Las Damas de Amarna
El
periodo amarniense se inicia antes del establecimiento de Akhetatón (Tell el
Amarna) como capital de Egipto y del traslado de la corte a esa ciudad. La
influencia que sobre las creencias de Akhenatón tuvieron sus padres fue
fundamental para la transformación, tanto de la iconografía como del concepto
religioso del llamado “faraón hereje” por tanto el ciclo de Amarna fue
propiciado antes de que cronológicamente despuntase.
Amenofis
III parece haber vivido rodeado de poderosas mujeres. Además de sus numerosas
esposas, tuvo, al menos, cuatro hijas cuya importancia rivalizó con su esposa
Tiye. De hecho compartieron con Tiye el rango de Esposa Real y de Gran esposa
del Rey, jugando prominentes papeles en ceremonias religiosas. Una princesa con
el título de Esposa Real probablemente representaba el papel de diosa en alguno
de los rituales reales y quizás tomó el lugar de la reina en algunos actos de
la corte. Si esas jóvenes fueron o no realmente esposas de su padre no está
confirmado. Los tabúes modernos hacen que los estudiosos sean reticentes a
aceptar una relación sexual entre padre e hija, pero no hay pruebas de que
ninguna hija del Rey siendo Esposa Real tuviese descendencia con su padre.
La Gran
Esposa Real, Tiye
Fig. 2. Reina Tiye.
Madera de tejo. Museo egipcio de Berlín.
Tiy fue
reina, esposa de Amenhotep III, de la XVIII Dinastía, y
una de las mujeres más carismáticas de la historia egipcia. Otras grafías de su
nombre: Tiye, Tiya, Tiyi, Teje, Ty...
Según
el análisis paleogenético de la momia de su probable hija "The Younger
Lady" (Madre de Tutankamón), su linaje materno (ADNmit) es
el caucasoide-europeoide K (Clan de Katrina).
Al
contrario que todas sus predecesoras, las "Grandes Esposas Reales",
Tiy no era de linaje real y no ocultó nunca su origen noble, procedente de la
ciudad sureña de Ajmin (Akhmin). Su padre, Yuya,
era un jefe de carros de guerra,[2] con familia de origen sirio, mientras
que su madre, Tuyu, ostentaba el título de "Ornamento
Real", atribuido a damas nobles en la corte, así como el de "Cantora
del templo de Amón". Que el faraón-niño Amenhotep III (en
griego, Amenofis III) se casase con Tiy en vez de con cualquiera de sus
numerosas hermanas, no tiene una explicación clara, pero podría ser debido a: ·
Cuando
Amenhotep III asumió el trono era aún un niño, y había un Consejo de Regencia
dominado por la madre del rey, Mutemuia. Esta mujer, pese a haber
dado a luz al sucesor, no había sido la "Gran Esposa Real" de Thutmose
IV (en griego, Tutmosis IV), y tuvo que aguantar el desplante de las
otras reinas, que la veían como una esposa secundaria. Mutemuia se vengó de
ellas al negar a las princesas reales el matrimonio con el "nuevo Horus".
·
Yuya
era un hombre muy importante en el Egipto de entonces, y es probable que
incluso fuera el hermano de la reina madre Mutemuia. Por tanto, Tiy y Amenhotep
III habrían sido primos, y su casamiento no hizo más que acabar por consagrar a
aquel ambicioso señor.
·
A
todo esto se une la conjetura de que la dama noble Tuyu, egipcia de pura cepa,
podía ser descendiente, por una rama secundaria, de Ahmose-Nefertari,
como parecen indicar algunos de sus títulos, por lo que la candidatura de Tiy
era del todo legítima.
Casar
a Tiy con el faraón fue una hábil maniobra que benefició de forma insólita a
Yuya y Tuyu. Su poder creció parejo al de los jóvenes reyes, e incluso fueron
enterrados en el Valle
de los Reyes, un honor
reservado a muy pocos nobles. Su tumba fue, junto con la de Tutankamón, hallada casi intacta, con hermosos sarcófagos de oro y las momias en perfecto estado de
conservación.
La
situación también benefició a los hermanos de Tiy. Se conoce con seguridad
a Aanen, que no dejó de escalar puestos en el
clero de Amón, y también es posible que la nueva reina fuera hermana del que
más tarde fue el faraón Ay. Este versado hombre, un auténtico
zorro político, asumiría el papel de Yuya al lado del rey, y aconsejaría
sabiamente a tres reyes antes de ser él mismo, con sus hábiles maniobras,
coronado.
Los primeros
años de reinado
Estatuas colosales de
Amenhotep III y Tiy. Museo Egipcio de El Cairo.
Tiy
se casó con Amenhotep III a la edad de once o doce años en el segundo año de su
reinado, teniendo aproximadamente dos años menos que su sagrado marido. La
jovencísima pareja pareció complementarse desde el primer momento y nunca más
volvieron a separarse. Es innegable la influencia que tuvo Tiy sobre el faraón,
nunca vista antes en las "Dos Tierras". Tanto es así que, con motivo
de su matrimonio, Amenhotep III envió escarabeos a todos los monarcas
vecinos en los que anunciaba la existencia de su primera Gran Esposa Real, así
como la de los todopoderosos Yuya y Tuya.
A
partir de aquel momento, y para sorpresa de todos, la reina Tiy no dejó de
aparecer en todos los monumentos construidos por su marido, y en condiciones
casi de total igualdad con él. El peso político de la joven reina era enorme, y
no tuvo el menor reparo en manejar a Amenhotep III, que tuvo la inmensa suerte
de gozar de un reinado largo y próspero. Se suele decir que Tiy fue la
auténtica gobernante en la sombra, ayudada por su suegra Mutemuia y por la
indolencia de su esposo.
La llegada de Atón
Uno
de los hechos más problemáticos del reinado de Amenhotep III es el papel que
jugó el dios Atón en sus 39 años de gobierno. Muchos han creído que
esta deidad fue introducida en la corte por la propia Tiye, pero esto es falso,
pues ya existían menciones de él bajo reyes como Hatshepsut o
Thutmose IV. Lo que sí es cierto es que bajo Amenhotep III y Tiy alcanzó una
popularidad entre la familia real antes impensable.
Las
causas de esto eran sobre todo el peligro que entrañaban los sacerdotes
de Amón, tan ambiciosos y poderosos, que incluso hacían tambalear el
trono. Este peligro ya había sido visto mucho tiempo antes, pero sería bajo
Amenhotep III cuando el problema adquirió tanta importancia que llegó a existir
una competencia entre Amón, el favorito del pueblo, y Atón, el elegido por la
pareja real para contrarrestar la influencia de los sacerdotes. Este conflicto
religioso se trasladó al consejo, donde es posible que los adeptos de Tiy no
dejasen de conspirar contra el hombre más importante del reino, el
sabio Amenhotep, hijo de Hapu, conocido devoto de Amón.
Sin
embargo, en su papel de reina y de madre, Tiy no dudó en inculcar el culto a
Atón a su hijo, el príncipe Amenhotep, sentenciando así al país sin
saberlo, al llamado "Cisma de Amarna" que llegaría solo unas décadas
después, hundiendo la dinastía y acabando con las colonias egipcias en la zona
sirio-palestina.
Una reina muy especial
Tras
la "usurpación" del trono por la Gran Esposa Real Hatshepsut, hacía
ya más de cien años, los reyes habían evitado dar cualquier protagonismo a sus
esposas, sin distinguirlas apenas del resto de esposas secundarias y
concubinas, confinándolas en palacios y harenes para evitar que la peligrosa
sangre de Ahmose-Nefertari volviese una vez más a tomar las riendas del poder.
Tiy sería la primera excepción a esta nueva costumbre.
No
solo se hacía representar en todos los lugares acompañando a su esposo, sino
que, posiblemente, dirigía ceremonias y tomaba parte en los asuntos de Estado
al lado de Amenhotep III, quien no dudó en delegar poderes, tanto en su mujer,
como en sus ministros. Podría decirse que durante los 39 años de reinado de
Amenhotep III fue la Gran Esposa Real Tiy, la auténtica gobernante en la
sombra. Su poder sobre el faraón era tan grande que no solo se le dedicaban
numerosas estatuas a ella sola, sino que incluso se hizo construir solamente
para ella el palacio real de Malkata, en la orilla occidental
de Tebas, dotado con un inmenso lago artificial. Este lugar acabaría por
convertirse en la residencia tebana de los faraones.
Tiy
conocía perfectamente sus orígenes y comprendía que al ascender su posición, no
solo debilitaría la de su marido, sino la de toda la institución real a favor
de los peligrosos sacerdotes, por lo que siempre se contentó con ser la última
y más eficaz consejera real. Sería después de Tiy, con su nuera Nefertiti,
cuando las reinas volvieran a asumir un papel muy similar al que antes
ostentara Hatshepsut, al hacerse coronar corregente de su marido.
Los hijos de
Tiy
Bajorrelieve de
Tiy. Berlín.
Aunque
Tiy no tenía competencia posible al lado del faraón en asuntos de Estado, la
tuvo (y mucha) más allá de la sala del trono. Amenhotep III fue un rey muy
ocioso que se dedicaba comúnmente a la caza y a la búsqueda de nuevas esposas y
concubinas, por lo que es de esperar que el monarca tuviera amplia
descendencia. Ignoramos qué pensaría Tiy de todo esto, pero dado que eran las
costumbres de entonces, no debió de molestarle mucho. Al fin y al cabo, era la
mujer más influyente de todo el país, y ninguna otra podría competir con ella
ni siquiera pensar en suplantarla. Su descendencia fue la única legítimamente
aceptada: tuvo al menos cinco hijos, aunque es posible que fueran varios más,
de nombres desconocidos.
Hijos
conocidos de Amenhotep III con Tiy:
·
Sitamón.
Fue la primogénita de la pareja real, nacida en los primeros años de reinado,
cuando el matrimonio aún sería adolescente. Para sorpresa de todos, acabaría
por casarse con su propio padre en el año 30/31 y ascendida al mismo rango que
su madre, el de Gran Esposa Real Fue el primer incesto real en la
historia egipcia en más de cuatrocientos años.
·
Amenhotep
IV. En un primer momento no era el sucesor designado por su padre, pues tenía
al menos un hermano mayor, que moriría en la juventud.
Las
investigaciones realizadas sobre el ADN del cuerpo llamado The Younger Lady
encontrada en la tumba real de Amenhotep (KV 35) muestra evidencia de que la
Dama Joven sería la madre de Akenaton, y una esposa secundaria de Amenhotep III
. Se llegó a creer que era
de frágil salud e incluso que tuviera problemas mentales, lo cual es erróneo.
Como faraón, fue uno de los más famosos y contradictorios, protagonista del
llamado "Cisma de Amarna", en el que tomaría el nombre de
Akenatón,
negaría a todos los dioses ancestrales a favor de una única divinidad (Atón) y
se trasladaría a una capital construida en medio del desierto. Algunos le
tienen como el primer monoteísta de la historia, otros por un iluminado, y
otros por un impostor.
·
Henuttaneb, Iset y Nebetta.
