jueves, 5 de febrero de 2026

Capítulo 174, Las Damas de Amarna

 

Las Damas de Amarna
El periodo amarniense se inicia antes del establecimiento de Akhetatón (Tell el Amarna) como capital de Egipto y del traslado de la corte a esa ciudad. La influencia que sobre las creencias de Akhenatón tuvieron sus padres fue fundamental para la transformación, tanto de la iconografía como del concepto religioso del llamado “faraón hereje” por tanto el ciclo de Amarna fue propiciado antes de que cronológicamente despuntase.
Fig. 1. Mapa de Egipto.
 

Amenofis III parece haber vivido rodeado de poderosas mujeres. Además de sus numerosas esposas, tuvo, al menos, cuatro hijas cuya importancia rivalizó con su esposa Tiye. De hecho compartieron con Tiye el rango de Esposa Real y de Gran esposa del Rey, jugando prominentes papeles en ceremonias religiosas. Una princesa con el título de Esposa Real probablemente representaba el papel de diosa en alguno de los rituales reales y quizás tomó el lugar de la reina en algunos actos de la corte. Si esas jóvenes fueron o no realmente esposas de su padre no está confirmado. Los tabúes modernos hacen que los estudiosos sean reticentes a aceptar una relación sexual entre padre e hija, pero no hay pruebas de que ninguna hija del Rey siendo Esposa Real tuviese descendencia con su padre. 

La Gran Esposa Real, Tiye
Fig. 2. Reina Tiye. Madera de tejo. Museo egipcio de Berlín

Tiy fue reina, esposa de Amenhotep III, de la XVIII Dinastía, y una de las mujeres más carismáticas de la historia egipcia. Otras grafías de su nombre: Tiye, Tiya, Tiyi, Teje, Ty...
Según el análisis paleogenético de la momia de su probable hija "The Younger Lady" (Madre de Tutankamón), su linaje materno (ADNmit) es el caucasoide-europeoide K (Clan de Katrina).
Al contrario que todas sus predecesoras, las "Grandes Esposas Reales", Tiy no era de linaje real y no ocultó nunca su origen noble, procedente de la ciudad sureña de Ajmin (Akhmin). Su padre, Yuya, era un jefe de carros de guerra,[2]​ con familia de origen sirio, mientras que su madre, Tuyu, ostentaba el título de "Ornamento Real", atribuido a damas nobles en la corte, así como el de "Cantora del templo de Amón". Que el faraón-niño Amenhotep III (en griego, Amenofis III) se casase con Tiy en vez de con cualquiera de sus numerosas hermanas, no tiene una explicación clara, pero podría ser debido a:
·       Cuando Amenhotep III asumió el trono era aún un niño, y había un Consejo de Regencia dominado por la madre del rey, Mutemuia. Esta mujer, pese a haber dado a luz al sucesor, no había sido la "Gran Esposa Real" de Thutmose IV (en griego, Tutmosis IV), y tuvo que aguantar el desplante de las otras reinas, que la veían como una esposa secundaria. Mutemuia se vengó de ellas al negar a las princesas reales el matrimonio con el "nuevo Horus".
·       Yuya era un hombre muy importante en el Egipto de entonces, y es probable que incluso fuera el hermano de la reina madre Mutemuia. Por tanto, Tiy y Amenhotep III habrían sido primos, y su casamiento no hizo más que acabar por consagrar a aquel ambicioso señor.
·       A todo esto se une la conjetura de que la dama noble Tuyu, egipcia de pura cepa, podía ser descendiente, por una rama secundaria, de Ahmose-Nefertari, como parecen indicar algunos de sus títulos, por lo que la candidatura de Tiy era del todo legítima.
Casar a Tiy con el faraón fue una hábil maniobra que benefició de forma insólita a Yuya y Tuyu. Su poder creció parejo al de los jóvenes reyes, e incluso fueron enterrados en el Valle de los Reyes, un honor reservado a muy pocos nobles. Su tumba fue, junto con la de Tutankamón, hallada casi intacta, con hermosos sarcófagos de oro y las momias en perfecto estado de conservación.
La situación también benefició a los hermanos de Tiy. Se conoce con seguridad a Aanen, que no dejó de escalar puestos en el clero de Amón, y también es posible que la nueva reina fuera hermana del que más tarde fue el faraón Ay. Este versado hombre, un auténtico zorro político, asumiría el papel de Yuya al lado del rey, y aconsejaría sabiamente a tres reyes antes de ser él mismo, con sus hábiles maniobras, coronado.

Los primeros años de reinado
Estatuas colosales de Amenhotep III y Tiy. Museo Egipcio de El Cairo.
Estatua de Tiy
 

Tiy se casó con Amenhotep III a la edad de once o doce años en el segundo año de su reinado, teniendo aproximadamente dos años menos que su sagrado marido. La jovencísima pareja pareció complementarse desde el primer momento y nunca más volvieron a separarse. Es innegable la influencia que tuvo Tiy sobre el faraón, nunca vista antes en las "Dos Tierras". Tanto es así que, con motivo de su matrimonio, Amenhotep III envió escarabeos a todos los monarcas vecinos en los que anunciaba la existencia de su primera Gran Esposa Real, así como la de los todopoderosos Yuya y Tuya.
A partir de aquel momento, y para sorpresa de todos, la reina Tiy no dejó de aparecer en todos los monumentos construidos por su marido, y en condiciones casi de total igualdad con él. El peso político de la joven reina era enorme, y no tuvo el menor reparo en manejar a Amenhotep III, que tuvo la inmensa suerte de gozar de un reinado largo y próspero. Se suele decir que Tiy fue la auténtica gobernante en la sombra, ayudada por su suegra Mutemuia y por la indolencia de su esposo.

La llegada de Atón
Uno de los hechos más problemáticos del reinado de Amenhotep III es el papel que jugó el dios Atón en sus 39 años de gobierno. Muchos han creído que esta deidad fue introducida en la corte por la propia Tiye, pero esto es falso, pues ya existían menciones de él bajo reyes como Hatshepsut o Thutmose IV. Lo que sí es cierto es que bajo Amenhotep III y Tiy alcanzó una popularidad entre la familia real antes impensable.
Las causas de esto eran sobre todo el peligro que entrañaban los sacerdotes de Amón, tan ambiciosos y poderosos, que incluso hacían tambalear el trono. Este peligro ya había sido visto mucho tiempo antes, pero sería bajo Amenhotep III cuando el problema adquirió tanta importancia que llegó a existir una competencia entre Amón, el favorito del pueblo, y Atón, el elegido por la pareja real para contrarrestar la influencia de los sacerdotes. Este conflicto religioso se trasladó al consejo, donde es posible que los adeptos de Tiy no dejasen de conspirar contra el hombre más importante del reino, el sabio Amenhotep, hijo de Hapu, conocido devoto de Amón.
Sin embargo, en su papel de reina y de madre, Tiy no dudó en inculcar el culto a Atón a su hijo, el príncipe Amenhotep, sentenciando así al país sin saberlo, al llamado "Cisma de Amarna" que llegaría solo unas décadas después, hundiendo la dinastía y acabando con las colonias egipcias en la zona sirio-palestina.

Una reina muy especial
Tras la "usurpación" del trono por la Gran Esposa Real Hatshepsut, hacía ya más de cien años, los reyes habían evitado dar cualquier protagonismo a sus esposas, sin distinguirlas apenas del resto de esposas secundarias y concubinas, confinándolas en palacios y harenes para evitar que la peligrosa sangre de Ahmose-Nefertari volviese una vez más a tomar las riendas del poder. Tiy sería la primera excepción a esta nueva costumbre.
No solo se hacía representar en todos los lugares acompañando a su esposo, sino que, posiblemente, dirigía ceremonias y tomaba parte en los asuntos de Estado al lado de Amenhotep III, quien no dudó en delegar poderes, tanto en su mujer, como en sus ministros. Podría decirse que durante los 39 años de reinado de Amenhotep III fue la Gran Esposa Real Tiy, la auténtica gobernante en la sombra. Su poder sobre el faraón era tan grande que no solo se le dedicaban numerosas estatuas a ella sola, sino que incluso se hizo construir solamente para ella el palacio real de Malkata, en la orilla occidental de Tebas, dotado con un inmenso lago artificial. Este lugar acabaría por convertirse en la residencia tebana de los faraones.
Tiy conocía perfectamente sus orígenes y comprendía que al ascender su posición, no solo debilitaría la de su marido, sino la de toda la institución real a favor de los peligrosos sacerdotes, por lo que siempre se contentó con ser la última y más eficaz consejera real. Sería después de Tiy, con su nuera Nefertiti, cuando las reinas volvieran a asumir un papel muy similar al que antes ostentara Hatshepsut, al hacerse coronar corregente de su marido.

Los hijos de Tiy
Bajorrelieve de Tiy. Berlín.
 

