecho del camino.
El registro inferior solo se ha dibujado previamente y muestra el tren de donantes de donantes, que están orientados en contra de la dirección de acción del registro superior a la izquierda a la entrada de la tumba, que puede estar relacionado con las escenas de víctimas del registro suprayacente.

Tjanefer (TA-nfr)
Tercer Siervo de Amón
Tjanefer practicó la oficina del "Tercer Profeta de Amón" bajo los reyes Seti II/ Siptah/Tosret hasta el reinado de Ramsés III a cabo. Su esposa Nefertari era "jefe en Harim de Amón" y su hijo mayor Amenemopet/Amun-em -inet llevaba el título de Padre de Dios. Actúa en la tumba de su padre (TT 158/Champollion No. 44 y Lepsius No. 9) en el Sokarfest "el sacrificio de leche para la purificación del camino".
Las inscripciones de la tumba de su hijo Amenemopet se refieren a una recompensa o promoción en el año 27 de Ramsés III. (Gaballa y Kitchen, 1981, 174-75, fig. 10) Tjanefer provenía de una familia de sacerdotes tebanos muy influyente. Su hijo estaba casado con la hija del Sumo Sacerdote Ramsesnacht, quien ejerció la supremacía sobre el resto del sacerdocio en Tebas durante los años intermedios de la dinastía XX. El propio Tjanefer estaba relacionado por matrimonio con el sumo sacerdote de Amun Bakenchon (II) (Bajo Ramsés II).
Tjanefer tenía una tumba en la necrópolis de Dra Abu el-Naga, cerca de las tumbas de Bakenchons y Roma, en uno de los puntos más altos de la colina. La decoración de la tumba y especialmente de la explanada están muy dañados o en algunas partes no están presentes en absoluto, pero las representaciones religiosas habituales del período Ramessid y algunos elementos más inusuales, como una estatua del rey (después de Elizabeth Frood / ver arriba) y la representación del dueño de la tumba erigiendo un pilar de Djed, un motivo también se encuentra en las tumbas de Memphite, pero que es muy raro en Tebas (ver Kampp-Seyfried 1996, I. 450).
Un breve texto biográfico del propietario de la tumba se encuentra en el pilar occidental (izquierda) a la entrada de la larga sala de la tumba. La inscripción en el poste de la puerta paralelo este no ha sobrevivido. El texto biográfico consta de tres columnas, que se encuentran por encima de una figura de Tjanefer, que se muestra en una forma física indiferenciada y se pone en cuclillas sobre una estera. Sostiene sus brazos frente a su pecho con un montón de sacrificios frente a él. Su figura lleva los títulos: "El Osiris del Padre de Dios con manos puras, el que ve a Re-Atum, el sacerdote de Amón, Tjanefer, verdadero en voz".
La biografía de Tjanefer se centra en las declaraciones generales sobre el "comportamiento correcto" dentro del templo e incluye algunas frases distintivas que se refieren particularmente a sus relaciones con Tebas.
Heqa-maat-re-nacht, llamado Turo.
Primer profeta del mes, señor de Tebas.
Heqa-maat-Re-nacht (llamado Turo) fue el primer profeta del mes, señor de Tebas "y sirvió bajo los reyes de Ramsés III y IV. Su esposa era Wiay y ocupaba el cargo de jefe del Harem del mes Heqa-maat Re-night, junto con su esposa, poseía una tumba en Qurnet Murai (TT 222).
Según Nina de Davies (Una representación inusual de los ritos funerarios de Ramesside, JE 32. 1946), se dice que esta tumba es una tumba usurpada de la XVIII Dinastía, mientras que J. Spiegel lo considera ramessiano con decoraciones arcaicas (J. Spiegel, adoración de Ptah) en Tebas, en ASAE XL (1946))
El cementerio de Kornet Murai consta de una sala, un pasaje y un espacio interior. La parte delantera de la tumba estuvo una vez rodeada por un pórtico circular, ya que todavía era 1984 en las bases con columnas. La explanada, según F. Kampp (The Theban Necropolis, On the Transformation of the Grave Thought of the XVIIIth-XXth Dynasties, Mainz 1996, pp. 496f), fue completamente destrozada por los escombros de las casas circundantes en los años 90.

Huy/heno
Oficial d. Equipo de trabajo en el lugar d. La verdad
Artesano supremo del señor de las dos tierras en la casa de la eternidad.
Huy está documentado en los años 27, 30 y 31 bajo el gobierno de Ramsés III. Fue funcionario del equipo de trabajo en el Lugar de la Verdad y creador de estatuas de todos los dioses en la Casa de Oro. El nombre de su padre era Amen-nacht y el de su madre Henutmet.