Las hijas menores. Si Amenhotep III se casó en su primer jubileo Heb
Sed con su hija mayor Sitamón, lo haría en el segundo (año 34.º) con
Henuttaneb y en el tercero (año 37.º) con Iset. Y es posible que de haber
llegado a un cuarto jubileo, como estaba planificando cuando le llegó la
muerte, fuera Nebetta la escogida. Todas estas princesas, cuya huella se pierde
al subir al trono su hermano, nunca fueron ascendidas al rango de Grandes
Esposas Reales.
·
Baketatón
o Beketatón. Es muy probable que esta princesa fuera la más pequeña de la
pareja real, y la única de la que se tienen datos durante el reinado de
Akenatón. Algunos han pensado que no es más que Nebetta con un nuevo
nombre, o incluso una hija de Akenatón y Nefertiti, pero en la actualidad se
suele coincidir en que sería la última niña nacida de Tiy, y la única que se
sabe con certeza que la acompañó hasta su muerte en su palacio de Tebas.
Candidatos a
posibles hijos de Amenhotep III con Tiy:
·
Thutmose.
El hijo mayor de Amenhotep III. Se sabe que era el heredero original, pero que
llevase el nombre de Thutmose, según la costumbre, significaba que no debía ser
hijo de la Gran Esposa Real. Por tanto, este joven, que nunca llegó a ocupar el
trono debido a su temprana muerte, en medio de la adolescencia, sería
posiblemente hijo de Amenhotep III y otra mujer, quizás la
princesa Mitania Giluhepa.
·
Tutankamon.
El famoso rey-niño estaba emparentado con la familia de Amarna, y se hallaron
en su tumba mechones de Tiy guardados como reliquias. Esta muestra de cariño
solo puede ser debida a que ambos vivieron juntos y había un lazo muy profundo
entre ellos lo que llevó a algunos a considerar que pudieran ser madre e hijo,
pero esto implicaría que hubo corregencia entre Amenhotep III y Akenatón y que
Tiy fue una madre muy madura, para concordar las fechas. En la actualidad se
sabe que Tiy era la abuela del niño, y que sus padres fueron Akenatón
y una de sus hermanas menores.
·
Semenejkara.
Con diferencia, el personaje más fantasmal de la época. Ni siquiera se sabe si
llegó a existir o era un nombre que tomó la reina Nefertiti al convertirse en
faraón por derecho propio. Si Semenejkara fue un varón, quizás era hermano
mayor de Tutankamón, o si acaso primo o tío suyo. Se casó con Meritatón,
la primogénita de Akenatón y Nefertiti.
Los últimos años
En el final del reinado de Amenhotep III comienzan a surgir
lagunas históricas que adelantan la confusión que vendría después. Por entonces
el principal valedor de los sacerdotes de Amón y el más fiel al rey, el anciano
Amenhotep, hijo de Hapu, ya había muerto, y el rey ya estaba casado con varias
hijas suyas. El papel de Tiy no había menguado, pero el del príncipe heredero
no dejaba de crecer, y sus intenciones políticas sembraban la duda.
Sabemos a ciencia cierta que Amenhotep III murió antes que Tiy, pues,
aunque su tumba estaba preparada para acoger los restos de su reina, nunca
llegó allí por morir antes su marido. Sin su manejable y dócil marido, Tiy poco
podría o quiso hacer por su hijo, y le dejó gobernar a sus anchas. Mientras que
Akenatón se trasladó a la nueva capital, Aketatón, Tiy siguió viviendo en Malkata con su hija Baketatón y quizás
alguna más. Algunos pensaron en la posibilidad de una ruptura entre madre e
hijo, debido al fanatismo que acabó por adquirir el segundo, pero existen
representaciones en las que Tiy viene a visitar a Akenatón, Nefertiti y sus
nietas a la nueva capital, y es recibida con grandes muestras de respeto y de
cariño.
Sí es posible que Tiy acabase desmarcándose un tanto del culto a
Atón que con demasiado fervor había inculcado a Akenatón, pues siguió viviendo
en Tebas, cerca del clero de Amón. Quizás la reina quisiese compensar algo la
maltrecha balanza de cultos, que había pasado de un extremo a otro. Este sería
su papel hasta su muerte, en torno al año 12 del reinado de su hijo. Era ya una
anciana para la época: contaría poco más de cincuenta años.
La tumba de Tiy
La
Gran Esposa Tiy, consejera y confidente de Amenhotep III y educadora de
Akenatón, murió en Tebas, en su palacio de Malkata. Llegó a ser enterrada en
Aketatón (tumba TA28), como así había decidido su hijo, pero con la caída de su
gobierno, sus restos volverían a Tebas, al Valle de los Reyes.
Los
restos de ajuar funerario con su nombre en la famosa tumba (KV55) indica el
lugar destinado a su reposo eterno, acompañada por su hijo. Su momia fue
trasladada más tarde a un escondrijo de momias reales para poner a salvo su
cuerpo de los saqueadores de tumbas. En la actualidad se sabe que su momia es
la de la "dama anciana", hallada en la KV35, la tumba de
Amenhotep II, junto a los cuerpos de un niño y una mujer joven.
En
la tumba de su nieto Tutankamón se encontraron cuatro sarcófagos en miniatura
unos dentro de otros inscritos con su nombre, que guardaban un mechón de su
cabello, probablemente un recuerdo de la querida abuela.[6] En 1976, el análisis de muestras de
cabello de la dama anciana y el mechón de los pequeños sarcófagos demostró que
coincidían por completo, confirmando que la momia era la de la reina Tiye, su
abuela. En 2010, análisis de ADN corroboraron formalmente la identificación. La
momia, aunque resultó dañada por los saqueadores de tumbas, aún conserva una
larga cabellera castaña. Al morir tenía algo más de cincuenta años, medía
1,45 m y su rostro muestra gran parecido con el de su madre Tuya.
Sitamón
Sitamón,
cuyo nombre significa "hija de Amón", fue una princesa real de
la XVIII Dinastía del Antiguo Egipto, que vivió hacia el
año 1350 a. C. Otras formas de nombrarla: Satamón, Sitamen,
Satamun...
Desconocemos
la genealogía exacta de Sitamón, pero se la suele hacer hija del
faraón Amenofis III y de su primera y más importante Gran Esposa
Real, la reina Tiy. Otras fuentes piensan que en vez de ser hija de
Amenofis III era su hermana (sería entonces hija de Tutmosis IV y de
su Gran Esposa Real Iaret), aunque la versión más extendida en la
actualidad es que fueran padre e hija.
Como
primogénita de la pareja real, tuvo que ser una persona muy importante en el
largo reinado de su padre. Al nacer sus hermanos varones, la costumbre dictaba
que ella debería casarse en el futuro con ellos, por lo que fue educada
convenientemente por su posible abuela, Tuya, la madre de la reina Tiy. El
cariño que se profesaban ambas era evidente, pues al morir la anciana, Sitamón
le donó tres bellas sillas para su tumba, la KV46.
En
el año 30.º del reinado de Amenofis III, cuando se celebraba el jubileo del
monarca (el célebre festival Heb Sed), el monarca decidió
casarse con Sitamón,[1] que por entonces debería de contar
veinte años, más o menos. Esto debió de ser una gran sorpresa, sobre todo para
el pueblo llano, pues nunca antes se habían dado casos de incesto padre-hija, o
al menos eso se creía. Lo cierto es que las causas de que Amenofis III se
casase a esas alturas con Sitamón, cuando su descendencia parecía asegurada ya
por el futuro Akenatón, son un enigma. En teoría, y como ya se había dicho
antes, Sitamón estaba destinada a casarse con su hermano, y no con su padre. Tras
este hecho, Sitamón prácticamente desaparece de escena, y no se vuelve a tener
mención de ella hasta después de la muerte de su padre y marido, nueve años
después de su matrimonio. Pese a ser ascendida al rango de Gran Esposa Real
(cosa que no hizo Amenhotep III con el resto de las hijas con las que se
casaría), nunca tuvo tanta importancia como su madre Tiy, ni ningún peso
político conocido. Hay quien ha querido ver en Sitamón la "princesa
rebelde" de la familia real, que odiaba a su hermano Akenatón y sus ideas
religiosas, y se declaró adepta a los sacerdotes de Amón en
detrimento de la creciente doctrina de Atón. Esto, por supuesto, no tiene
ninguna prueba, a excepción de que, que se sepa, Sitamón nunca cambió su nombre
con una clara alusión a Amón por uno a Atón.
También
se ha planteado la teoría de que Sitamón podría ser la madre del
faraón Tutankamón, el conocido rey-niño que deslumbró al mundo entero con
las riquezas halladas en la KV62, su tumba. No hay datos que aseguren
esto, ni ninguna mención a Sitamón en la KV62, y la hipótesis que hoy parece
seguirse más, es que fuera el hijo de Akenatón y de una esposa secundaria. Por
tanto, no se conoce descendencia cierta de Sitamón, si es que alguna vez la
llegó a tener. Los pasos de esta misteriosa princesa y reina desaparecen, como
los de tantas otras mujeres de la época, en medio de un mar de dudas. Ni
siquiera conocemos su lugar de enterramiento, ni su momia está identificada.
Sa-t-i-mn (Sitamón) Hija
de Amón
Princesa
Sitamón en el Templo de Amenofis II en Tebas (Museo Petrie)
Henut-taneb
Henouttaneb o Khenttaneb (El
que preside todo el país) es una de las hijas
del faraón Amenhotep III (dinastía XVIII) y
su gran esposa real Tiyi, y hermana de Akhenatón. Su nombre era
usado a menudo como título por las reinas de la civilización faraónica.
Parece
que era la tercera hija de la pareja real, después
de Satamon e Iset. Estas dos últimas fueron grandes esposas
reales en la última parte del reinado, y es probable
que Amenhotep III también se casara con Henouttaneb.
Aunque no se la menciona en ningún lugar como la "Esposa del Rey", su
nombre ha sido encontrado inscrito en un cartucho, un privilegio exclusivo de
los reyes y sus esposas.
Está
representada notablemente en una estatua colosal en Medinet Habu,
donde Amenhotep III y Tiyi están sentados lado a lado,
con tres de sus hijas en la parte delantera del trono: Henouttaneb, la más
grande y mejor conservada, en el centro; Nebetâh a la derecha; y un
tercero, cuyo nombre ha sido destruido, a la izquierda. También aparece en
el templo de Soleb (con Iset y sus padres), así como en varios
fragmentos de cerámica.
No
se vuelve a mencionar su nombre tras el reinado de su padre, y su vida sigue
siendo en gran medida misteriosa.
Un busto egipcio de
piedra caliza de la princesa Henut-Taneb del nuevo reino, dinastía xviii,
reinado de Amenhotep III, 1388-1350 a. C.
Isis (Iset)
Iset
fue una de las hijas del antiguo faraón egipcio Amenhotep III de
la dinastía XVIII y de su gran esposa real Tiye. Era
hermana de Akhenatón. El otro hermano de Iset fue el
príncipe heredero Tutmosis I.