Aunque Tiy no tenía competencia posible al lado del faraón en asuntos de Estado, la tuvo (y mucha) más allá de la sala del trono. Amenhotep III fue un rey muy ocioso que se dedicaba comúnmente a la caza y a la búsqueda de nuevas esposas y concubinas, por lo que es de esperar que el monarca tuviera amplia descendencia. Ignoramos qué pensaría Tiy de todo esto, pero dado que eran las costumbres de entonces, no debió de molestarle mucho. Al fin y al cabo, era la mujer más influyente de todo el país, y ninguna otra podría competir con ella ni siquiera pensar en suplantarla. Su descendencia fue la única legítimamente aceptada: tuvo al menos cinco hijos, aunque es posible que fueran varios más, de nombres desconocidos.
Hijos conocidos de Amenhotep III con Tiy:
·       Sitamón. Fue la primogénita de la pareja real, nacida en los primeros años de reinado, cuando el matrimonio aún sería adolescente. Para sorpresa de todos, acabaría por casarse con su propio padre en el año 30/31 y ascendida al mismo rango que su madre, el de Gran Esposa Real Fue el primer incesto real en la historia egipcia en más de cuatrocientos años.
·       Amenhotep IV. En un primer momento no era el sucesor designado por su padre, pues tenía al menos un hermano mayor, que moriría en la juventud.
Las investigaciones realizadas sobre el ADN del cuerpo llamado The Younger Lady encontrada en la tumba real de Amenhotep (KV 35) muestra evidencia de que la Dama Joven sería la madre de Akenaton, y una esposa secundaria de Amenhotep III[1]. Se llegó a creer que era de frágil salud e incluso que tuviera problemas mentales, lo cual es erróneo. Como faraón, fue uno de los más famosos y contradictorios, protagonista del llamado "Cisma de Amarna", en el que tomaría el nombre de Akenatón, negaría a todos los dioses ancestrales a favor de una única divinidad (Atón) y se trasladaría a una capital construida en medio del desierto. Algunos le tienen como el primer monoteísta de la historia, otros por un iluminado, y otros por un impostor.
·        HenuttanebIset y Nebetta. Las hijas menores. Si Amenhotep III se casó en su primer jubileo Heb Sed con su hija mayor Sitamón, lo haría en el segundo (año 34.º) con Henuttaneb y en el tercero (año 37.º) con Iset. Y es posible que de haber llegado a un cuarto jubileo, como estaba planificando cuando le llegó la muerte, fuera Nebetta la escogida. Todas estas princesas, cuya huella se pierde al subir al trono su hermano, nunca fueron ascendidas al rango de Grandes Esposas Reales.
·        Baketatón o Beketatón. Es muy probable que esta princesa fuera la más pequeña de la pareja real, y la única de la que se tienen datos durante el reinado de Akenatón. Algunos han pensado que no es más que Nebetta con un nuevo nombre, o incluso una hija de Akenatón y Nefertiti, pero en la actualidad se suele coincidir en que sería la última niña nacida de Tiy, y la única que se sabe con certeza que la acompañó hasta su muerte en su palacio de Tebas.
Candidatos a posibles hijos de Amenhotep III con Tiy:
·        Thutmose. El hijo mayor de Amenhotep III. Se sabe que era el heredero original, pero que llevase el nombre de Thutmose, según la costumbre, significaba que no debía ser hijo de la Gran Esposa Real. Por tanto, este joven, que nunca llegó a ocupar el trono debido a su temprana muerte, en medio de la adolescencia, sería posiblemente hijo de Amenhotep III y otra mujer, quizás la princesa Mitania Giluhepa.
·        Tutankamon. El famoso rey-niño estaba emparentado con la familia de Amarna, y se hallaron en su tumba mechones de Tiy guardados como reliquias. Esta muestra de cariño solo puede ser debida a que ambos vivieron juntos y había un lazo muy profundo entre ellos lo que llevó a algunos a considerar que pudieran ser madre e hijo, pero esto implicaría que hubo corregencia entre Amenhotep III y Akenatón y que Tiy fue una madre muy madura, para concordar las fechas. En la actualidad se sabe que Tiy era la abuela del niño, y que sus padres fueron Akenatón y una de sus hermanas menores.
·        Semenejkara. Con diferencia, el personaje más fantasmal de la época. Ni siquiera se sabe si llegó a existir o era un nombre que tomó la reina Nefertiti al convertirse en faraón por derecho propio. Si Semenejkara fue un varón, quizás era hermano mayor de Tutankamón, o si acaso primo o tío suyo. Se casó con Meritatón, la primogénita de Akenatón y Nefertiti.

Los últimos años
En el final del reinado de Amenhotep III comienzan a surgir lagunas históricas que adelantan la confusión que vendría después. Por entonces el principal valedor de los sacerdotes de Amón y el más fiel al rey, el anciano Amenhotep, hijo de Hapu, ya había muerto, y el rey ya estaba casado con varias hijas suyas. El papel de Tiy no había menguado, pero el del príncipe heredero no dejaba de crecer, y sus intenciones políticas sembraban la duda.
Sabemos a ciencia cierta que Amenhotep III murió antes que Tiy, pues, aunque su tumba estaba preparada para acoger los restos de su reina, nunca llegó allí por morir antes su marido. Sin su manejable y dócil marido, Tiy poco podría o quiso hacer por su hijo, y le dejó gobernar a sus anchas. Mientras que Akenatón se trasladó a la nueva capital, Aketatón, Tiy siguió viviendo en Malkata con su hija Baketatón y quizás alguna más. Algunos pensaron en la posibilidad de una ruptura entre madre e hijo, debido al fanatismo que acabó por adquirir el segundo, pero existen representaciones en las que Tiy viene a visitar a Akenatón, Nefertiti y sus nietas a la nueva capital, y es recibida con grandes muestras de respeto y de cariño.
Sí es posible que Tiy acabase desmarcándose un tanto del culto a Atón que con demasiado fervor había inculcado a Akenatón, pues siguió viviendo en Tebas, cerca del clero de Amón. Quizás la reina quisiese compensar algo la maltrecha balanza de cultos, que había pasado de un extremo a otro. Este sería su papel hasta su muerte, en torno al año 12 del reinado de su hijo. Era ya una anciana para la época: contaría poco más de cincuenta años.

La tumba de Tiy
La Gran Esposa Tiy, consejera y confidente de Amenhotep III y educadora de Akenatón, murió en Tebas, en su palacio de Malkata. Llegó a ser enterrada en Aketatón (tumba TA28), como así había decidido su hijo, pero con la caída de su gobierno, sus restos volverían a Tebas, al Valle de los Reyes.
Los restos de ajuar funerario con su nombre en la famosa tumba (KV55) indica el lugar destinado a su reposo eterno, acompañada por su hijo. Su momia fue trasladada más tarde a un escondrijo de momias reales para poner a salvo su cuerpo de los saqueadores de tumbas. En la actualidad se sabe que su momia es la de la "dama anciana", hallada en la KV35, la tumba de Amenhotep II, junto a los cuerpos de un niño y una mujer joven.
En la tumba de su nieto Tutankamón se encontraron cuatro sarcófagos en miniatura unos dentro de otros inscritos con su nombre, que guardaban un mechón de su cabello, probablemente un recuerdo de la querida abuela.[6]​ En 1976, el análisis de muestras de cabello de la dama anciana y el mechón de los pequeños sarcófagos demostró que coincidían por completo, confirmando que la momia era la de la reina Tiye, su abuela. En 2010, análisis de ADN corroboraron formalmente la identificación.
La momia, aunque resultó dañada por los saqueadores de tumbas, aún conserva una larga cabellera castaña. Al morir tenía algo más de cincuenta años, medía 1,45 m y su rostro muestra gran parecido con el de su madre Tuya.

Sitamón
Sitamón, cuyo nombre significa "hija de Amón", fue una princesa real de la XVIII Dinastía del Antiguo Egipto, que vivió hacia el año 1350 a. C. Otras formas de nombrarla: Satamón, Sitamen, Satamun...
Desconocemos la genealogía exacta de Sitamón, pero se la suele hacer hija del faraón Amenofis III y de su primera y más importante Gran Esposa Real, la reina Tiy. Otras fuentes piensan que en vez de ser hija de Amenofis III era su hermana (sería entonces hija de Tutmosis IV y de su Gran Esposa Real Iaret), aunque la versión más extendida en la actualidad es que fueran padre e hija.
Como primogénita de la pareja real, tuvo que ser una persona muy importante en el largo reinado de su padre. Al nacer sus hermanos varones, la costumbre dictaba que ella debería casarse en el futuro con ellos, por lo que fue educada convenientemente por su posible abuela, Tuya, la madre de la reina Tiy. El cariño que se profesaban ambas era evidente, pues al morir la anciana, Sitamón le donó tres bellas sillas para su tumba, la KV46.
En el año 30.º del reinado de Amenofis III, cuando se celebraba el jubileo del monarca (el célebre festival Heb Sed), el monarca decidió casarse con Sitamón,[1]​ que por entonces debería de contar veinte años, más o menos. Esto debió de ser una gran sorpresa, sobre todo para el pueblo llano, pues nunca antes se habían dado casos de incesto padre-hija, o al menos eso se creía. Lo cierto es que las causas de que Amenofis III se casase a esas alturas con Sitamón, cuando su descendencia parecía asegurada ya por el futuro Akenatón, son un enigma. En teoría, y como ya se había dicho antes, Sitamón estaba destinada a casarse con su hermano, y no con su padre.
Tras este hecho, Sitamón prácticamente desaparece de escena, y no se vuelve a tener mención de ella hasta después de la muerte de su padre y marido, nueve años después de su matrimonio. Pese a ser ascendida al rango de Gran Esposa Real (cosa que no hizo Amenhotep III con el resto de las hijas con las que se casaría), nunca tuvo tanta importancia como su madre Tiy, ni ningún peso político conocido. Hay quien ha querido ver en Sitamón la "princesa rebelde" de la familia real, que odiaba a su hermano Akenatón y sus ideas religiosas, y se declaró adepta a los sacerdotes de Amón en detrimento de la creciente doctrina de Atón. Esto, por supuesto, no tiene ninguna prueba, a excepción de que, que se sepa, Sitamón nunca cambió su nombre con una clara alusión a Amón por uno a Atón.
También se ha planteado la teoría de que Sitamón podría ser la madre del faraón Tutankamón, el conocido rey-niño que deslumbró al mundo entero con las riquezas halladas en la KV62, su tumba. No hay datos que aseguren esto, ni ninguna mención a Sitamón en la KV62, y la hipótesis que hoy parece seguirse más, es que fuera el hijo de Akenatón y de una esposa secundaria. Por tanto, no se conoce descendencia cierta de Sitamón, si es que alguna vez la llegó a tener. Los pasos de esta misteriosa princesa y reina desaparecen, como los de tantas otras mujeres de la época, en medio de un mar de dudas. Ni siquiera conocemos su lugar de enterramiento, ni su momia está identificada.