Pahemneter
Escriba de las víctimas de todos los dioses.
Pahemneter/Pahemnetjer bajo el gobierno de Ramsés III. El oficio de una víctima de todos los dioses. El nombre de su padre era Ray y el de su madre era Bek (et) werner. Pahemneter poseía una tumba en Dra Abu el-Naga (usurpada a Kampp, Necrópolis Tebana en 1996, 555).
En la tumba TT 284 hay representaciones de un evento festivo que se extiende sobre dos paredes, comenzando en la pared de entrada derecha y luego continuando en la pared estrecha. La estructura consiste en un sistema grande, aparentemente de dos partes, que está encerrado con una pared de cerramiento con líneas onduladas, y también las dos secciones separadas entre sí. En el lado derecho están los fragmentos de una gran puerta, a través de la cual se entra a un patio. En la esquina superior derecha, se puede ver la fachada de un santuario. Las representaciones de la corte se rellenan con la corteza de Amón (ahora destruido), Coraje y Chons, llevados por sacerdotes y girados a la izquierda. El dueño de la tumba (destruido) y sus compañeros reciben la corteza.
El objetivo de la procesión es el granero, que se encuentra detrás del patio y se puede ingresar a través de una gran puerta. Arriba y abajo, se ven cuatro pilas de maíz en dos filas, en medio de las cuales dos hombres ahuyentan a las aves. En la esquina inferior derecha hay un pequeño santuario o puerta (?). Un pequeño templo está ubicado en la parte media de la tienda, frente a la cual hay un pórtico río arriba. Se compone de dos columnas de haz de loto y está flanqueado por dos estatuas en forma de serpiente. En el medio, los hombres están frente a un montón de maíz y parecen estar ocupados midiendo el grano (Davies ve la acción como una libación; ver JEA 25, 1939, 155 / nota 111 en el Estado del faraón / Andrea Klug, p. 68). A la derecha de esta escena hay una estatua real con una corona azul y un dintel, que actualmente está siendo llevada al patio y posiblemente recibida por un funcionario con incienso. Delante de la estatua se encuentra un gran bastón. Dos sacerdotes se paran frente a otra estatua en la parte izquierda de la imagen: una estatua de la reina sobre un pedestal. Ella tiene en sus manos un plato de sacrificio y un sistro. Delante de la estatua hay un puesto de sacrificio en el que se deposita una ofrenda quemada. Desafortunadamente, no hay inscripciones en esta escena (fuente: Andrea Klug: In Pharaoh's State, Festschrift für Rolf Gundlach, Harrassowitz-Verlag 2006, p. 68).

Huy y Setau
Familia de padre e hijo/sacerdote de Elkab.
En Elephantine, la parte derecha de un dintel ha sido recientemente accesible al público (alrededor de 2010). Se encuentra al lado de los restos de una iglesia copta y un templo desde la 30 Dinastía hasta la época romana. Se puede suponer que este dintel fue reutilizado una vez en la iglesia copta como policía del edificio. El fragmento tiene una varilla redonda en la parte superior, la parte del dintel encima ya no está presente. En el medio del dintel están el trono y el apellido de soltera de Ramsés III. Los cartuchos se colocan sobre el letrero de oro y están coronados por un disco solar con plumas de avestruz. A la izquierda y derecha de los cartuchos está el nombre Horus del rey.
A la derecha, el sacerdote arrodillado Huy se representa en veneración, mientras que entre el sacerdote arrodillado y el nombre real hay una inscripción de siete líneas con el nombre y el título de Huy. El sacerdote calvo está vestido con un delantal pomposo y lleva un amplio collar de joyas alrededor del cuello y probablemente también el oro honorario.
El lado izquierdo del dintel, que ahora está perdido, fue sin duda una escena antitética.

Setau - Sumo Sacerdote del Nechbet de Elkab:
Setau tenía bajo Ramsés III (hasta Ramsés IX) ocupó el cargo de primer sacerdote (sumo sacerdote) del Nechbet de Elkab (capital del tercer Gaus del Alto Egipto). Según las inscripciones de su tumba en Elkab (EK 4), Setau fue sumo sacerdote de la diosa Nechbet y ocupó este cargo durante mucho tiempo (unos 50 años), por el gobierno de Ramsés III hasta el comienzo del reinado de Ramsés IX. Acompañó al visir Ta / To a los templos del país, probablemente en relación con el festival real de Sed (Fuente: Who's Who in Ancient Egypt / Michael Rice).
El relieve en el muro de la fachada de la tumba en Elkab está muy dañado. La construcción y decoración de la tumba son muy similares a las de Paheri (tumba n. ° 3), que vivió mucho antes (bajo Thutmosis III.), Lo que es particularmente sorprendente en todo el lado oriental de la pared. Pero la decoración de la tumba contiene algunos elementos interesantes. Normalmente, los artesanos y artistas que decoraron las tumbas permanecen anónimos (con algunas excepciones). Pero en Elkab y también en Hierakonpolis (en la orilla opuesta del Nilo), varios artistas han "firmado" su trabajo en la tumba, agregando una breve inscripción con su nombre. Así también en la tumba de Setau, donde el escritor Merira / Meryre (de Esna - con los títulos: Sacerdotes Wab, escriba de las palabras divinas y escriba del altar en la casa de Chnum y Nechbet) ha mostrado tres veces con una inscripción que lo acompaña. Las inscripciones nos dicen que Merira / Meryre estaba orgullosa de haber realizado el trabajo no solo como un simple manitas, sino que había cumplido sus deberes "con el corazón" y "ningún supervisor le había dado instrucciones adicionales" (Fuente: Luc Limme - Elkab, 1937-2007: 70 años de excavaciones arqueológicas belgas en estudios del Museo Británico en el antiguo Egipto y Sudán 9 - 2008).
Shuroy, era "portador del brasero de Amón". Su esposa-Nuestro Neferet era una cantante de Amón. No sabemos nada más sobre ellos. 


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