Su
nombre es la versión egipcia original del nombre Isis. Es probable que
fuera la segunda hija de la pareja real (después de Sitamun). Se convirtió
en esposa de su padre en el año 34 del reinado de Amenhotep, alrededor de la
segunda fiesta sed de Amenhotep.
Aparece
en el templo de Soleb con sus padres y su hermana Henuttaneb, y
en una placa de cornalina (ahora en el Museo Metropolitano de
Arte de Nueva York) junto a Henuttaneb, antes que sus padres. Una
caja encontrada en Gurob y un par de tubos de
kohl probablemente le pertenecieron.
Tras
la muerte de su padre, no se le vuelve a mencionar.
Iset en el templo
de Soleb con sus padres y su hermana Henuttaneb. Amonmai
(Meritamon); Fig. 19. Iside (Isis); Fig. 20. Tascia (Takhat); Fig. 21. Titi;
Fig. 22. (questa fig. --); Fig. 23. Rêninofre (Nefrure); Fig. 24. Tsutenninofre
(Bitneferu)
Nebet-ah
Nebetah (Antiguo
egipcio: nb.t-ꜥḥ) fue una de las hijas del faraón del antiguo
Egipto Amenhotep III de la dinastía XVIII y su Gran
Esposa Real Tiye. Era una hermana menor de Akenatón.
El
nombre de Nebetah significa Señora del Palacio. Su nombre, como el de su
hermana mayor Henuttaneb, también se usaba con frecuencia como título para
las reinas. Posiblemente fue una de las hijas más jóvenes de la pareja real, ya
que no aparece en monumentos en los que sí lo hacen sus hermanas mayores. Se la
muestra en una estatua colosal de Medinet Habu. Esta enorme escultura de
siete metros de alto (23 pies) muestra a Amenofis III y Tiy sentados uno al
lado del otro, con tres de sus hijas de pie frente al trono: Henuttaneb, la más
grande y mejor conservada, en el centro; Nebetah en a la derecha, y otra, cuyo
nombre está destruido, a la izquierda.
A
diferencia de sus hermanas Sitamón e Iset, ella nunca fue
elevada al rango de reina, y su único título conocido es La hija del
rey a quien ama (el título habitual de las princesas). Esto, combinado
con el hecho de que después de la muerte de Amenhotep III deja de ser
mencionada, sugiere que murió a una edad temprana. También se especula que se
le cambió el nombre durante las reformas atonistas iniciadas por su
hermano, y es idéntica a la princesa Beketaten, que nunca fue mencionada antes
de las reformas.
La momia conocida
como The Younger Lady ha sido identificada como la madre
de Tutankamón. Se ha considerado a Nebetah o Beketatón como la
posible identidad de esta momia.
Nebetah representada de
pie a la derecha de Amenofis III
Las esposas extranjeras de Amenofis III
Los
reinos de Mitanni y Babilonia fueron aliados de Egipto y el matrimonio de un
faraón con las hijas de los gobernantes de esos países sellaba la relación de
amistad, eran pues matrimonios políticos en los que se usaba a las mujeres como
moneda de cambio. Mientras Egipto fue una gran potencia, nunca envió a una
princesa como futura esposa de un rey extranjero, en la dinastía XXI una
princesa egipcia, probablemente hija del faraón Satamón, fue enviada al rey de
Israel, Salomón. Poco sabemos de la vida e influencia de estas jóvenes en la
corte egipcia, tras su boda podemos suponer que las dificultades con las que
tropezaron no fueron pocas: lejanía de su familia, dificultad idiomática,
aprendizaje de costumbres, ausencia de protección, etc. Conocemos que nunca
fueron elevadas a la posición de Esposa Principal del Rey.
Gilukhipa
Giluhepa —también
conocida como Gilu-Hepa, Kilu-Hepa, Kilukhpa, Giluheba o
Kirgiba—fue una princesa de Mitanni, hija de Shuttarna II, que se
casó con el faraón egipcio Amenhotep III hacia el año
1380 a. C.
El
reino de Mitanni era un estado situado en el Norte de Mesopotamia que
había conseguido formar y mantener un próspero y naciente imperio durante el
siglo XV a. C. No obstante, la política expansionista egipcia,
los nuevos reyes guerreros hititas y la prosperidad económica
del Imperio babilónico comenzaron a hacer peligrar la
estabilidad de aquel país, situado entre tantos fuegos. Debido a sus intereses
en Siria, incluso llegó a haber un conflicto armado contra los
faraones Thutmose III y Amenhotep II. El rey Shuttarna II
decidió dar un giro radical a las relaciones internacionales al asumir el
trono, pactando la amistad con Egipto, la potencia a la que consideraba más
peligrosa. Sería ya en el reinado de su hijo, Tushratta, en el que esta
amistad se llevase al terreno de las alianzas matrimoniales, con el envío de la
princesa Giluhepa al harén del joven Amenhotep III.
Giluhepa
era la hija de Shuttarna II y la hermana de Tushratta, y llegó a Egipto en el
año 10 del reinado de Amenhotep III, cuando él tenía unos dieciocho años. La
joven princesa iba acompañada de un séquito de 317 personas, amén de numerosos
presentes para el faraón, el hombre más rico y poderoso de su tiempo. El
matrimonio fue celebrado enviándose escarabeos a todos los demás
pueblos de Oriente Próximo, incluidos los gobernantes de Asiria,
Babilonia e incluso los hititas, cuyas relaciones con Egipto y Mitanni no
dejaban de tensarse.
Se
cree que Giluhepa fue ascendida al rango de Gran Esposa Real, pero, al
contrario que la esposa principal de Amenhotep III, la reina Tiy, la
mitannia no ocupó un papel determinante en el gobierno, y se limitó a residir
en el harén real y a simbolizar la alianza de ambas naciones. Sus huellas se
pierden nada más entrar en Egipto, y se llega a pensar que habría muerto antes
del año 36 de Amenhotep III, cuando llegó a la corte una nueva princesa
mitannia, la joven Taduhepa. En este lapso, Tushratta envió algunas cartas
a Amenhotep III donde se quejó por no haber sabido nada de su hermana Giluhepa
y solicitaba una estatua suya de oro puro como pago. Las condiciones de vida en
los harenes reales no debían ser nada mala, sino todo lo contrario, y aunque no
se descarta la posibilidad de que Giluhepa muriese al poco tiempo debido a una
enfermedad o a alguna intriga palaciega, bien es posible que tomase un nombre
egipcio, diluyéndose para siempre en la historia.
Algunos
ven al primogénito de Amenhotep III, el príncipe Thutmosis —quien debía haber
reinado como Thutmose V—, como el hijo nacido entre el faraón y la princesa
mitannia. Como prueba se indica el hecho de que nunca aparezca como hijo de la
reina Tiy y que el nombre de Thutmose se aplicase siempre a los hijos nacidos
de una esposa que no ocupaba el cargo de la primera gran esposa real. Ese
muchacho, que llegó a la adolescencia, murió a causa de una enfermedad y nunca
llegó a reinar.
En
cuanto a Giluhepa, es posible que muriese antes de la llegada de Taduhepa. No
existe ninguna mención posterior suya, y con casi total seguridad vio el fin de
sus días en Egipto sin saber nada más de su Mitanni natal al que, por cierto,
le quedaban solo unos pocos años más de existencia como tal.
Tadukhipa
Tadukhipa (en
hurrita Tadu-Hepa) fue una princesa del reino Mitanni. Era
hija del rey Tushratta de Mitanni y de su reina Juni, y sobrina
de Artashumara. La tía de Tadukhipa, Gilukhipa (hermana de
Tushratta), se casó con el faraón Amenhotep III en su décimo año
de reinado. Tadukhipa se casaría con Amenhotep III más de dos décadas
después.
Primeros años
Tadukhipa
era hija del rey Tushratta de Mitanni, quien se cree que reinó
alrededor del 1382 a.C. al 1342 a.C. Se cree que nació alrededor del año 21 del
reinado del faraón egipcio Amenhotep III (c. 1366 a.C.). Casi
nada se sabe de sus primeros años. Aproximadamente en el año 36 del reinado de
Amenhotep (c. 1352), Tushratta la envió a Egipto para casarse con el faraón,
que era un aliado cercano.
Se
sabe relativamente poco sobre esta princesa de Mitanni. Se cree que nació
alrededor del año 21 del reinado del faraón egipcio Amenhotep
III (c. 1366 a.C.). Quince años después, Tushratta casó a su hija con su
aliado Amenhotep III para consolidar las alianzas de sus dos estados en el año
36 del reinado de Amenhotep III (1352 a.C.). Tadukhipa es mencionada en siete
de las trece cartas de Amarna de Tushratta, de aproximadamente
1350-1340 a.C. Tushratta solicitó que su hija se convirtiera en reina
consorte, aunque ese cargo lo ocupaba la reina Tiye. Amenhotep III
nunca envió las estatuas de oro que ofrecía a cambio y, tras su muerte,
Tushratta envió algunos mensajes quejándose de la falta de reciprocidad.
Vida en Egipto
El
rey Tushratta envió a su hija a Egipto con muchos regalos para el faraón
Amenhotep. Estos regalos incluían: un carro bañado en oro incrustado con
piedras preciosas, un par de caballos, una litera adornada con oro y piedras
preciosas, ropa y prendas, una silla de montar adornada con águilas doradas,
joyas como pulseras, brazaletes y otros ornamentos, y un gran cofre para
albergar esos objetos. Amenhotep había ofrecido enviar estatuas de oro a
Tushratta como parte del acuerdo matrimonial. Sin embargo, no existen pruebas
de que los regalos fueran enviados a Mitanni.
Tushratta
había pedido que su hija se convirtiera en la Gran Esposa Real de
Amenhotep. Sin embargo, el cargo ya lo ostentaba la reina Tiye. Amenhotep
III murió poco después de la llegada de Tadukhipa a Egipto y su
hijo, Amenhotep IV, se convirtió en faraón. La existencia de
Tadukhipa en Egipto está atestiguada por cartas de Amarna que la mencionan,
incluyendo misivas que Tushratta envió preguntando por las estatuas de oro que
le prometió Amenhotep III. Se especula que Tadukhipa finalmente se casó de
nuevo con Amenhotep IV, aunque no se ha demostrado de forma definitiva.
Identificación con Kiya o Nefertiti
Algunos
estudiosos identifican tentativamente a Tadukhipa con Kiya, una conocida
esposa de Akhenatón. Se ha sugerido que la historia de Kiya podría ser la
fuente de la historia del Reino Nuevo llamada "El cuento de dos
hermanos". Esta fábula cuenta la historia de cómo el faraón se enamoró de
una hermosa mujer extranjera tras oler su cabello. Si Tadukhipa fue conocida
más tarde como Kiya, entonces habría vivido en Amarna, donde tenía su propia
sombrilla y fue representada junto al faraón y al menos una hija.
Otros,
como Petrie, Drioton y Vandier, han sugerido que Tadukhipa recibió un nuevo
nombre tras convertirse en la consorte de Akhenatón y que debe ser
identificada como la famosa reina Nefertiti. Esta teoría sugiere que
el nombre de Nefertiti, "la bella ha llegado", se refiere a un origen
extranjero, como el origen mitanni de Tadukhipa. Seele, Meyer y otros han
señalado que Tey, esposa de Ay, ostentaba el título de enfermera de
Nefertiti, y que esto contradice esta identificación. Una princesa madura que
llegara a Egipto no necesitaría enfermera.