G39

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mn
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Sa-t-i-mn (Sitamón) Hija de Amón
Princesa Sitamón en el Templo de Amenofis II en Tebas (Museo Petrie)
Trono de Sitamón
 

Henut-taneb
Henouttaneb o Khenttaneb (El que preside todo el país) es una de las hijas del faraón Amenhotep III (dinastía XVIII) y su gran esposa real Tiyi, y hermana de Akhenatón. Su nombre era usado a menudo como título por las reinas de la civilización faraónica.
Parece que era la tercera hija de la pareja real, después de Satamon e Iset. Estas dos últimas fueron grandes esposas reales en la última parte del reinado, y es probable que Amenhotep III también se casara con Henouttaneb. Aunque no se la menciona en ningún lugar como la "Esposa del Rey", su nombre ha sido encontrado inscrito en un cartucho, un privilegio exclusivo de los reyes y sus esposas.
Está representada notablemente en una estatua colosal en Medinet Habu, donde Amenhotep III y Tiyi están sentados lado a lado, con tres de sus hijas en la parte delantera del trono: Henouttaneb, la más grande y mejor conservada, en el centro; Nebetâh a la derecha; y un tercero, cuyo nombre ha sido destruido, a la izquierda. También aparece en el templo de Soleb (con Iset y sus padres), así como en varios fragmentos de cerámica.
No se vuelve a mencionar su nombre tras el reinado de su padre, y su vida sigue siendo en gran medida misteriosa.
Un busto egipcio de piedra caliza de la princesa Henut-Taneb del nuevo reino, dinastía xviii, reinado de Amenhotep III, 1388-1350 a. C.
 

Isis (Iset)
Iset fue una de las hijas del antiguo faraón egipcio Amenhotep III de la dinastía XVIII y de su gran esposa real Tiye. Era hermana de Akhenatón. El otro hermano de Iset fue el príncipe heredero Tutmosis I.
Su nombre es la versión egipcia original del nombre Isis. Es probable que fuera la segunda hija de la pareja real (después de Sitamun). Se convirtió en esposa de su padre en el año 34 del reinado de Amenhotep, alrededor de la segunda fiesta sed de Amenhotep. 
Aparece en el templo de Soleb con sus padres y su hermana Henuttaneb, y en una placa de cornalina (ahora en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York) junto a Henuttaneb, antes que sus padres. Una caja encontrada en Gurob y un par de tubos de kohl probablemente le pertenecieron. 
Tras la muerte de su padre, no se le vuelve a mencionar.
Iset en el templo de Soleb con sus padres y su hermana Henuttaneb.
Amonmai (Meritamon); Fig. 19. Iside (Isis); Fig. 20. Tascia (Takhat); Fig. 21. Titi; Fig. 22. (questa fig. --); Fig. 23. Rêninofre (Nefrure); Fig. 24. Tsutenninofre (Bitneferu)
 

Nebet-ah
Nebetah (Antiguo egipcio: nb.t-ꜥḥ) fue una de las hijas del faraón del antiguo Egipto Amenhotep III de la dinastía XVIII y su Gran Esposa Real Tiye. Era una hermana menor de Akenatón.
El nombre de Nebetah significa Señora del Palacio. Su nombre, como el de su hermana mayor Henuttaneb, también se usaba con frecuencia como título para las reinas. Posiblemente fue una de las hijas más jóvenes de la pareja real, ya que no aparece en monumentos en los que sí lo hacen sus hermanas mayores. Se la muestra en una estatua colosal de Medinet Habu.​ Esta enorme escultura de siete metros de alto (23 pies) muestra a Amenofis III y Tiy sentados uno al lado del otro, con tres de sus hijas de pie frente al trono: Henuttaneb, la más grande y mejor conservada, en el centro; Nebetah en a la derecha, y otra, cuyo nombre está destruido, a la izquierda.
A diferencia de sus hermanas Sitamón e Iset, ella nunca fue elevada al rango de reina, y su único título conocido es La hija del rey a quien ama (el título habitual de las princesas). Esto, combinado con el hecho de que después de la muerte de Amenhotep III deja de ser mencionada, sugiere que murió a una edad temprana. También se especula que se le cambió el nombre durante las reformas atonistas iniciadas por su hermano, y es idéntica a la princesa Beketaten, que nunca fue mencionada antes de las reformas.
La momia conocida como The Younger Lady ha sido identificada como la madre de Tutankamón. Se ha considerado a Nebetah o Beketatón como la posible identidad de esta momia.
Nebetah representada de pie a la derecha de Amenofis III
 

Las esposas extranjeras de Amenofis III
Los reinos de Mitanni y Babilonia fueron aliados de Egipto y el matrimonio de un faraón con las hijas de los gobernantes de esos países sellaba la relación de amistad, eran pues matrimonios políticos en los que se usaba a las mujeres como moneda de cambio. Mientras Egipto fue una gran potencia, nunca envió a una princesa como futura esposa de un rey extranjero, en la dinastía XXI una princesa egipcia, probablemente hija del faraón Satamón, fue enviada al rey de Israel, Salomón. Poco sabemos de la vida e influencia de estas jóvenes en la corte egipcia, tras su boda podemos suponer que las dificultades con las que tropezaron no fueron pocas: lejanía de su familia, dificultad idiomática, aprendizaje de costumbres, ausencia de protección, etc. Conocemos que nunca fueron elevadas a la posición de Esposa Principal del Rey.

Gilukhipa
Giluhepa —también conocida como Gilu-HepaKilu-Hepa, Kilukhpa, Giluheba o Kirgiba—fue una princesa de Mitanni, hija de Shuttarna II, que se casó con el faraón egipcio Amenhotep III hacia el año 1380 a. C.
El reino de Mitanni era un estado situado en el Norte de Mesopotamia que había conseguido formar y mantener un próspero y naciente imperio durante el siglo XV a. C. No obstante, la política expansionista egipcia, los nuevos reyes guerreros hititas y la prosperidad económica del Imperio babilónico comenzaron a hacer peligrar la estabilidad de aquel país, situado entre tantos fuegos. Debido a sus intereses en Siria, incluso llegó a haber un conflicto armado contra los faraones Thutmose III y Amenhotep II. El rey Shuttarna II decidió dar un giro radical a las relaciones internacionales al asumir el trono, pactando la amistad con Egipto, la potencia a la que consideraba más peligrosa. Sería ya en el reinado de su hijo, Tushratta, en el que esta amistad se llevase al terreno de las alianzas matrimoniales, con el envío de la princesa Giluhepa al harén del joven Amenhotep III.
Giluhepa era la hija de Shuttarna II y la hermana de Tushratta, y llegó a Egipto en el año 10 del reinado de Amenhotep III, cuando él tenía unos dieciocho años. La joven princesa iba acompañada de un séquito de 317 personas, amén de numerosos presentes para el faraón, el hombre más rico y poderoso de su tiempo. El matrimonio fue celebrado enviándose escarabeos a todos los demás pueblos de Oriente Próximo, incluidos los gobernantes de Asiria, Babilonia e incluso los hititas, cuyas relaciones con Egipto y Mitanni no dejaban de tensarse.
Se cree que Giluhepa fue ascendida al rango de Gran Esposa Real, pero, al contrario que la esposa principal de Amenhotep III, la reina Tiy, la mitannia no ocupó un papel determinante en el gobierno, y se limitó a residir en el harén real y a simbolizar la alianza de ambas naciones. Sus huellas se pierden nada más entrar en Egipto, y se llega a pensar que habría muerto antes del año 36 de Amenhotep III, cuando llegó a la corte una nueva princesa mitannia, la joven Taduhepa. En este lapso, Tushratta envió algunas cartas a Amenhotep III donde se quejó por no haber sabido nada de su hermana Giluhepa y solicitaba una estatua suya de oro puro como pago. Las condiciones de vida en los harenes reales no debían ser nada mala, sino todo lo contrario, y aunque no se descarta la posibilidad de que Giluhepa muriese al poco tiempo debido a una enfermedad o a alguna intriga palaciega, bien es posible que tomase un nombre egipcio, diluyéndose para siempre en la historia.
Algunos ven al primogénito de Amenhotep III, el príncipe Thutmosis —quien debía haber reinado como Thutmose V—, como el hijo nacido entre el faraón y la princesa mitannia. Como prueba se indica el hecho de que nunca aparezca como hijo de la reina Tiy y que el nombre de Thutmose se aplicase siempre a los hijos nacidos de una esposa que no ocupaba el cargo de la primera gran esposa real. Ese muchacho, que llegó a la adolescencia, murió a causa de una enfermedad y nunca llegó a reinar.
En cuanto a Giluhepa, es posible que muriese antes de la llegada de Taduhepa. No existe ninguna mención posterior suya, y con casi total seguridad vio el fin de sus días en Egipto sin saber nada más de su Mitanni natal al que, por cierto, le quedaban solo unos pocos años más de existencia como tal.

Tadukhipa
Tadukhipa (en hurrita Tadu-Hepa) fue una princesa del reino Mitanni. Era hija del rey Tushratta de Mitanni y de su reina Juni, y sobrina de Artashumara. La tía de Tadukhipa, Gilukhipa (hermana de Tushratta), se casó con el faraón Amenhotep III en su décimo año de reinado. Tadukhipa se casaría con Amenhotep III más de dos décadas después. 

Primeros años
Tadukhipa era hija del rey Tushratta de Mitanni, quien se cree que reinó alrededor del 1382 a.C. al 1342 a.C. Se cree que nació alrededor del año 21 del reinado del faraón egipcio Amenhotep III (c. 1366 a.C.). Casi nada se sabe de sus primeros años. Aproximadamente en el año 36 del reinado de Amenhotep (c. 1352), Tushratta la envió a Egipto para casarse con el faraón, que era un aliado cercano.
Se sabe relativamente poco sobre esta princesa de Mitanni. Se cree que nació alrededor del año 21 del reinado del faraón egipcio Amenhotep III (c. 1366 a.C.). Quince años después, Tushratta casó a su hija con su aliado Amenhotep III para consolidar las alianzas de sus dos estados en el año 36 del reinado de Amenhotep III (1352 a.C.). Tadukhipa es mencionada en siete de las trece cartas de Amarna de Tushratta, de aproximadamente 1350-1340 a.C.  Tushratta solicitó que su hija se convirtiera en reina consorte, aunque ese cargo lo ocupaba la reina Tiye.  Amenhotep III nunca envió las estatuas de oro que ofrecía a cambio y, tras su muerte, Tushratta envió algunos mensajes quejándose de la falta de reciprocidad. 

Vida en Egipto
El rey Tushratta envió a su hija a Egipto con muchos regalos para el faraón Amenhotep. Estos regalos incluían: un carro bañado en oro incrustado con piedras preciosas, un par de caballos, una litera adornada con oro y piedras preciosas, ropa y prendas, una silla de montar adornada con águilas doradas, joyas como pulseras, brazaletes y otros ornamentos, y un gran cofre para albergar esos objetos. Amenhotep había ofrecido enviar estatuas de oro a Tushratta como parte del acuerdo matrimonial. Sin embargo, no existen pruebas de que los regalos fueran enviados a Mitanni.
Tushratta había pedido que su hija se convirtiera en la Gran Esposa Real de Amenhotep. Sin embargo, el cargo ya lo ostentaba la reina Tiye. Amenhotep III murió poco después de la llegada de Tadukhipa a Egipto y su hijo, Amenhotep IV, se convirtió en faraón. La existencia de Tadukhipa en Egipto está atestiguada por cartas de Amarna que la mencionan, incluyendo misivas que Tushratta envió preguntando por las estatuas de oro que le prometió Amenhotep III. Se especula que Tadukhipa finalmente se casó de nuevo con Amenhotep IV, aunque no se ha demostrado de forma definitiva. 

Identificación con Kiya o Nefertiti
Algunos estudiosos identifican tentativamente a Tadukhipa con Kiya, una conocida esposa de Akhenatón. Se ha sugerido que la historia de Kiya podría ser la fuente de la historia del Reino Nuevo llamada "El cuento de dos hermanos". Esta fábula cuenta la historia de cómo el faraón se enamoró de una hermosa mujer extranjera tras oler su cabello. Si Tadukhipa fue conocida más tarde como Kiya, entonces habría vivido en Amarna, donde tenía su propia sombrilla y fue representada junto al faraón y al menos una hija.
Otros, como Petrie, Drioton y Vandier, han sugerido que Tadukhipa recibió un nuevo nombre tras convertirse en la consorte de Akhenatón y que debe ser identificada como la famosa reina Nefertiti.  Esta teoría sugiere que el nombre de Nefertiti, "la bella ha llegado", se refiere a un origen extranjero, como el origen mitanni de Tadukhipa. Seele, Meyer y otros han señalado que Tey, esposa de Ay, ostentaba el título de enfermera de Nefertiti, y que esto contradice esta identificación. Una princesa madura que llegara a Egipto no necesitaría enfermera.
Una de las "Cartas de Amarna" EA 19 negociando un matrimonio entre Amenhotep III y la hija de Tushratta, Tadukhipa
 

La Esposa Principal del Rey, Nefertiti
Neferneferuatón Nefertiti (c. 1370 a. C.-c. 1331 a. C.) fue una reina de la dinastía XVIII del Antiguo Egipto, la primera Gran Esposa Real de Akenatón. Nefertiti nació en Tebas, por lo que la situaríamos, en la cronología egipcia, dentro del Imperio Nuevo (1500 a. C. - 1070 a. C.). Dentro de este periodo, Nefertiti cobró gran importancia en el conocido «Periodo Amarniense» (1353 a. C. - 1336 a. C.).
Nefertiti y su marido, Akenatón, son recordados por su radical reforma de la política religiosa estatal, n la que promovieron la forma más antigua conocida de monoteísmo, el atonismo, centrado en el culto al disco solar (Atón) y su conexión directa con la casa real. Junto con su marido, reinó en lo que posiblemente fue el período más rico de la historia del antiguo Egipto. Algunos académicos creen que después de la muerte de Akenatón, Nefertiti gobernó brevemente como la reina-faraón conocida por el nombre de trono de Neferneferuatón, antes del ascenso de Tutankamón, aunque esta identificación es un tema de debate que continúa hasta la actualidad. Asimismo, algunos egiptólogos creen que ella fue la persona que reinó con el nombre de Semenejkara, que se asociara primero y sucediera brevemente después a Ajenatón (Akenatón) tras su muerte. Sí hay consenso en cuanto a su influencia en el reinado de Ajenatón, como Gran Esposa Real. Su desaparición de las representaciones pictóricas coincide con la asociación al liderazgo de Semenejkara, que es también la primera mención de este personaje, lo que ha dado lugar a suponer tal identidad. Una vez que se descubrieron rastros femeninos en algunas versiones de los nombres de trono de Semenejkara, se propuso que Nefertiti se hizo pasar por éste y que luego cambió su nombre nuevamente a Neferneferuatón. Había un precedente respecto a presentar a una reina-faraón como varón, como fue el caso con Hatshepsut generaciones antes. Si en efecto Nefertiti gobernó como mujer-faraón, su reinado estuvo marcado por la caída de Amarna y el traslado de la capital a la ciudad tradicional de Tebas.
En el siglo XX, Nefertiti se hizo famosa por el descubrimiento y exhibición de su antiguo busto, ahora en el Neues Museum de Berlín. El busto es una de las obras más copiadas de arte del antiguo Egipto. Se atribuye al escultor egipcio Tutmose y fue excavado a principios del siglo XX de su complejo enterrado de estudios. El busto de Nefertiti es una de las esculturas egipcias más conocidas. A pesar de sus 3300 años de antigüedad, conserva los colores originales.
Busto de Nefertiti, perteneciente a la colección del Museo Egipcio de Berlín. Su ejecución se atribuye al escultor Tutmose.
 

Nombre
A su nombre de Trono nfr-nfr.w-jtnNeferneferuaton, que significa bellas son las bellezas de Atón, le sigue el famoso nombre de nacimiento nfr.t-jj.tjNefertiti, que significa la bella ha llegado. El nombre completo contiene cinco veces el jeroglífico de nefer, que significa «bello» o «bueno».

X1
N35
N5

M17

F35

F35

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F35

 

F35

M18

X1
Z4

B1

A lo largo de su vida, y especialmente durante su reinado, encontraremos varias referencias de Nefertiti en las que se emplea o su título u otros nombres. Entre sus nombres encontramos:
·        Ankhenaton Neferneferuaton (transformación de su nombre completo, Neferneferuaton Nefertiti)
·        Ankhkheperura Smenkhkare.
Nefertiti poseía varios títulos durante el reinado de Akhenatón e incluso tras su muerte:
·        Gran Esposa Real.
·        Señora de las Dos Tierras.
·        Señora de Egipto (siendo la única que se autoproclamó con ese título sin contar con el apoyo de su esposo). 

La familia de Nefertiti
No se sabe casi nada de la vida de Nefertiti antes de su matrimonio con Akenatón. Escenas de la necrópolis de los nobles en Amarna mencionan que Nefertiti tenía una hermana, llamada Mutbenret. Además, se menciona una mujer llamada Tey que llevaba el título de «Nodriza de la Gran Esposa Real», mientras que el marido de Tey, Ay (quien más tarde alcanzó el rango de faraón), llevaba el título de «Padre de Dios». Algunos egiptólogos creen que este título se utilizaba para un hombre cuya hija se casaba con el faraón. Basándose en estos títulos, se ha propuesto que Ay era de hecho el padre de Nefertiti. Sin embargo, ni Ay ni Tey se mencionan explícitamente como padres de Nefertiti en las fuentes existentes. Al mismo tiempo, no existen fuentes que contradigan directamente la paternidad de Ay, lo que se considera probable debido a la gran influencia que ejerció durante la vida de Nefertiti y tras su muerte. Según otra teoría, Nefertiti era hija de Ay y de otra mujer diferente de Tey, pero la primera esposa de Ay murió antes de que Nefertiti ascendiera a la posición de reina, tras lo cual Ay se casó con Tey, convirtiéndola en madrastra de Nefertiti. Se sostiene que no era la madre de Nefertiti, ya que no portaba el título de «Madre Real de la Gran Esposa del Rey», sino el de «Gobernante» de la principal esposa del faraón. De la unión entre Ay y Tey nacería Mutnedymet, lo que la haría medio hermana de Nefertiti, y quien a la postre sería desposada por Horemheb muy probablemente como muestra de continuidad en pos de otorgarle legitimidad en su ascensión al trono. No obstante, toda esta propuesta se basa en especulaciones y conjeturas.
También se ha propuesto que Nefertiti era hermana de Akenatón, aunque esto es contradicho por sus títulos, que no incluyen el de «Hija del Rey» o «Hermana del Rey», utilizados normalmente para indicar que alguien es pariente de un faraón. Otra teoría sobre su parentesco que obtuvo cierto apoyo identificaba a Nefertiti con la princesa mitania Taduhepa, basándose en parte en el nombre de Nefertiti («Ha llegado la bella mujer»), que algunos académicos han interpretado como indicio de un origen extranjero. Esta teoría se ve reforzada por el hecho de que Nefertiti presentase una cabeza ovalada, debido a una manipulación artificial de su cráneo en su etapa infantil, una práctica que no era propia de Egipto pero sí de Mitani y que era rasgo de alta clase social. Se dice Nefertiti quiso que su descendencia también ostentase tal distinción y, por ese motivo, en las representaciones familiares observamos que todos los miembros, menos el faraón, tienen el cráneo ovalado. Sin embargo, Taduhepa ya estaba casada con el padre de Akenatón y no hay pruebas de ningún motivo por el que esta mujer tuviera que alterar su nombre en un supuesto matrimonio con Akenatón, ni pruebas fehacientes de un origen extranjero no egipcio para Nefertiti.
Se desconocen las fechas exactas en las que Nefertiti se casó con Akenatón y se convirtió en la gran esposa real del rey, aunque se asume que fue alrededor del 1350 a. C. El príncipe Amenhotep (el futuro rey Akenatón) no era el primogénito del rey, pero a la muerte del príncipe heredero Tutmosis la sucesión recayó en su hermano menor Akenatón. Se sabe que tuvieron al menos seis hijas:
·        Meritatón, nacida c. 1348 a. C.
·        Meketatón, nacida c. 1347 a. C.
·        Anjesenamón, nacida c. 1346 a. C.
·        Neferneferuatón-Tasherit, nacida c. 1344 a. C.
·        Neferneferura, nacida c. 1341 a. C.
·        Setepenra, nacida c. 1339 a. C.
Alguna vez se llegó a considerar que Nefertiti podría haber sido la madre de Tutankamón, pero un estudio genético realizado sobre las momias descubiertas sugiere que no fue así.
Relieve en caliza, que probablemente formaba parte de un altar de adoración familiar. Akenatón sostiene a su primogénita Meritatón y enfrente, Nefertiti sostiene en el regazo a su segunda hija, Meketatón, quien fallecería prematuramente y por último su tercera hija Anjesenpaatón, quien se desposaría posteriormente con Tutanjatón (Tutankamón).
 