Una de las "Cartas
de Amarna" EA 19 negociando un matrimonio entre Amenhotep III y la hija de
Tushratta, Tadukhipa
La Esposa
Principal del Rey, Nefertiti
Neferneferuatón
Nefertiti (c. 1370 a. C.-c. 1331 a. C.) fue una reina
de la dinastía XVIII del Antiguo Egipto, la primera Gran
Esposa Real de Akenatón. Nefertiti nació en Tebas, por lo que la
situaríamos, en la cronología egipcia, dentro del Imperio Nuevo (1500
a. C. - 1070 a. C.). Dentro de este periodo, Nefertiti cobró gran
importancia en el conocido «Periodo Amarniense» (1353 a. C. - 1336
a. C.).
Nefertiti
y su marido, Akenatón, son recordados por su radical reforma de la política
religiosa estatal, n la que promovieron la forma más antigua conocida
de monoteísmo, el atonismo, centrado en el culto al disco
solar (Atón) y su conexión directa con la casa real. Junto con su
marido, reinó en lo que posiblemente fue el período más rico de la historia del
antiguo Egipto. Algunos académicos creen que después de la muerte de Akenatón,
Nefertiti gobernó brevemente como la reina-faraón conocida por
el nombre de trono de Neferneferuatón, antes del ascenso
de Tutankamón, aunque esta identificación es un tema de debate que
continúa hasta la actualidad. Asimismo, algunos egiptólogos creen que
ella fue la persona que reinó con el nombre de Semenejkara, que se
asociara primero y sucediera brevemente después a Ajenatón (Akenatón) tras su
muerte. Sí hay consenso en cuanto a su influencia en el reinado de Ajenatón,
como Gran Esposa Real. Su desaparición de las representaciones pictóricas
coincide con la asociación al liderazgo de Semenejkara, que es también la
primera mención de este personaje, lo que ha dado lugar a suponer tal
identidad. Una vez que se descubrieron rastros femeninos en algunas versiones
de los nombres de trono de Semenejkara, se propuso que Nefertiti se hizo pasar
por éste y que luego cambió su nombre nuevamente a Neferneferuatón. Había un
precedente respecto a presentar a una reina-faraón como varón, como
fue el caso con Hatshepsut generaciones antes. Si en efecto Nefertiti
gobernó como mujer-faraón, su reinado estuvo marcado por la caída
de Amarna y el traslado de la capital a la ciudad tradicional
de Tebas.
En
el siglo XX, Nefertiti se hizo famosa por el descubrimiento y exhibición
de su antiguo busto, ahora en el Neues Museum de Berlín. El
busto es una de las obras más copiadas de arte del antiguo Egipto. Se
atribuye al escultor egipcio Tutmose y fue excavado a principios del
siglo XX de su complejo enterrado de estudios. El busto de Nefertiti
es una de las esculturas egipcias más conocidas. A pesar de sus 3300 años de
antigüedad, conserva los colores originales.
Busto de Nefertiti, perteneciente a la
colección del Museo Egipcio de Berlín. Su ejecución se atribuye al
escultor Tutmose.
Nombre
A
su nombre de Trono nfr-nfr.w-jtn, Neferneferuaton,
que significa bellas son las bellezas de Atón, le sigue el
famoso nombre de nacimiento nfr.t-jj.tj, Nefertiti,
que significa la bella ha llegado. El nombre completo contiene
cinco veces el jeroglífico de nefer, que significa «bello» o «bueno».
A
lo largo de su vida, y especialmente durante su reinado, encontraremos varias
referencias de Nefertiti en las que se emplea o su título u otros nombres.
Entre sus nombres encontramos:
·
Ankhenaton
Neferneferuaton (transformación de su nombre completo, Neferneferuaton
Nefertiti)
·
Ankhkheperura
Smenkhkare.
Nefertiti
poseía varios títulos durante el reinado de Akhenatón e incluso tras su muerte:
·
Gran
Esposa Real.
·
Señora
de las Dos Tierras.
·
Señora
de Egipto (siendo la única que se autoproclamó con ese título sin contar con el
apoyo de su esposo).
La familia de Nefertiti
No
se sabe casi nada de la vida de Nefertiti antes de su matrimonio con Akenatón.
Escenas de la necrópolis de los nobles en Amarna mencionan
que Nefertiti tenía una hermana, llamada Mutbenret. Además, se menciona
una mujer llamada Tey que llevaba el título de «Nodriza de la Gran
Esposa Real», mientras que el marido de Tey, Ay (quien más tarde
alcanzó el rango de faraón), llevaba el título de «Padre de Dios».
Algunos egiptólogos creen que este título se utilizaba para un hombre
cuya hija se casaba con el faraón. Basándose en estos títulos, se ha
propuesto que Ay era de hecho el padre de Nefertiti. Sin embargo, ni Ay ni Tey
se mencionan explícitamente como padres de Nefertiti en las fuentes existentes.
Al mismo tiempo, no existen fuentes que contradigan directamente la paternidad
de Ay, lo que se considera probable debido a la gran influencia que ejerció
durante la vida de Nefertiti y tras su muerte. Según otra teoría, Nefertiti era
hija de Ay y de otra mujer diferente de Tey, pero la primera esposa de Ay murió
antes de que Nefertiti ascendiera a la posición de reina, tras lo cual Ay se
casó con Tey, convirtiéndola en madrastra de Nefertiti. Se sostiene que no era
la madre de Nefertiti, ya que no portaba el título de «Madre Real de la Gran
Esposa del Rey», sino el de «Gobernante» de la principal esposa del faraón. De
la unión entre Ay y Tey nacería Mutnedymet, lo que la haría medio hermana
de Nefertiti, y quien a la postre sería desposada por Horemheb muy
probablemente como muestra de continuidad en pos de otorgarle legitimidad en su
ascensión al trono. No obstante, toda esta propuesta se basa en especulaciones
y conjeturas.
También
se ha propuesto que Nefertiti era hermana de Akenatón, aunque esto es
contradicho por sus títulos, que no incluyen el de «Hija del Rey» o «Hermana
del Rey», utilizados normalmente para indicar que alguien es pariente de un
faraón. Otra teoría sobre su parentesco que obtuvo cierto apoyo identificaba a
Nefertiti con la princesa mitania Taduhepa, basándose en parte en el
nombre de Nefertiti («Ha llegado la bella mujer»), que algunos académicos han
interpretado como indicio de un origen extranjero. Esta teoría se ve reforzada
por el hecho de que Nefertiti presentase una cabeza ovalada, debido a una
manipulación artificial de su cráneo en su etapa infantil, una práctica que no
era propia de Egipto pero sí de Mitani y que era rasgo de alta clase social. Se
dice Nefertiti quiso que su descendencia también ostentase tal distinción y,
por ese motivo, en las representaciones familiares observamos que todos los
miembros, menos el faraón, tienen el cráneo ovalado. Sin embargo, Taduhepa ya
estaba casada con el padre de Akenatón y no hay pruebas de ningún motivo por el
que esta mujer tuviera que alterar su nombre en un supuesto matrimonio con
Akenatón, ni pruebas fehacientes de un origen extranjero no egipcio para
Nefertiti.
Se
desconocen las fechas exactas en las que Nefertiti se casó con Akenatón y se
convirtió en la gran esposa real del rey, aunque se asume que fue alrededor del
1350 a. C. El príncipe Amenhotep (el futuro rey Akenatón) no era el
primogénito del rey, pero a la muerte del príncipe
heredero Tutmosis la sucesión recayó en su hermano menor Akenatón. Se
sabe que tuvieron al menos seis hijas:
·
Meritatón,
nacida c. 1348 a. C.
·
Meketatón,
nacida c. 1347 a. C.
·
Anjesenamón,
nacida c. 1346 a. C.
·
Neferneferuatón-Tasherit,
nacida c. 1344 a. C.
·
Neferneferura,
nacida c. 1341 a. C.
·
Setepenra,
nacida c. 1339 a. C.
Alguna
vez se llegó a considerar que Nefertiti podría haber sido la madre
de Tutankamón, pero un estudio genético realizado sobre las momias
descubiertas sugiere que no fue así.
Relieve en caliza, que
probablemente formaba parte de un altar de adoración
familiar. Akenatón sostiene a su primogénita Meritatón y
enfrente, Nefertiti sostiene en el regazo a su segunda hija, Meketatón,
quien fallecería prematuramente y por último su tercera
hija Anjesenpaatón, quien se desposaría posteriormente con Tutanjatón
(Tutankamón).
El papel de una reina
Nefertiti
siempre acompañó a Akenatón. Primero, en el traslado de la capital
de Tebas a Amarna (ciudad en honor al dios Atón) , fundada
más al norte como el reino de Atón sobre la tierra, y después al
asumir las funciones de corregente de su marido, cosa única en la
historia anterior egipcia. Akenatón decidió elevar al cargo de Gran Esposa Real
a Nefertiti, convirtiéndola en reina-faraón a su lado, con el nombre
de Neferneferuatón.
Akhenatón
quiso enfatizar el poder de Nefertiti en Amarna, estableciendo a la Gran Esposa
Real como inspiración para el establecimiento de lugares destinados al culto
del sol, y estableciendo los palacios donde viviría la reina, así como su lugar
de enterramiento. Finalmente, en el año 8, se formaliza el traslado de la corte
a Amarna, la nueva capital. A partir de ese momento, los altos funcionarios y
la reina, especialmente, protagonizaron la vida de Amarna.
El
gran posicionamiento que ostentaba la ciudad para la familia derivó en el
denominado “estilo amarna”, que representa a la familia real en escenas
cotidianas. Así, en numerosas representaciones aparece Nefertiti en igualdad de
condiciones respecto a su marido e incluso hay algunas estelas en las que una
figura, sin duda la de esta reina, aparece tocada con la doble corona y dos
cartuchos reales en vez de uno. La XVIII Dinastía había traído una
nueva Hatshepsut.
Nefertiti
ocupa una posición destacada en el ámbito religioso. Akhenatón se presentaba a
sí mismo como el único capaz de comunicarse con Atón y de interpretar su
voluntad, junto con el resto de miembros de su familia. Solo la familia real
podía realizar ofrendas al dios, por lo que la población tenía que adorarles.
Durante
el reinado, se construyeron capillas y altares en el-Amarna en los que se
sustituyó a la deidad por Akhenatón y Nefertiti, desapareciendo la relación
directa entre el dios y la población. De ese modo, podríamos hablar de una
tríada formada por Atón, Akhenatón y Nefertiti, siendo estas tríadas una
importante característica del Imperio Nuevo y contribuyendo al desarrollo
urbanístico, pues en cada ciudad había un dios, su contrapartida y la unión de
ambos.
Relieve que muestra a
Akenatón y Nefertiti en adoración a Atón.