El papel de una reina
Nefertiti siempre acompañó a Akenatón. Primero, en el traslado de la capital de Tebas a Amarna (ciudad en honor al dios Atón) , fundada más al norte como el reino de Atón sobre la tierra, y después al asumir las funciones de corregente de su marido, cosa única en la historia anterior egipcia. Akenatón decidió elevar al cargo de Gran Esposa Real a Nefertiti, convirtiéndola en reina-faraón a su lado, con el nombre de Neferneferuatón.
Akhenatón quiso enfatizar el poder de Nefertiti en Amarna, estableciendo a la Gran Esposa Real como inspiración para el establecimiento de lugares destinados al culto del sol, y estableciendo los palacios donde viviría la reina, así como su lugar de enterramiento. Finalmente, en el año 8, se formaliza el traslado de la corte a Amarna, la nueva capital. A partir de ese momento, los altos funcionarios y la reina, especialmente, protagonizaron la vida de Amarna.
El gran posicionamiento que ostentaba la ciudad para la familia derivó en el denominado “estilo amarna”, que representa a la familia real en escenas cotidianas. Así, en numerosas representaciones aparece Nefertiti en igualdad de condiciones respecto a su marido e incluso hay algunas estelas en las que una figura, sin duda la de esta reina, aparece tocada con la doble corona y dos cartuchos reales en vez de uno. La XVIII Dinastía había traído una nueva Hatshepsut.
Nefertiti ocupa una posición destacada en el ámbito religioso. Akhenatón se presentaba a sí mismo como el único capaz de comunicarse con Atón y de interpretar su voluntad, junto con el resto de miembros de su familia. Solo la familia real podía realizar ofrendas al dios, por lo que la población tenía que adorarles.
Durante el reinado, se construyeron capillas y altares en el-Amarna en los que se sustituyó a la deidad por Akhenatón y Nefertiti, desapareciendo la relación directa entre el dios y la población. De ese modo, podríamos hablar de una tríada formada por Atón, Akhenatón y Nefertiti, siendo estas tríadas una importante característica del Imperio Nuevo y contribuyendo al desarrollo urbanístico, pues en cada ciudad había un dios, su contrapartida y la unión de ambos.
Relieve que muestra a Akenatón y Nefertiti en adoración a Atón.
 

Nefertiti tras la muerte de Akhenatón
Fuente Principal: El antiguo Egipto, J. M. Parra. 2011. Marcial Pons Historia.
Nefertiti, desaparece de escena pocos años antes de la muerte del faraón, siendo desconocido cual fue su destino. El faraón en los últimos años de su reinado y hasta su fallecimiento en 1336 a. C., la había sustituido en los actos oficiales por la hija de ambos, la princesa Meritatón. No hay un claro sucesor para el trono y aparece un misterioso faraón, Smenjkare, de efímero reinado y del cual casi nada se sabe, hasta la ascensión al trono de Tut-Anj-Atón, (Viva Imagen de Atón) que cambia su nombre por Tut-Anj-Amón (Viva Imagen de Amón) - Tras la muerte de Tutankamón, su viuda- hermana Ajesenpaamun, escribe pidiendo al rey hitita Shuppiluliuma, que envíe a uno de sus hijos para desposarse con ella. En respuesta a ello, el rey envía al príncipe Zananza, pero este no llegará con vida a Egipto, pues es asesinado en el camino.
Se especula que el efímero faraón Smenjkare, podría haber sido la propia Nefertiti desaparecida, pero no existe ningún dato que confirme esta teoría.
Tutankamón, hijo de Akhenatón y una esposa secundaria, Kiya, fue sustituido por Ay, siendo este ya muy anciano, accediendo al trono probablemente desposando a la viuda de Tutankamón, Ajesenpaamun.

La desaparición de la reina
Tras la muerte de su hija (Meketatón), se pierde el rastro de Nefertiti. Esto se pudo deber a su fallecimiento, durante los primeros años del reinado de Tutankamón. Se duda que Nefertiti muriera como una simple reina, lo más probable, es que ella hiciera fabricar sus propios trabajos funerarios.
En 2014, el Journal of Egyptian History, Volume 7 (1): 67 – Aug 18, 2014, publicaba el descubrimiento de un grafiti en una cantera al norte de Akhenatón (la ciudad nueva de Akhenaton), en el que se hacía referencia a Nefertiti en el decimosexto año de reinado de Akhenaton, con su título de Gran Esposa Real, lo cual demostraría que a sólo un año de la presunta muerte del rey, Nefertiti estaría viva y sin perder su preeminencia.
La desaparición de Nefertiti coincide con un cúmulo de hechos que sacudieron a la familia real entera: la desaparición de la otra esposa de Akenatón, Kiya, el ascenso de la princesa Meritatón a gran esposa real y la aparición de la fantasmal figura de Semenejkara, el nuevo corregente del faraón. Muchos han querido ver en todo esto el último ascenso de Nefertiti en el poder, pasando de reina-faraón a un faraón masculino.
Al morir Akenatón hubo un breve reinado de Semenejkara en solitario, pero fue pronto sucedido por Tutanjatón, más conocido bajo el nombre de Tutankamon, hijo de Ajenatón. Se casó con la tercera hija de Nefertiti, Anjesenamón. La real pareja debía ser relativamente joven. Algunas teorías sostienen que Nefertiti, que aún vivía, aunque ya privada de la corona, habría influido sobre ellos. Si la teoría fuera cierta, esta influencia, y probablemente su propia vida, acabó en el tercer año de reinado del faraón Tutankamón, hacia 1331 a. C. Ese año fue en el que el faraón renegó del culto “monoteísta” de su padre, manifestándose partidario del culto de Amón. A la vez, la familia real dejó la ciudad de Amarna y restituyó la capital y la Corte en Tebas.
Las diversas identificaciones entre Nefertiti, Semenejkara y Kiya demuestran la ausencia de informaciones sobre sus respectivas vidas, y solo nuevos hallazgos arqueológicos podrían precisar el papel de estos personajes históricos y la súbita desaparición de Nefertiti.
Busto de Nefertiti en el Neues Museum, Berlín.
Estela de Akenatón y Nefertiti
 

La momia de Nefertiti
El no hallar la momia de Nefertiti, hizo que su búsqueda fuera objeto de todo tipo de especulaciones. La tumba de la familia de Akenatón en Amarna está vacía.
El 9 de junio de 2003, Joann Fletcher, especialista en el análisis capilar de la University of York en el Reino Unido, anunció que se había encontrado la momia de Nefertiti en la tumba KV35 del Valle de los Reyes, en Egipto. Esta momia, llamada "la Mujer joven" llevaba ya cien años descubierta, pero estaba sin identificar. La Mujer joven está al lado de otra momia femenina y aparentemente de mayor edad. La Mujer joven tiene rasgos finos, un cuello largo, una profunda hendidura en su maxilar al lado izquierdo, tiene el cráneo ovalado y su edad al momento del deceso se calcula entre 25-35 años (más joven que la reina amarniana, fallecida en torno a los 40 años). Carece además del brazo derecho, el cual fue hallado en la parte inferior de su cuerpo, supuestamente se pensó que era el brazo original.
La momia hallada estaba en un estado que hace suponer que fue saqueada poco después de la muerte. La técnica utilizada para la momificación sugiere la época de la XVIII Dinastía, y la posición del cuerpo indicaría la realeza del personaje.
En el año 2004 se emitió un programa de Discovery Channel donde Joann Fletcher sostenía que la momia hallada era realmente Nefertiti. El equipo de Fletcher trasladó todo tipo de aparatos para confirmar su teoría a la tumba KV35.
A pesar de que Joann Fletcher deseaba demostrar al mundo que la momia descubierta era en realidad la hermosa reina egipcia, lo que consiguió fue abrir un portal a una serie de controversias con Hawass y teorías que no se sostenían con pruebas.
El 12 de junio del mismo año, Zahi Hawass, director del Consejo Superior de las Antigüedades de Egipto, adelantó la falta de pruebas que sostuvieran esta hipótesis y desmintió pública y tajantemente que esa momia fuera la de Nefertiti.
Esta momia estaba con dos momias más, la que se cree era la madre de Akenatón, la princesa Tiy, y el que pudiera ser un hermano menor del faraón. Para mostrar que la momia correspondía a Nefertiti, se hizo un estudio por ordenador del cráneo ideando cómo sería el rostro de dicha momia, de un parecido extraordinario con el busto de Nefertiti custodiado en el Neues Museum de Berlín.
Zahi Hawass nunca compartió la teoría de Joann Fletcher y, de hecho, le prohibió la entrada a Egipto para realizar trabajos arqueológicos.
Zahi Hawass intentó en un reportaje posterior, usando las mismas técnicas, demostrar que el brazo encontrado no coincidía con el de la Mujer joven debido al perfil de quebradura y basado en que pruebas de ADN indican que esta momia es la madre de Tutankamón, los criterios de Hawass descartaban aun así la ascendencia real de la momia, a la que llegó a identificar tal vez como Kiya, la segunda esposa de Akenatón hasta que los análisis de 2010 también descartaron tal posibilidad.
En el año 2022, Zahi Hawass, mediante el estudio de las dos momias femeninas halladas en la tumba KV21, cree haber encontrado la momia de Nefertiti y espera confirmarlo con la finalización de los trabajos antropológicos y análisis de ADN.

Busto
El busto de Nefertiti la hizo famosa. Se conserva en el Neues Museum de Berlín. Es una de las obras más copiadas del antiguo Egipto.
El busto fue hallado en 1912 entre los restos de la ciudad de Amarna, concretamente en el taller del escultor Djehutimose, junto a otras piezas. El busto y resto de piezas cuentan con gran valor histórico, puesto que gracias a ellas podemos conocer las fases por las que pasaba una escultura durante su elaboración. Aparte de Nefertiti, se encontraron otros bustos de la familia real, entre los que se encontraba el de la segunda esposa de Akhenatón, Kiya.
En 2009, el historiador de arte suizo Henri Stierlin sostuvo que el busto de Berlín es una copia que data de 1912. El conservador del Museo Egipcio de Berlín, Dietrich Wildung, así como varios egiptólogos refutan esta tesis y afirman la autenticidad del busto. A falta de pruebas materiales, el debate no ha terminado.

Meritatón
Meritatón, que significa "La amada de Atón", fue una princesa egipcia de la Dinastía XVIII de Egipto. Era la primogénita del rey Amenofis IV (que unos años después cambiaría su nombre por el de Akenatón) y la Gran Esposa Real, Nefertiti. Su nombre significa amada de Atón. Sus hermanas fueron Meketatón, Anjesenamón, Neferneferuatón Tasherit, Neferneferura, y Setepenra.
Es posible que Meritatón naciese en el primer o el segundo año de reinado de su padre, en la ciudad de Tebas. Quedaban aún tres años para la definitiva ruptura entre el faraón y el sacerdocio de Amón, y el "exilio" de la familia real y la corte a una recién fundada capital en el Medio Egipto, a la que se impondría el nombre de Ajetatón.
Durante los primeros 14 años del reinado de su padre, Meritatón fue la segunda dama de la corte y la mujer más importante del país, solo por detrás de su madre. Aparece en infinidad de representaciones acompañada de sus padres y a veces también de sus hermanas menores, y existen numerosas esculturas de ellas que han llamado la atención por la forma tan ovalada de su cabeza. Precisamente esta extraña anomalía ha hecho pensar si la princesa nació con la cabeza así, fue producto de una "moda" en la corte o simplemente era una representación idealizada.
Parece ser que durante el año 12 o 13 de Akenatón, este se casa con Meritatón. Esta práctica de incesto real, impropia del Egipto faraónico (sólo Amenofis III y Ramsés II, aparte de Akenatón, se casaron con hijas suyas), parece ser que fue para conseguir una mayor concentración de sangre real en posibles herederos. Quizás fue esta práctica la que trajo al mundo a la princesa Meritatón-Tasherit, fruto del incesto entre padre e hija.
La difícil trama de los últimos años de reinado de Akenatón se complica cuando aparece la figura de Semenejkara Nefertiti. Smenkara tenía como gran esposa real a Meritatón. Se cree que Semenejkara era la propia Nefertiti y el matrimonio era un puro simbolismo.
Al morir Akenatón, se piensa que hubo un breve reinado de Smenkara en solitario, pero que no fue superior al año y medio. Se ignora que fue de Meritatón, ya que, tras la muerte de Ajenatón, se abre un período muy confuso, durante el cual desaparecen la mayor parte de los protagonistas de la época anterior. En muy poco tiempo hay un nuevo rey en el trono, el joven Tutankamón, y no hay la más mínima huella de Semenejkara ni de Meritatón. Es posible que esta última ya hubiera muerto por entonces (tendría unos 17 años de edad tan sólo), pues se sabe que la gran esposa real de Tutankamón no fue ella, sino la única de sus hermanas supervivientes, Anjesenpaatón.
No se sabe dónde fue enterrada esta reina y su momia aún no ha sido descubierta.
Princess Meritaten, from el-Amarna, ca. 1365-47 BCE, Ny Carlsberg Glyptotek, Copenhagen (1) (36024093800)

Meketatón
Meketatón significa “A la que Atón protege”. Debió nacer en los primeros años del reinado de su padre, ya que su imagen fue incorporada en algunos bloques de los templos de Karnak. Aparece en relieves y estelas (fig.10). Meketatón fue enterrada en la tumba real de Amarna. En los muros de esta tumba hay una representación de una niña llevada desde una habitación en la que hay una dama real en el lecho mortuorio, los expertos suponen que Meketatón murió en la infancia o bien murió de parto.
Queen Nefert-iti and Princess Meket-Aten on boundary stela, Tell el-Amarna, 18th Dynasty, 1353-1336

Ankhesenpaaton
Anjesenamón fue la tercera de las seis hijas de Akenatón y de la Gran Esposa Real, Nefertiti. Su nombre significa La que vive por Amón, aunque su nombre original, Anjesenpaaton significa La que vive por Atón.
Fue la esposa del faraón Tutankamón, y como tal aparece representada numerosas veces en la tumba de este último.
Anjesenpaatón nació en una época en la que Egipto se encontraba en medio de una revolución religiosa sin precedentes (c. 1348 a. C.). Sus padres habían abandonado el culto principal a las antiguas deidades egipcias en favor de Atón, hasta entonces un aspecto menor de Ra, caracterizado como el disco solar.
Se cree que nació en Tebas, alrededor del año 4 del reinado de su padre, pero probablemente creció en la ciudad de Ajetatón (actual Amarna), establecida por sus padres como la nueva capital del reino. Ella, junto con sus dos hermanas mayores, Meritatón y Meketatón, se convirtieron en las "princesas mayores" y participaron en numerosas funciones del gobierno y la religión junto a sus padres.
Tras la muerte de su madre, se cree que se casó primero con su propio padre, lo cual no era inusual en las familias reales egipcias. Se cree que fue la madre de la princesa Anjesenpaatón Tasherit (posiblemente por su padre o por Semenejkara), aunque su linaje no está claro.
Tras la muerte de su padre y los breves reinados de Smenejkara y Neferneferuatón, se convirtió en la esposa de Tutankamón. Tras su matrimonio, la pareja honró a las deidades de la religión restaurada, cambiando sus nombres a Tutankamón y Anjesenamón. Parece que la pareja tuvo dos hijas que nacieron muertas: dado que la única esposa conocida de Tutankamón fue Anjesenamón, es muy probable que los fetos hallados en la tumba del primero sean hijas suyas. En algún momento del noveno año de su reinado, alrededor de los 18 años, Tutankamón murió repentinamente, dejando a Anjesenamón sola y sin heredero, aproximadamente a los 21 años.
Un anillo de vidrio azul de procedencia desconocida, obtenido en 1931, representa el prenombre de Ay y el nombre de Anjesenamón entre cartuchos. Esto indica que Anjesenamón se casó con Ay poco antes de que ella desapareciera de la historia, aunque ningún monumento la muestra como su gran esposa real. En las paredes de la tumba de Ay, es Tey (la esposa mayor de Ay), y no Anjesenamón, quien aparece como su gran esposa real. Probablemente murió durante o poco después de su reinado, y aún no se ha encontrado su tumba.
Se encontró un documento en la antigua capital hitita de Hattusa, que data del período de Amarna. El documento, parte de las llamadas "Hazañas" de Suppiluliuma I, relata que el gobernante hitita, Suppiluliuma I, mientras asediaba Karkemish, recibió una carta de la reina egipcia. La carta dice:
Mi esposo ha muerto y no tengo hijos. Dicen de ti que tienes muchos hijos. Podrías darme a uno de tus hijos para que sea mi esposo. No quisiera casarme con uno de mis súbditos... Tengo miedo.
Este documento se considera extraordinario, ya que los egipcios tradicionalmente consideraban inferiores a los extranjeros. Suppiluliuma I quedó asombrado y exclamó a sus cortesanos:
¡Nunca me había pasado algo así en mi vida!
Suppiluliuma envió un enviado a investigar y finalmente envió a uno de sus hijos, Zannanza, pero el príncipe murió en el camino, posiblemente asesinado.
La identidad de la reina que escribió la carta es incierta. En los anales hititas, se la llama Dakhamunzu, una transliteración del título egipcio, Tahemetnesu (La esposa del rey). Posibles candidatos para la autora de la carta son Nefertiti, Meritatón, y Anjesenamón. En un principio pareció probable que la última fuera la sucesora real, ya que no había candidatos reales para el trono tras la muerte de su marido, Tutankamón, mientras que Akenatón tenía al menos dos sucesores legítimos. Pero esto se basaba en un reinado de 27 años para la última dinastía XVIII, el faraón Horemheb, que ahora se acepta que tuvo un reinado más corto, de solo 14 años. Dado que Nefertiti fue representada tan poderosa como su esposo en los monumentos oficiales, castigando a los enemigos de Egipto, el investigador Nicholas Reeves cree que podría ser la Dakhamunzu de la correspondencia de Amarna. Esto haría que el difunto rey egipcio en cuestión pareciera ser Akenatón y no Tutankamón. Como se ha señalado, Akenatón tenía herederos potenciales, incluido Tutankamón, con quienes Nefertiti podría casarse. Sin embargo, otros investigadores se centran en la frase relativa al matrimonio con «uno de mis súbditos» («sirvientes») como una posible referencia al Gran Visir Ay o a un miembro secundario de la familia real egipcia, y en que Anjesenamón pudo haber sido presionada por Ay para casarse con él y legitimar su derecho al trono de Egipto (cosa que finalmente hizo).
Ankhesenamun ofreciendo loto al rey sentado
Tutankamón y Anjesenamón