Nefertiti tras la muerte de Akhenatón
Fuente
Principal: El antiguo Egipto, J. M. Parra. 2011. Marcial Pons
Historia.
Nefertiti,
desaparece de escena pocos años antes de la muerte del faraón, siendo
desconocido cual fue su destino. El faraón en los últimos años de su reinado y
hasta su fallecimiento en 1336 a. C., la había sustituido en los actos
oficiales por la hija de ambos, la princesa Meritatón. No hay un claro sucesor
para el trono y aparece un misterioso faraón, Smenjkare, de efímero reinado y
del cual casi nada se sabe, hasta la ascensión al trono de Tut-Anj-Atón, (Viva
Imagen de Atón) que cambia su nombre por Tut-Anj-Amón (Viva Imagen de Amón) -
Tras la muerte de Tutankamón, su viuda- hermana Ajesenpaamun, escribe pidiendo
al rey hitita Shuppiluliuma, que envíe a uno de sus hijos para desposarse con
ella. En respuesta a ello, el rey envía al príncipe Zananza, pero este no
llegará con vida a Egipto, pues es asesinado en el camino.
Se
especula que el efímero faraón Smenjkare, podría haber sido la propia Nefertiti
desaparecida, pero no existe ningún dato que confirme esta teoría.
Tutankamón,
hijo de Akhenatón y una esposa secundaria, Kiya, fue sustituido por Ay, siendo
este ya muy anciano, accediendo al trono probablemente desposando a la viuda de
Tutankamón, Ajesenpaamun.
La desaparición de la reina
Tras
la muerte de su hija (Meketatón), se pierde el rastro de Nefertiti. Esto se
pudo deber a su fallecimiento, durante los primeros años del reinado de
Tutankamón. Se duda que Nefertiti muriera como una simple reina, lo más
probable, es que ella hiciera fabricar sus propios trabajos funerarios.
En
2014, el Journal of Egyptian History, Volume 7 (1): 67 – Aug 18, 2014,
publicaba el descubrimiento de un grafiti en una cantera al norte de Akhenatón
(la ciudad nueva de Akhenaton), en el que se hacía referencia a Nefertiti en el
decimosexto año de reinado de Akhenaton, con su título de Gran Esposa Real, lo
cual demostraría que a sólo un año de la presunta muerte del rey, Nefertiti
estaría viva y sin perder su preeminencia.
La
desaparición de Nefertiti coincide con un cúmulo de hechos que sacudieron a la
familia real entera: la desaparición de la otra esposa de
Akenatón, Kiya, el ascenso de la princesa Meritatón a gran esposa real y
la aparición de la fantasmal figura de Semenejkara, el nuevo corregente del
faraón. Muchos han querido ver en todo esto el último ascenso de Nefertiti en
el poder, pasando de reina-faraón a un faraón masculino.
Al
morir Akenatón hubo un breve reinado de Semenejkara en solitario, pero fue
pronto sucedido por Tutanjatón, más conocido bajo el nombre de Tutankamon,
hijo de Ajenatón. Se casó con la tercera hija de Nefertiti, Anjesenamón. La
real pareja debía ser relativamente joven. Algunas teorías sostienen que
Nefertiti, que aún vivía, aunque ya privada de la corona, habría influido sobre
ellos. Si la teoría fuera cierta, esta influencia, y probablemente su propia
vida, acabó en el tercer año de reinado del faraón Tutankamón, hacia
1331 a. C. Ese año fue en el que el faraón renegó del culto “monoteísta” de
su padre, manifestándose partidario del culto de Amón. A la vez, la
familia real dejó la ciudad de Amarna y restituyó la capital y la
Corte en Tebas.
Las
diversas identificaciones entre Nefertiti, Semenejkara y Kiya demuestran la
ausencia de informaciones sobre sus respectivas vidas, y solo nuevos
hallazgos arqueológicos podrían precisar el papel de estos personajes
históricos y la súbita desaparición de Nefertiti.
Busto de Nefertiti en el Neues
Museum, Berlín. Estela de Akenatón y
Nefertiti
La momia de Nefertiti
El
no hallar la momia de Nefertiti, hizo que su búsqueda fuera objeto de todo tipo
de especulaciones. La tumba de la familia de Akenatón en Amarna está
vacía.
El
9 de junio de 2003, Joann Fletcher, especialista en el análisis capilar de
la University of York en el Reino Unido, anunció que se había encontrado
la momia de Nefertiti en la tumba KV35 del Valle de los Reyes,
en Egipto. Esta momia, llamada "la Mujer joven" llevaba
ya cien años descubierta, pero estaba sin identificar. La Mujer joven está
al lado de otra momia femenina y aparentemente de mayor edad. La Mujer
joven tiene rasgos finos, un cuello largo, una profunda hendidura en
su maxilar al lado izquierdo, tiene el cráneo ovalado y su edad al momento del
deceso se calcula entre 25-35 años (más joven que la reina amarniana, fallecida
en torno a los 40 años). Carece además del brazo derecho, el cual fue hallado
en la parte inferior de su cuerpo, supuestamente se pensó que era el brazo
original.
La
momia hallada estaba en un estado que hace suponer que fue saqueada poco
después de la muerte. La técnica utilizada para
la momificación sugiere la época de la XVIII Dinastía, y la posición
del cuerpo indicaría la realeza del personaje.
En
el año 2004 se emitió un programa de Discovery Channel donde Joann
Fletcher sostenía que la momia hallada era realmente Nefertiti. El equipo de
Fletcher trasladó todo tipo de aparatos para confirmar su teoría a la tumba
KV35.
A
pesar de que Joann Fletcher deseaba demostrar al mundo que la momia descubierta
era en realidad la hermosa reina egipcia, lo que consiguió fue abrir un portal
a una serie de controversias con Hawass y teorías que no se sostenían con
pruebas.
El
12 de junio del mismo año, Zahi Hawass, director del Consejo Superior de
las Antigüedades de Egipto, adelantó la falta de pruebas que sostuvieran esta
hipótesis y desmintió pública y tajantemente que esa momia fuera la de
Nefertiti.
Esta
momia estaba con dos momias más, la que se cree era la madre de Akenatón, la
princesa Tiy, y el que pudiera ser un hermano menor del faraón. Para
mostrar que la momia correspondía a Nefertiti, se hizo un estudio por ordenador
del cráneo ideando cómo sería el rostro de dicha momia, de un parecido
extraordinario con el busto de Nefertiti custodiado en el Neues
Museum de Berlín.
Zahi
Hawass nunca compartió la teoría de Joann Fletcher y, de hecho, le prohibió la
entrada a Egipto para realizar trabajos arqueológicos.
Zahi
Hawass intentó en un reportaje posterior, usando las mismas técnicas, demostrar
que el brazo encontrado no coincidía con el de la Mujer joven debido
al perfil de quebradura y basado en que pruebas de ADN indican que esta momia
es la madre de Tutankamón, los criterios de Hawass descartaban aun así la
ascendencia real de la momia, a la que llegó a identificar tal vez
como Kiya, la segunda esposa de Akenatón hasta que los análisis de 2010
también descartaron tal posibilidad.
En
el año 2022, Zahi Hawass, mediante el estudio de las dos momias femeninas
halladas en la tumba KV21, cree haber encontrado la momia de Nefertiti y
espera confirmarlo con la finalización de los trabajos antropológicos y
análisis de ADN.
Busto
El busto de
Nefertiti la hizo famosa. Se conserva en el Neues Museum de Berlín. Es
una de las obras más copiadas del antiguo Egipto.
El
busto fue hallado en 1912 entre los restos de la ciudad de Amarna,
concretamente en el taller del escultor Djehutimose, junto a otras piezas. El
busto y resto de piezas cuentan con gran valor histórico, puesto que gracias a
ellas podemos conocer las fases por las que pasaba una escultura durante su
elaboración. Aparte de Nefertiti, se encontraron otros bustos de la familia
real, entre los que se encontraba el de la segunda esposa de Akhenatón, Kiya.
En
2009, el historiador de arte suizo Henri Stierlin sostuvo que el busto de
Berlín es una copia que data de 1912. El conservador del Museo Egipcio de
Berlín, Dietrich Wildung, así como varios egiptólogos refutan esta tesis y
afirman la autenticidad del busto. A falta de pruebas materiales, el debate no
ha terminado.
Meritatón
Meritatón,
que significa "La amada de Atón", fue una princesa egipcia de
la Dinastía XVIII de Egipto. Era la primogénita del rey Amenofis
IV (que unos años después cambiaría su nombre por el de Akenatón) y
la Gran Esposa Real, Nefertiti. Su nombre significa amada de
Atón. Sus hermanas
fueron Meketatón, Anjesenamón, Neferneferuatón
Tasherit, Neferneferura, y Setepenra.
Es
posible que Meritatón naciese en el primer o el segundo año de
reinado de su padre, en la ciudad de Tebas. Quedaban aún tres años
para la definitiva ruptura entre el faraón y el sacerdocio de Amón, y el
"exilio" de la familia real y la corte a una recién fundada capital
en el Medio Egipto, a la que se impondría el nombre de Ajetatón.
Durante
los primeros 14 años del reinado de su padre, Meritatón fue la segunda dama de
la corte y la mujer más importante del país, solo por detrás de su madre.
Aparece en infinidad de representaciones acompañada de sus padres y a veces
también de sus hermanas menores, y existen numerosas esculturas de ellas que
han llamado la atención por la forma tan ovalada de su cabeza. Precisamente
esta extraña anomalía ha hecho pensar si la princesa nació con la cabeza así,
fue producto de una "moda" en la corte o simplemente era una
representación idealizada.
Parece
ser que durante el año 12 o 13 de Akenatón, este se casa con Meritatón. Esta
práctica de incesto real, impropia del Egipto faraónico
(sólo Amenofis III y Ramsés II, aparte de Akenatón, se casaron
con hijas suyas), parece ser que fue para conseguir una mayor concentración de
sangre real en posibles herederos. Quizás fue esta práctica la que trajo al
mundo a la princesa Meritatón-Tasherit, fruto del incesto entre padre e
hija.
La
difícil trama de los últimos años de reinado de Akenatón se complica cuando
aparece la figura de Semenejkara Nefertiti. Smenkara tenía como gran
esposa real a Meritatón. Se cree que Semenejkara era la propia Nefertiti y
el matrimonio era un puro simbolismo.
Al
morir Akenatón, se piensa que hubo un breve reinado de Smenkara en solitario,
pero que no fue superior al año y medio. Se ignora que fue de Meritatón, ya
que, tras la muerte de Ajenatón, se abre un período muy confuso, durante el
cual desaparecen la mayor parte de los protagonistas de la época anterior. En
muy poco tiempo hay un nuevo rey en el trono, el joven Tutankamón, y no
hay la más mínima huella de Semenejkara ni de Meritatón. Es posible que esta
última ya hubiera muerto por entonces (tendría unos 17 años de edad tan sólo),
pues se sabe que la gran esposa real de Tutankamón no fue ella, sino la única
de sus hermanas supervivientes, Anjesenpaatón.
No
se sabe dónde fue enterrada esta reina y su momia aún no ha sido descubierta.