Nefernefruaten-Tasherit
Neferneferuatón-Tasherit, cuarta hija del faraón Ajenatón y de la Gran Esposa Real Nefertiti.
Nació en el año 7 u 8 o 9​ del reinado de su padre, y por tanto es la primera princesa real nacida en la recién fundada capital de Ajetatón (hoy es Tell el-Amarna).
Su nombre incluye el "Tasherit" ("La joven") porque uno de los títulos de su madre era Neferneferuatón. Este caso de una hija que coincide en nombre con su madre tiene más de un ejemplo en la familia real de Amarna.
Prácticamente se ignora todo acerca de esta princesa. Cuando murió su hermana Meketatón aún vivía (tendría unos 6 años), pero es el último lugar donde aparece representada. Lo más posible es que muriese antes que sus padres, como casi todas sus hermanas. Sin embargo, muchos han pensado que fue dada en matrimonio a un rey extranjero (de Siria o de Babilonia), cosa que es muy de extrañar, pues no era costumbre que los faraones enviasen a sus hijas a casarse con otros reyes. Sea como fuere, los pasos de esta niña se pierden muy pronto en la historia.
Aparece su nombre en la tumba de Panehsy, Primer sirviente de Atón. En la tumba de Meryre, alto sacerdote de Atón, hay una breve inscripción que parece referirse a ella como hija y esposa del rey, pero esta única aparición puede tratarse de un error de los artistas que decoraron la tumba. Está representada con sus hermanas en el festival de duodécimo año del reinado de su padre y sentada en un fresco del palacio del rey en Amarna.
Pintura de la residencia privada del faraón, en la que aparecen las hijas menores de Akhenatón: Neferneferuaten-tasherit y Neferneferure, Ashmolean Museum, Oxford.
 

Neferneferure
Neferneferure "hermosas son las bellezas de Re" (siglo XIV a.C.) Fue la quinta de seis hijas conocidas del faraón Akenatón y su Gran Esposa Real Nefertiti.
Neferneferure nació durante el octavo o noveno año de reinado de su padre Akenatón en la ciudad de Akhetaten. 
Cabeza de la hija de Akhenatón (posiblemente Neferneferure), copia de yeso, egipcia, 3000 – 1000 a.C.
 

Una de las primeras representaciones de Neferneferure aparece en un fresco de la Casa Real en Amarna. Se la representa sentada en un cojín con su hermana Neferneferuaten Tasherit. El fresco data de alrededor del año IX de Akenatón, y toda la familia está representada, incluido el bebé Setepenre.
Neferneferure está representada en el Durbar en el año 12 en la tumba del Supervisor de los aposentos reales Meryre II en Amarna. Akenatón y Nefertiti aparecen sentados en un quiosco, recibiendo tributo de tierras extranjeras. Las hijas de la pareja real aparecen de pie detrás de sus padres. Neferure es la hija media en el registro grave. Sostiene una gacela en el brazo derecho y una flor de loto en el izquierdo. Está justo detrás de su hermana Neferneferuaten Tasherit. Su hermana Setepenre está detrás de ella y se le muestra extendiendo la mano para acariciar a la gacela. 
Probablemente Neferneferure murió en el año de reinado XIII o 14, posiblemente en la peste que azotó Egipto durante ese tiempo. Está ausente en una escena y su nombre fue tapado en otra escena en la Tumba Real de Amarna. Para ser específicos, en la pared C de la cámara y ella desaparece de la escena que muestra a sus padres y tres hermanas mayores – Meritaten, Ankhesenpaaten y Neferneferuaten Tasherit – llorando a la fallecida segunda princesa, Meketaten. Esto sugiere que probablemente murió poco antes de que se terminara la decoración de estas cámaras.  Es posible que Neferneferure estuviera realmente enterrada en la cámara de la tumba real.
Alternativamente, pudo haber sido enterrada en la Tumba 29 de Amarna. Esta teoría se basa en un mango de ánfora que lleva una inscripción que menciona la cámara interior (funeraria) de Neferneferure. Si Neferneferure fue enterrada en la tumba 29, esto podría significar que la tumba real ya estaba sellada en el momento de su entierro y que pudo haber muerto tras la muerte de su padre Akhenatón.
Entre los tesoros de Tutankamón se encontró una tapa de una pequeña caja (JdE 61498) con su retrato. Muestra a la princesa agachada, con un dedo presionado contra la boca, como a menudo se representaba a niños muy pequeños. En la tapa el nombre de Re en su nombre estaba escrito fonéticamente en lugar del típico punto circulado.
Tapa de cajita encontrada en la tumba de Tutankhamón, mostrando una niña con el nombre de la princesa Nefernefrure. Madera con incrustaciones de vidrio. Museo de El Cairo.
 

Setepenre
Sexta y última hija del faraón Akenatón y su reina principal Nefertiti.
Setepenre nació alrededor del 9 al 11º año de su padre Akhenatón en la ciudad de Akhetaten.
Una de las primeras representaciones de Setepenre aparece en un fresco de la Casa Real en Amarna. Se la representa sentada en el regazo de su madre Nefertiti. El fresco está muy dañado y solo queda una pequeña mano de Setepenre. El fresco data aproximadamente del año IX de Akenatón, y toda la familia está representada. 
La siguiente vez que las seis princesas aparecieron juntas fue en el año 12, el octavo día del segundo mes de invierno, durante la llamada "recepción de tributos extranjeros". Este evento fue representado en las tumbas de Amarna de Meryre II y Huya. En la tumba de Meryre II, Akenatón y Nefertiti aparecen sentados en un quiosco, recibiendo tributo de tierras extranjeras. Las hijas de la pareja real aparecen de pie detrás de sus padres. Setepenre es la última hija en el registro grave. Está justo detrás de su hermana Neferneferure, que sostiene una gacela. Setepenre aparece alargando la mano para acariciar a la gacela.
En la pared C de la sala ç de la tumba real de Akhenatón aparecen los nombres de cinco princesas, el de Neferneferure está cubierto con un yeso y solo cuatro de las princesas están representadas. Esto probablemente significa que Setepenre falleció antes que Neferneferure, y es probable que Setepenre muriera alrededor del año 13 o 14, antes de cumplir seis años. Como no aparece en la Pared B de la habitación , donde la familia real llora la muerte de la segunda princesa Meketaten, es probable que ella también falleciera antes que Meketaten, quizás antes de que la construcción de la tumba real estuviera lo suficientemente avanzada como para permitir el entierro. Posiblemente fue la primera de las princesas en morir.  Es posible que su cuerpo fuera trasladado posteriormente a la Habitación de la Tumba Real. 

Meritatón-Tasherit
Meritaten Tasherit, que significa Meritaten el Joven, fue una princesa egipcia antigua de la dinastía XVIII. Probablemente fue hija de Meritatón, la hija mayor del faraón Akhenatón.
El padre de esta niña sigue siendo objeto de debate. Muchos asumen que no es otro que el padre de Meritaten, Akhenatón, o posiblemente su marido Smen-khkare. Dado que tanto Tasherit como otra princesa, Ankhesenpaaten Tasherit, aparecen solo en textos que mencionan a la segunda esposa de Akenatón, Kiya, es también posible que fueran hijas de Akenatón y Kiya, o que fueran ficticios, reemplazando el nombre de la hija de Kiya, que podría haber sido Beketaten, más comúnmente considerada hija de Tiye.
El destino de esta niña es incierto. La mención del dios Atón en su nombre sugiere que era en efecto ya que sus sucesores revirtieron sus reformas religiosas, y volvió a la adoración de los dioses tradicionales de Egipto. Mientras tanto, el nombre fue eliminado del uso popular durante este tiempo.

Ankhesenpaatón-Tasherit
Ankhesenpaaten Tasherit (o Ankhesenpaaten-Tasherit) fue hija de Ankhesenamun o Kiya y probablemente del faraón Akhenatón, padre y esposo de Ankhesenamun. [Kramer, "Enigmatic Kiya" en Eyma, "op. cit.", p. 
Nacida entre los años 14 y 17 del reinado del faraón Ajenatón, su madre podría ser Kiya o la tercera de las hijas de Ajenatón, la princesa Anjesenpaatón, que, nacida el año 5, tendría 12 años en el año 17. El apelativo a Atón indica que era hija del faraón.
Se sabe muy poco de ella, y es muy posible que muriese durante la infancia, pues cuando Anjesenpaatón se convirtió en la Gran Esposa Real de Tutanjamón, a la muerte de Ajenatón, ya no se tiene constancia de ella. Dado el estado actual de las investigaciones, tampoco es impensable que esta joven fuese la misma Anjesenpaatón que se casó con Tutankamón.
Anjesenpaatón Tasherit es conocida por los arqueólogos desde 1938, cuando se encontró en Hermópolis una pintura de ella con su nombre: ¡Que la hija real que pertenece a su cuerpo, Anjesenpaatón, pueda vivir! la hija real que pertenece a su cuerpo, su amada, Anjesenpaatón la joven. 