Princess Meritaten, from el-Amarna, ca. 1365-47
BCE, Ny Carlsberg Glyptotek, Copenhagen (1) (36024093800)
Meketatón
Meketatón
significa “A la que Atón protege”. Debió nacer en los primeros años del reinado
de su padre, ya que su imagen fue incorporada en algunos bloques de los templos
de Karnak. Aparece en relieves y estelas (fig.10). Meketatón fue enterrada en
la tumba real de Amarna. En los muros de esta tumba hay una representación de
una niña llevada desde una habitación en la que hay una dama real en el lecho
mortuorio, los expertos suponen que Meketatón murió en la infancia o bien murió
de parto.
Queen Nefert-iti and
Princess Meket-Aten on boundary stela, Tell el-Amarna, 18th Dynasty, 1353-1336
Ankhesenpaaton
Anjesenamón fue
la tercera de las seis hijas de Akenatón y de la Gran Esposa
Real, Nefertiti. Su nombre significa La que vive por Amón,
aunque su nombre original, Anjesenpaaton significa La
que vive por Atón.
Fue
la esposa del faraón Tutankamón, y como tal aparece representada numerosas
veces en la tumba de este último.
Anjesenpaatón
nació en una época en la que Egipto se encontraba en medio de una revolución
religiosa sin precedentes (c. 1348 a. C.). Sus padres habían abandonado el
culto principal a las antiguas deidades egipcias en favor de Atón, hasta
entonces un aspecto menor de Ra, caracterizado como el disco solar.
Se
cree que nació en Tebas, alrededor del año 4 del reinado de su padre, pero
probablemente creció en la ciudad de Ajetatón (actual Amarna),
establecida por sus padres como la nueva capital del reino. Ella, junto con sus
dos hermanas mayores, Meritatón y Meketatón, se convirtieron en las
"princesas mayores" y participaron en numerosas funciones del
gobierno y la religión junto a sus padres.
Tras
la muerte de su madre, se cree que se casó primero con su propio padre, lo cual
no era inusual en las familias reales egipcias. Se cree que fue la madre de la
princesa Anjesenpaatón Tasherit (posiblemente por su padre o
por Semenejkara), aunque su linaje no está claro.
Tras
la muerte de su padre y los breves reinados de Smenejkara y Neferneferuatón, se
convirtió en la esposa de Tutankamón. Tras su matrimonio, la pareja honró a las
deidades de la religión restaurada, cambiando sus nombres a Tutankamón y
Anjesenamón. Parece que la pareja tuvo dos hijas que nacieron muertas: dado que
la única esposa conocida de Tutankamón fue Anjesenamón, es muy probable que los
fetos hallados en la tumba del primero sean hijas suyas. En algún momento del
noveno año de su reinado, alrededor de los 18 años, Tutankamón murió
repentinamente, dejando a Anjesenamón sola y sin heredero, aproximadamente a
los 21 años.
Un
anillo de vidrio azul de procedencia desconocida, obtenido en 1931, representa
el prenombre de Ay y el nombre de Anjesenamón entre cartuchos. Esto
indica que Anjesenamón se casó con Ay poco antes de que ella desapareciera de
la historia, aunque ningún monumento la muestra como su gran esposa real. En
las paredes de la tumba de Ay, es Tey (la esposa mayor de Ay), y no
Anjesenamón, quien aparece como su gran esposa real. Probablemente murió
durante o poco después de su reinado, y aún no se ha encontrado su tumba.
Se
encontró un documento en la antigua capital hitita de Hattusa,
que data del período de Amarna. El documento, parte de las llamadas
"Hazañas" de Suppiluliuma I, relata que el gobernante hitita,
Suppiluliuma I, mientras asediaba Karkemish, recibió una carta de la reina
egipcia. La carta dice:
Mi esposo ha muerto y no tengo hijos. Dicen de ti que
tienes muchos hijos. Podrías darme a uno de tus hijos para que sea mi esposo.
No quisiera casarme con uno de mis súbditos... Tengo miedo.
Este
documento se considera extraordinario, ya que los egipcios tradicionalmente
consideraban inferiores a los extranjeros. Suppiluliuma I quedó asombrado y
exclamó a sus cortesanos:
¡Nunca
me había pasado algo así en mi vida!
Suppiluliuma
envió un enviado a investigar y finalmente envió a uno de sus
hijos, Zannanza, pero el príncipe murió en el camino, posiblemente
asesinado.
La
identidad de la reina que escribió la carta es incierta. En los anales hititas,
se la llama Dakhamunzu, una transliteración del título egipcio, Tahemetnesu (La
esposa del rey). Posibles candidatos para la autora de la carta
son Nefertiti, Meritatón, y Anjesenamón. En un principio pareció
probable que la última fuera la sucesora real, ya que no había candidatos
reales para el trono tras la muerte de su marido, Tutankamón, mientras que
Akenatón tenía al menos dos sucesores legítimos. Pero esto se basaba en un
reinado de 27 años para la última dinastía XVIII, el faraón Horemheb, que
ahora se acepta que tuvo un reinado más corto, de solo 14 años. Dado
que Nefertiti fue representada tan poderosa como su esposo en los
monumentos oficiales, castigando a los enemigos de Egipto, el investigador
Nicholas Reeves cree que podría ser la Dakhamunzu de la
correspondencia de Amarna. Esto haría que el difunto rey egipcio en
cuestión pareciera ser Akenatón y no Tutankamón. Como se ha señalado, Akenatón
tenía herederos potenciales, incluido Tutankamón, con quienes Nefertiti podría
casarse. Sin embargo, otros investigadores se centran en la frase relativa al
matrimonio con «uno de mis súbditos» («sirvientes») como una posible referencia
al Gran Visir Ay o a un miembro secundario de la familia real
egipcia, y en que Anjesenamón pudo haber sido presionada por Ay para casarse
con él y legitimar su derecho al trono de Egipto (cosa que finalmente hizo).
Ankhesenamun
ofreciendo loto al rey sentado
Nefernefruaten-Tasherit
Neferneferuatón-Tasherit,
cuarta hija del faraón Ajenatón y de la Gran Esposa Real Nefertiti.
Nació
en el año 7 u 8 o 9 del reinado de su padre, y por tanto es la primera
princesa real nacida en la recién fundada capital de Ajetatón (hoy
es Tell el-Amarna).
Su
nombre incluye el "Tasherit" ("La joven") porque uno
de los títulos de su madre era Neferneferuatón. Este caso de una hija que
coincide en nombre con su madre tiene más de un ejemplo en la familia real de
Amarna.
Prácticamente
se ignora todo acerca de esta princesa. Cuando murió su hermana Meketatón aún
vivía (tendría unos 6 años), pero es el último lugar donde aparece
representada. Lo más posible es que muriese antes que sus padres, como casi
todas sus hermanas. Sin embargo, muchos han pensado que fue dada en matrimonio
a un rey extranjero (de Siria o de Babilonia), cosa que es muy
de extrañar, pues no era costumbre que los faraones enviasen a sus hijas a
casarse con otros reyes. Sea como fuere, los pasos de esta niña se pierden muy
pronto en la historia.
Aparece
su nombre en la tumba de Panehsy, Primer sirviente de Atón. En la tumba de
Meryre, alto sacerdote de Atón, hay una breve inscripción que parece referirse
a ella como hija y esposa del rey, pero esta única aparición puede tratarse de
un error de los artistas que decoraron la tumba. Está representada con sus
hermanas en el festival de duodécimo año del reinado de su padre y sentada en
un fresco del palacio del rey en Amarna.
Pintura de la residencia privada del faraón, en
la que aparecen las hijas menores de Akhenatón: Neferneferuaten-tasherit y
Neferneferure, Ashmolean Museum, Oxford.
Neferneferure
Neferneferure "hermosas
son las bellezas de Re" (siglo XIV a.C.) Fue la quinta de seis hijas
conocidas del faraón Akenatón y su Gran Esposa Real Nefertiti.
Neferneferure
nació durante el octavo o noveno año de reinado de su padre Akenatón en
la ciudad de Akhetaten.
Cabeza de la hija de
Akhenatón (posiblemente Neferneferure), copia de yeso, egipcia, 3000 – 1000
a.C.
Una
de las primeras representaciones de Neferneferure aparece en un fresco de la
Casa Real en Amarna. Se la representa sentada en un cojín con su hermana Neferneferuaten
Tasherit. El fresco data de alrededor del año IX de Akenatón, y toda la
familia está representada, incluido el bebé Setepenre.
Neferneferure
está representada en el Durbar en el año 12 en la tumba del Supervisor de los
aposentos reales Meryre II en Amarna. Akenatón y Nefertiti aparecen
sentados en un quiosco, recibiendo tributo de tierras extranjeras. Las hijas de
la pareja real aparecen de pie detrás de sus padres. Neferure es la hija media
en el registro grave. Sostiene una gacela en el brazo derecho y una flor de
loto en el izquierdo. Está justo detrás de su hermana Neferneferuaten Tasherit.
Su hermana Setepenre está detrás de ella y se le muestra extendiendo la mano
para acariciar a la gacela.
Probablemente
Neferneferure murió en el año de reinado XIII o 14, posiblemente en la peste
que azotó Egipto durante ese tiempo. Está ausente en una escena y su nombre fue
tapado en otra escena en la Tumba Real de Amarna. Para ser
específicos, en la pared C de la cámara y ella desaparece de la escena que
muestra a sus padres y tres hermanas mayores – Meritaten, Ankhesenpaaten y Neferneferuaten
Tasherit – llorando a la fallecida segunda princesa, Meketaten. Esto
sugiere que probablemente murió poco antes de que se terminara la decoración de
estas cámaras. Es posible que Neferneferure estuviera realmente enterrada
en la cámara de la tumba real.
Alternativamente,
pudo haber sido enterrada en la Tumba 29 de Amarna. Esta teoría se
basa en un mango de ánfora que lleva una inscripción que menciona la cámara
interior (funeraria) de Neferneferure. Si Neferneferure fue enterrada en
la tumba 29, esto podría significar que la tumba real ya estaba sellada en el
momento de su entierro y que pudo haber muerto tras la muerte de su padre Akhenatón.
Entre
los tesoros de Tutankamón se encontró una tapa de una pequeña caja
(JdE 61498) con su retrato. Muestra a la princesa agachada, con un dedo
presionado contra la boca, como a menudo se representaba a niños muy pequeños. En
la tapa el nombre de Re en su nombre estaba escrito fonéticamente en lugar del
típico punto circulado.
Tapa de cajita
encontrada en la tumba de Tutankhamón, mostrando una niña con el nombre de la
princesa Nefernefrure. Madera con incrustaciones de vidrio. Museo de El Cairo.
Setepenre
Sexta y
última hija del faraón Akenatón y su reina principal Nefertiti.
Setepenre
nació alrededor del 9 al 11º año de su padre Akhenatón en la ciudad
de Akhetaten.
Una
de las primeras representaciones de Setepenre aparece en un fresco de la Casa
Real en Amarna. Se la representa sentada en el regazo de su madre
Nefertiti. El fresco está muy dañado y solo queda una pequeña mano de
Setepenre. El fresco data aproximadamente del año IX de Akenatón, y toda
la familia está representada.
La
siguiente vez que las seis princesas aparecieron juntas fue en el año 12, el
octavo día del segundo mes de invierno, durante la llamada "recepción de
tributos extranjeros". Este evento fue representado en las tumbas de Amarna
de Meryre II y Huya. En la tumba de Meryre II, Akenatón y Nefertiti
aparecen sentados en un quiosco, recibiendo tributo de tierras extranjeras. Las
hijas de la pareja real aparecen de pie detrás de sus padres. Setepenre es la
última hija en el registro grave. Está justo detrás de su hermana
Neferneferure, que sostiene una gacela. Setepenre aparece alargando la mano
para acariciar a la gacela.
En
la pared C de la sala ç de la tumba real de Akhenatón aparecen
los nombres de cinco princesas, el de Neferneferure está cubierto con
un yeso y solo cuatro de las princesas están representadas. Esto probablemente
significa que Setepenre falleció antes que Neferneferure, y es probable que
Setepenre muriera alrededor del año 13 o 14, antes de cumplir seis años. Como
no aparece en la Pared B de la habitación
, donde la familia real llora la muerte de la segunda
princesa Meketaten, es probable que ella también falleciera antes que
Meketaten, quizás antes de que la construcción de la tumba real estuviera lo
suficientemente avanzada como para permitir el entierro. Posiblemente fue la
primera de las princesas en morir. Es posible que su cuerpo fuera
trasladado posteriormente a la Habitación
de la Tumba Real.
Meritatón-Tasherit
Meritaten Tasherit, que significa Meritaten el Joven,
fue una princesa egipcia antigua de la dinastía XVIII. Probablemente fue hija de Meritatón, la hija
mayor del faraón Akhenatón.
El
padre de esta niña sigue siendo objeto de debate. Muchos asumen que no
es otro que el padre de Meritaten, Akhenatón, o posiblemente su marido Smen-khkare. Dado que
tanto Tasherit como otra princesa, Ankhesenpaaten Tasherit, aparecen
solo en textos que mencionan a la segunda esposa de Akenatón,
Kiya, es también posible que fueran hijas de Akenatón y Kiya, o que fueran
ficticios, reemplazando el nombre de la hija de Kiya, que podría haber sido
Beketaten, más comúnmente considerada hija de Tiye.
El destino de esta niña
es incierto. La mención del dios Atón en su nombre
sugiere que era en efecto ya que sus sucesores revirtieron sus
reformas religiosas, y volvió a la adoración de los dioses tradicionales de
Egipto. Mientras tanto, el nombre fue eliminado del uso popular durante este
tiempo.
Ankhesenpaatón-Tasherit
Ankhesenpaaten Tasherit (o Ankhesenpaaten-Tasherit)
fue hija de Ankhesenamun o Kiya y probablemente del faraón Akhenatón, padre
y esposo de Ankhesenamun. [Kramer, "Enigmatic Kiya" en Eyma,
"op. cit.", p.
Nacida
entre los años 14 y 17 del reinado del faraón Ajenatón, su madre podría
ser Kiya o la tercera de las hijas de Ajenatón, la princesa Anjesenpaatón,
que, nacida el año 5, tendría 12 años en el año 17. El apelativo a Atón indica
que era hija del faraón.
Se
sabe muy poco de ella, y es muy posible que muriese durante la infancia, pues
cuando Anjesenpaatón se convirtió en la Gran Esposa Real de Tutanjamón,
a la muerte de Ajenatón, ya no se tiene constancia de ella. Dado el estado
actual de las investigaciones, tampoco es impensable que esta joven fuese
la misma Anjesenpaatón que se casó con Tutankamón.
Anjesenpaatón
Tasherit es conocida por los arqueólogos desde 1938, cuando se encontró
en Hermópolis una pintura de ella con su nombre: ¡Que la hija real
que pertenece a su cuerpo, Anjesenpaatón, pueda vivir! la hija real que
pertenece a su cuerpo, su amada, Anjesenpaatón la joven.
Beketatón
La
princesa Beketatón (la criada de Atón) es conocida únicamente a partir de Tell
el-Amarna, donde aparece en la tumba de Huya, camarera de Tiye. Está
personificada en los relieves, como una joven sentada cerca de la reina Tiye en
escenas de banquetes. y nos indica que nació antes del final del reinado de
Amenofis III y aunque sus padres no son nombrados en ninguno de los textos que
hablan de ella, su fuerte asociación con la pareja real nos hace sospechar que
fueron sus padres.
Kiya fue
una esposa secundaria del faraón Ajenatón, de la dinastía XVIII (hacia
1330 a. C.). Su existencia fue una sorpresa para los expertos en la
época de Akenatón, pues parecía salir a la luz una «rival» para la célebre y
hermosa reina Nefertiti. Se saben muy pocas cosas acerca de Kiya, y sólo
pueden hacerse conjeturas.
La
figura de Kiya se entremezcla con la de Nefertiti desde que hace su aparición
en los documentos de la época de Amarna. Dado que los orígenes de ambas
mujeres siguen siendo un misterio, se suele seguir una de las dos vías
siguientes:
·
Una
de ellas podría haber sido la princesa mitannia Taduhepa, llegada a
la corte a principios del reinado de Akenatón para unir aún más la alianza
entre los dos imperios. Como era costumbre, cambiaría su nombre por uno
egipcio, y por ello sus huellas se pierden nada más llegar.
·
O
bien cualquiera de las dos podría haber sido hija de Ay, hermano de la
reina madre Tiy, que ocupaba el título de «Padre del dios». Este extraño
título lo portó antes Yuya, el padre de la reina Tiy, y bien podría
significar "suegro del faraón".
Primer plano de
una jarra canopica de alabastro egipcio que se cree representa una
imagen de Kiya, de la tumba KV55, expuesta en el Museo Metropolitano de
Arte
Si
bien antes se solía pensar en que Nefertiti era la princesa Taduhepa, la
aparición de Kiya desvió las hipótesis y actualmente se suele pensar más en
Nefertiti como la hija de Ay, y en la propia Kiya como la mitania reconvertida
en esposa del rey con un nombre cariñoso egipcio. Aun así, no hay ningún dato que afirme tal
teoría, y las figuras de Nefertiti, Kiya y Taduhepa se confundieron durante
mucho tiempo, para frustración de egiptólogos y aficionados.
En
un primer momento, se pensó que la única mujer importante en la vida de
Akenatón fue la Gran Esposa Real Nefertiti, su única compañera en su
experiencia religiosa y la madre de sus seis hijas. Pero esto parece ser
incierto, como así demuestra la existencia de Kiya y los títulos que portó.
Como
aparecida por arte de magia, nos encontramos por primera vez a Kiya ya viviendo
la nueva capital fundada por Akenatón y Nefertiti, Ajetatón (la
actual Tell el-Amarna). Su papel parece determinante en la corte, y
su papel de segunda esposa le hace merecedora de los títulos de Favorita
del Rey o Esposa Muy Amada (Hemet mereryt aat)
de Ajenatón. También ocupaba un cargo oficial como sacerdotisa en el templo
de Atón, Maruatón.
No
obstante, pese a lo sorprendente de estos títulos, que parecen demostrar una
relación afectiva con Akenatón, hay que remarcar que Kiya nunca portó el cargo
de gran esposa real que sí ocupó Nefertiti, su gran rival (si es que en
realidad lo fueron). La bella reina contaba con derechos jamás vistos antes en
una gran esposa real: era representada con el mismo tamaño que su marido,
conducía su propio carro, compartía audiencias, y, juntos, la pareja real
formaba el núcleo de la nueva religión atoniana. Kiya tuvo que contentarse
con un segundo puesto. Se sabía que Nefertiti había hasta entonces engendrado 6
hijas y ningún varón. Es objeto de estudio si Kiya vino a suplir como candidata
a engendrar varones.
Nos
han llegado muy pocos restos documentales en los que aparece Kiya. Sin embargo,
así como Akenatón suele aparecer tocado con la corona azul y Nefertiti con la
famosa cofia que la caracteriza, también Kiya tiene una señal identificativa
clara que nos ha permitido descubrirla en algunas representaciones.
Esta
mujer, de notable belleza, suele ir tocada siempre con una peluca de corte
escalonado y dos grandes pendientes con forma circular. Las huellas más
hermosas que ha dejado Kiya son sus vasos canopos, hallados en una tumba
del Valle de los Reyes (la KV55), que serían finalmente
utilizados por la momia de varón hallado allí, quizás el propio Akenatón. En
estos vasos se comprueba un sorprendente parecido entre la favorita del rey y
el niño Tutankatón o Tutankamón.
Descendientes
Es
bien conocido que Nefertiti solo tuvo hijas, y que el sucesor de Akenatón, el
rey-niño Tutankamón debió de ser o el hijo o si acaso el hermano del
faraón, hoy se sabe que era hijo. Al confirmarse la existencia de Kiya, parecía
abierta la posibilidad de que Tutankamón fuese el niño nacido de ella y de
Akenatón, tendencia que fue ganando muchos adeptos y que hasta recientemente
parecía ser la más sólida. Esto vendría reforzado por el notable parecido
físico de madre e hijo, y las semejanzas genéticas halladas en las momias de
Tutankamón y del cuerpo de la Tumba 55.
También
se ha planteado que Kiya tuviera más descendencia, pero no hay datos que
demuestren tal teoría. Por más que se sugiera, no existe una mención explícita
a una princesita de nombre Kiya-Tasherit ni es seguro que la
"Favorita del rey" muriese a causa del parto, como se ha pensado al
ver algunas imágenes en la tumba de la familia real. Se cree que la fallecida
no es Kiya, sino la segunda hija del rey, Meketatón. Que fuera Kiya y no
Nefertiti quien trajera a luz a un varón tuvo que ser la principal causa del
encumbramiento de Kiya a la sombra de la pareja real, y quizás diera motivos
más que suficientes a la gran esposa real de guardar cierta envidia a la que podría
considerar su rival. Tal vez una rivalidad entre las dos mujeres de Akenatón
fuera la causa de la desaparición súbita e imprevista de ambas durante el
crítico año 14 del reinado, sin dejar huella alguna.
En
2010 se hicieron unos exámenes de ADN, donde verifica que la verdadera madre
de Tutankamon es hija de Tiy y Amenhotep III, por lo
cual es hermana de Akenaton, eso quiere decir que fue un incesto real
y que Kiya no dotó a Akenaton del heredero al trono, el futuro rey Tutankamon.
Relieve que representa
la purificación de la reina Kiya
¿Qué fue de ella?
Como
se ha mencionado antes, la pista de Nefertiti y de Kiya se desvanece tras el
año 14 de Akenatón sobre el trono. Es realmente frustrante ver cómo a partir de
esta fecha la nutrida familia real acaba en tres años reducida a Akenatón, la
tercera de sus hijas y Tutankatón. Todos los demás, van desapareciendo sin un
motivo. Kiya desaparece abruptamente del escenario y se sabe de ella por las
esteras y escasas representaciones artísticas halladas.
De
todos los personajes el que más interés despertó siempre fue Nefertiti. ¿Murió
en el año 14, dejando a un Ajenatón desolado que no volvió a ser el mismo? ¿O
acaso se descubrió una conspiración de la gran esposa real, cuyas creencias
comenzaban a divergir de las de su marido? Esta hipótesis cobró fuerza en su
momento, al descubrirse que la primogénita de Ajenatón, Meritatón se
convirtió en gran esposa real y suplantó en todos los textos a la anterior
reina. Nefertiti se habría "divorciado" del rey, o habría sido
recluida en el palacio norte de la ciudad, donde acabaría sus días olvidada por
todos.
Hoy
en día, aunque el asunto sigue siendo espinoso (quizás el más complicado de
todo lo que rodea la confusa época de Ajenatón), hay una corriente de
pensamiento que mantiene que Nefertiti no cayó en desgracia, sino todo lo
contrario: fue ascendida al rango de corregente de su marido, y tomó el nombre
de Semenejkara. Debido a esto, sería Meritatón convertida en la gran
esposa real de Semenejkara, un matrimonio por supuesto simbólico que tenía como
objetivo mantener la dualidad existente en todos los aspectos de la
civilización faraónica.
Mas,
¿por qué no fue Kiya convertida en gran esposa real, si Nefertiti era
convertida en corregente? La razón podría ser que, si no murió por entonces,
quizás fue Kiya la mujer que cayó en desgracia y cuyos restos fueron usurpados
por Meritatón. Mentes novelescas han pensado en un complot urdido por la celosa
reina Nefertiti, que consiguió acabar con su rival, y además, convertirse en reina-faraón. Como
es lógico, nada de esto es histórico, y la inmensidad de lagunas en este
periodo dejan abierta cualquier posibilidad.
Otra
hipótesis la aventura Marc Gabolde, que argumentando que Kiya era la misma
persona que Taduhepa, la hija del rey de Mitani, sugiere que ella "pagó el
precio" del deterioro de la alianza entre Egipto y Mitani, y fue devuelta
a su país.
La tumba
El
lugar donde se pensaba enterrar a Kiya cuando ésta muriese sigue siendo un
misterio. Kiya desapareció de la historia tan repentinamente como apareció. Si
murió antes que Akenatón, quizá su cuerpo reposó durante un tiempo en la tumba
real de Akenatón, junto a los cuerpos de Meketatón y de la reina madre Tiy,
para ser más tarde trasladado a Tebas. Tal vez fueran puestos a salvo de
saqueadores y de los enemigos de Akenatón por su presunto hijo, el faraón
Tutankamón, en una tumba en el Valle de los Reyes.
Aun
cuando no se está seguro completamente, una serie de investigaciones reciente
realizadas por un grupo de científicos y egiptólogos egipcios han dado nueva
luz sobre la misteriosa reina Kiya. En 2009, un examen mediante diagnóstico por
imágenes reveló que una momia encontrada en la tumba KV35 y conocida
como la Dama Joven compartía un sorprendente parecido físico con la
momia de Tutankamón. Esa evidencia llevó a la comunidad científica a
suponer que se encontraban delante de la madre del
Rey Niño.
[5]
En septiembre de 2010, National Geographic dio a conocer los
resultados de una investigación llevada a cabo por un equipo interdisciplinario dirigido
por Zahi Hawass, el mayor egiptólogo conocido de la actualidad. En estas
investigaciones, se comprobó mediante exámenes de ADN que las momias de la KV35
son en realidad la abuela y madre de Tutankamón. La
Dama joven al
parecer sufrió una agresión súbita y repentina desde su izquierda, evidencia
científica comprobó la herida en la cavidad bucal era equivalente a un hacha y
una profunda en su costado izquierdo como hecha por arma blanca fueron hechas
en sus últimos momentos en vida.
La momia denominada La
Dama joven ha sido atribuida a Kiya, su huella genética indica que es la madre
de Tutankamón
Se
han hecho diversas especulaciones acerca de que la momia de KV35 pudiera ser
Kiya, por ejemplo, Joann Fletcher, que identificó una peluca encontrada
cerca de la momia, como de estilo nubio, asociado con Kiya. Sin embargo, los
resultados del análisis de ADN, publicados en febrero de 2010 han demostrado
que la Joven Dama fue la madre de Tutankamón, y esposa de
Akenatón, así como que fue hermana de su marido, ambos hijos de Amenofis
III y la reina Tiye. Esta relación familiar elimina la posibilidad de que
la momia mencionada pertenezca a Kiya, porque no se conoce ningún artefacto
donde figure el título de hija del dios a Kiya. Por la misma
razón tampoco puede pertenecer a Nefertiti.
El
informe concluye que las candidatas más indicadas serían Nebetah o Beketatón,
hijas menores de Amenofis III, de las que se desconoce que se hubieran casado
con su padre.
Biografía
Aldred,
Cyril, AKHENATEN, KING OF EGYPT, Ed. Thames and Hudson, New
York, 1988.
Aldred,
Cyril, AKHENATEN, KING OF EGYPT, Ed. Thames and Hudson, London,
1988.
Arnold, Dorothea, THE
ROYAL WOMEN OF AMARNA, Ed. The Metropolitan Museum of Art, New
York, 1997.
Grimal,
Nicolas, HISTORIA DEL ANTIGUO EGIPTO, Ed. Akal, Madrid, 1996.
Hawas,
Zahi, SILENT IMAGES: WOMEN IN PHARAONIC EGYPT, Ed. Harry
N. Abrams, Inc, New York, 2000.
Reeves,
Nicholas, AKHENATÓN: falso profeta de Egipto, Anaya, Madrid, 2002.
Reeves,
Nicholas, TUTANKAMÓN, Ed. Destino, Barcelona, 1991
Ray Johnson, director
de la Encuesta Epigráfica, fue citado extensamente en un artículo de noticias
en línea que hablaba sobre la reciente reconstrucción forense facial de los
restos de una mujer cuya momia ha sido conocida como "Joven Dama". Aunque
los medios de comunicación en línea suelen referirse a esta mujer como
Nefertiti, Johnson señala los numerosos problemas que conlleva tal
identificación. La cita completa del Dr. Johnson proporciona los detalles:
"En cuanto a la reconstrucción forense
facial de la momia de la 'joven' anunciada esta semana, hay varios asuntos que
merece la pena discutir. La cabeza en cuestión es una hermosa obra de
reconstrucción forense de Elisabeth Daynes, y la artista ha prestado un gran
servicio a la ciencia. La momia de 'la joven dama' ha suscitado mucha
especulación desde que fue encontrada en 1898 en una cámara lateral de la tumba
real de Amenhotep II (KV 35) en el Valle de los Reyes junto con otras dos
momias saqueadas, y una cachette de nueve reyes reenterrados en la cámara
funeraria principal (Tutmosis IV, Amenhotep III, Merenptah, Sety II, Siptah,
Sethnakht y Ramsés IV, V y VI). La segunda momia femenina encontrada en la
cámara lateral, conocida como 'la dama mayor', ha sido identificada como la
momia de la reina Tiye, gran esposa real de Amenhotep III, basándose en un
mechón de su cabello encontrado en la tumba de Tutankamón y un análisis
reciente de ADN. Una tercera momia encontrada en la cámara, de un joven
príncipe con un candejón lateral, podría ser el hermano mayor de Akhenatón,
Tutmosis, que falleció antes que Akhenatón. La 'joven' es la momia que Joanne
Fletcher identificó hace años como Nefertiti, una idea que Zahi Hawass refutó
enérgicamente. Las pruebas de ADN de Zahi a las momias reales hace unos años,
incluidas las 'más jóvenes' y 'mayores', indicaron que la momia de la 'joven'
era la madre de Tutankamón y – para sorpresa de todos – que también es hija de
Amenhotep III y Tiye. Si uno acepta que la momia de la 'joven' es la madre de
Tutankamón, entonces no puede ser Nefertiti. En ningún texto Nefertiti se
identifica jamás como hija real. Si hubiera sido hija de Amenhotep III y Tiye,
se habría declarado claramente en sus inscripciones, y existen cientos de
textos que mencionan a Nefertiti sin mencionar a sus padres. Se ha sugerido que
era hija de Ay, uno de los altos funcionarios de la corte de Akenatón y
Tutankamón, un militar que tomó la corona tras la temprana muerte de
Tutankamón. El título de Ay, 'Padre de Dios', podría referirse a su relación
con Nefertiti, quien como reina nunca podría reclamar a un no real como su
padre. Si el análisis genético es correcto y la momia de la 'joven' es la madre
de Tutankamón y hija de Amenhotep III y la reina Tiye, entonces esta momia no
puede ser Nefertiti. Se conservan numerosas esculturas y relieves de Nefertiti,
que gobernó como reina y luego como rey junto a su marido, incluyendo muchos
retratos del final del periodo de Amarna, cuando el estilo artístico favorecía
un naturalismo que rozaba el retrato verdadero. Hay elementos comunes a todas
estas representaciones posteriores de Nefertiti: nariz recta, ojos de párpados
pesados, cuello largo y grácil, y una mandíbula cuadrada y fuerte. El rostro
reconstruido forensemente, con su cráneo estrecho, ojos profundos y mandíbula
triangular, es hermoso pero en absoluto se parece a los retratos que sobreviven
de Nefertiti. Dicho esto, podrían ser familiares. Hay que recordar que la reina
Tiye y Ay eran hermanos; si el padre de Nefertiti fuera realmente Ay, ella y la
joven habrían sido primas. Por último, está el tema de la raza y el tono de
piel de la princesa reconstruida. Desde el inicio de la historia humana, Egipto
fue la puerta de entrada al continente africano, pero también la principal vía
de regreso. La población de Egipto siempre fue una mezcla de razas europeas y
africanas, y la corte egipcia —y el harén real— reflejaban esto. Las muchas
esposas de Amenhotep III incluían esposas extranjeras de países de todo Egipto
y el Mediterráneo, incluidos caucásicos, pero ciertamente era de sangre
mestiza, al igual que la reina Tiye. Nunca podremos saber con certeza cuál era
el color de piel de esta princesa, pero como hija de Amenhotep III y Tiye, sin
duda no era puramente caucásica. Un color de piel morena probablemente habría
sido más fiel a la persona representada y a su época. Dicho esto, resulta
conmovedor ver los rasgos de esta mujer extraordinaria cuya identidad ha sido
objeto de debate desde su descubrimiento en 1898. Quienquiera que fuera, y en
mi opinión su nombre sigue siendo cuestionable, fue una figura clave en el
periodo de Amarna. Como ha señalado la estudiosa de Tutankamón Marianne
Eaton-Krauss, Tutankamón nunca mencionó a su madre en ninguna inscripción
porque ella había fallecido antes de que él subiera al trono. Conocemos los
nombres de las principales hijas de Amenhotep III: Sitamón, Nebetah, Isis,
Hennutaneb, Baketatón, y sabemos que hubo muchas más. Quizá con el tiempo
podamos devolver uno de esos nombres a este cuerpo, cuyo rostro ha sido
recreado de forma tan vívida y hermosa aquí."