Beketatón
La princesa Beketatón (la criada de Atón) es conocida únicamente a partir de Tell el-Amarna, donde aparece en la tumba de Huya, camarera de Tiye. Está personificada en los relieves, como una joven sentada cerca de la reina Tiye en escenas de banquetes. y nos indica que nació antes del final del reinado de Amenofis III y aunque sus padres no son nombrados en ninguno de los textos que hablan de ella, su fuerte asociación con la pareja real nos hace sospechar que fueron sus padres.

Kiya
Kiya fue una esposa secundaria del faraón Ajenatón, de la dinastía XVIII (hacia 1330 a. C.). Su existencia fue una sorpresa para los expertos en la época de Akenatón, pues parecía salir a la luz una «rival» para la célebre y hermosa reina Nefertiti. Se saben muy pocas cosas acerca de Kiya, y sólo pueden hacerse conjeturas.
La figura de Kiya se entremezcla con la de Nefertiti desde que hace su aparición en los documentos de la época de Amarna. Dado que los orígenes de ambas mujeres siguen siendo un misterio, se suele seguir una de las dos vías siguientes:
·        Una de ellas podría haber sido la princesa mitannia Taduhepa, llegada a la corte a principios del reinado de Akenatón para unir aún más la alianza entre los dos imperios. Como era costumbre, cambiaría su nombre por uno egipcio, y por ello sus huellas se pierden nada más llegar.
·        O bien cualquiera de las dos podría haber sido hija de Ay, hermano de la reina madre Tiy, que ocupaba el título de «Padre del dios». Este extraño título lo portó antes Yuya, el padre de la reina Tiy, y bien podría significar "suegro del faraón".
Primer plano de una jarra canopica de alabastro egipcio que se cree representa una imagen de Kiya, de la tumba KV55, expuesta en el Museo Metropolitano de Arte
 

Si bien antes se solía pensar en que Nefertiti era la princesa Taduhepa, la aparición de Kiya desvió las hipótesis y actualmente se suele pensar más en Nefertiti como la hija de Ay, y en la propia Kiya como la mitania reconvertida en esposa del rey con un nombre cariñoso egipcio. Aun así, no hay ningún dato que afirme tal teoría, y las figuras de Nefertiti, Kiya y Taduhepa se confundieron durante mucho tiempo, para frustración de egiptólogos y aficionados.
En un primer momento, se pensó que la única mujer importante en la vida de Akenatón fue la Gran Esposa Real Nefertiti, su única compañera en su experiencia religiosa y la madre de sus seis hijas. Pero esto parece ser incierto, como así demuestra la existencia de Kiya y los títulos que portó.
Como aparecida por arte de magia, nos encontramos por primera vez a Kiya ya viviendo la nueva capital fundada por Akenatón y Nefertiti, Ajetatón (la actual Tell el-Amarna). Su papel parece determinante en la corte, y su papel de segunda esposa le hace merecedora de los títulos de Favorita del Rey o Esposa Muy Amada (Hemet mereryt aat) de Ajenatón. También ocupaba un cargo oficial como sacerdotisa en el templo de Atón, Maruatón.
No obstante, pese a lo sorprendente de estos títulos, que parecen demostrar una relación afectiva con Akenatón, hay que remarcar que Kiya nunca portó el cargo de gran esposa real que sí ocupó Nefertiti, su gran rival (si es que en realidad lo fueron). La bella reina contaba con derechos jamás vistos antes en una gran esposa real: era representada con el mismo tamaño que su marido, conducía su propio carro, compartía audiencias, y, juntos, la pareja real formaba el núcleo de la nueva religión atoniana. Kiya tuvo que contentarse con un segundo puesto. Se sabía que Nefertiti había hasta entonces engendrado 6 hijas y ningún varón. Es objeto de estudio si Kiya vino a suplir como candidata a engendrar varones.
Nos han llegado muy pocos restos documentales en los que aparece Kiya. Sin embargo, así como Akenatón suele aparecer tocado con la corona azul y Nefertiti con la famosa cofia que la caracteriza, también Kiya tiene una señal identificativa clara que nos ha permitido descubrirla en algunas representaciones.
Esta mujer, de notable belleza, suele ir tocada siempre con una peluca de corte escalonado y dos grandes pendientes con forma circular. Las huellas más hermosas que ha dejado Kiya son sus vasos canopos, hallados en una tumba del Valle de los Reyes (la KV55), que serían finalmente utilizados por la momia de varón hallado allí, quizás el propio Akenatón. En estos vasos se comprueba un sorprendente parecido entre la favorita del rey y el niño Tutankatón o Tutankamón.

Descendientes
Es bien conocido que Nefertiti solo tuvo hijas, y que el sucesor de Akenatón, el rey-niño Tutankamón debió de ser o el hijo o si acaso el hermano del faraón, hoy se sabe que era hijo. Al confirmarse la existencia de Kiya, parecía abierta la posibilidad de que Tutankamón fuese el niño nacido de ella y de Akenatón, tendencia que fue ganando muchos adeptos y que hasta recientemente parecía ser la más sólida. Esto vendría reforzado por el notable parecido físico de madre e hijo, y las semejanzas genéticas halladas en las momias de Tutankamón y del cuerpo de la Tumba 55.
También se ha planteado que Kiya tuviera más descendencia, pero no hay datos que demuestren tal teoría. Por más que se sugiera, no existe una mención explícita a una princesita de nombre Kiya-Tasherit ni es seguro que la "Favorita del rey" muriese a causa del parto, como se ha pensado al ver algunas imágenes en la tumba de la familia real. Se cree que la fallecida no es Kiya, sino la segunda hija del rey, Meketatón. Que fuera Kiya y no Nefertiti quien trajera a luz a un varón tuvo que ser la principal causa del encumbramiento de Kiya a la sombra de la pareja real, y quizás diera motivos más que suficientes a la gran esposa real de guardar cierta envidia a la que podría considerar su rival. Tal vez una rivalidad entre las dos mujeres de Akenatón fuera la causa de la desaparición súbita e imprevista de ambas durante el crítico año 14 del reinado, sin dejar huella alguna.
En 2010 se hicieron unos exámenes de ADN, donde verifica que la verdadera madre de Tutankamon es hija de Tiy y Amenhotep III, por lo cual es hermana de Akenaton, eso quiere decir que fue un incesto real y que Kiya no dotó a Akenaton del heredero al trono, el futuro rey Tutankamon.
Relieve que representa la purificación de la reina Kiya
 

¿Qué fue de ella?
Como se ha mencionado antes, la pista de Nefertiti y de Kiya se desvanece tras el año 14 de Akenatón sobre el trono. Es realmente frustrante ver cómo a partir de esta fecha la nutrida familia real acaba en tres años reducida a Akenatón, la tercera de sus hijas y Tutankatón. Todos los demás, van desapareciendo sin un motivo. Kiya desaparece abruptamente del escenario y se sabe de ella por las esteras y escasas representaciones artísticas halladas.
De todos los personajes el que más interés despertó siempre fue Nefertiti. ¿Murió en el año 14, dejando a un Ajenatón desolado que no volvió a ser el mismo? ¿O acaso se descubrió una conspiración de la gran esposa real, cuyas creencias comenzaban a divergir de las de su marido? Esta hipótesis cobró fuerza en su momento, al descubrirse que la primogénita de Ajenatón, Meritatón se convirtió en gran esposa real y suplantó en todos los textos a la anterior reina. Nefertiti se habría "divorciado" del rey, o habría sido recluida en el palacio norte de la ciudad, donde acabaría sus días olvidada por todos.
Hoy en día, aunque el asunto sigue siendo espinoso (quizás el más complicado de todo lo que rodea la confusa época de Ajenatón), hay una corriente de pensamiento que mantiene que Nefertiti no cayó en desgracia, sino todo lo contrario: fue ascendida al rango de corregente de su marido, y tomó el nombre de Semenejkara. Debido a esto, sería Meritatón convertida en la gran esposa real de Semenejkara, un matrimonio por supuesto simbólico que tenía como objetivo mantener la dualidad existente en todos los aspectos de la civilización faraónica.
Mas, ¿por qué no fue Kiya convertida en gran esposa real, si Nefertiti era convertida en corregente? La razón podría ser que, si no murió por entonces, quizás fue Kiya la mujer que cayó en desgracia y cuyos restos fueron usurpados por Meritatón. Mentes novelescas han pensado en un complot urdido por la celosa reina Nefertiti, que consiguió acabar con su rival, y además, convertirse en reina-faraón. Como es lógico, nada de esto es histórico, y la inmensidad de lagunas en este periodo dejan abierta cualquier posibilidad.
Otra hipótesis la aventura Marc Gabolde, que argumentando que Kiya era la misma persona que Taduhepa, la hija del rey de Mitani, sugiere que ella "pagó el precio" del deterioro de la alianza entre Egipto y Mitani, y fue devuelta a su país.

La tumba
El lugar donde se pensaba enterrar a Kiya cuando ésta muriese sigue siendo un misterio. Kiya desapareció de la historia tan repentinamente como apareció. Si murió antes que Akenatón, quizá su cuerpo reposó durante un tiempo en la tumba real de Akenatón, junto a los cuerpos de Meketatón y de la reina madre Tiy, para ser más tarde trasladado a Tebas. Tal vez fueran puestos a salvo de saqueadores y de los enemigos de Akenatón por su presunto hijo, el faraón Tutankamón, en una tumba en el Valle de los Reyes.
Aun cuando no se está seguro completamente, una serie de investigaciones reciente realizadas por un grupo de científicos y egiptólogos egipcios han dado nueva luz sobre la misteriosa reina Kiya. En 2009, un examen mediante diagnóstico por imágenes reveló que una momia encontrada en la tumba KV35 y conocida como la Dama Joven compartía un sorprendente parecido físico con la momia de Tutankamón. Esa evidencia llevó a la comunidad científica a suponer que se encontraban delante de la madre del Rey Niño.[5]​ En septiembre de 2010, National Geographic dio a conocer los resultados de una investigación llevada a cabo por un equipo interdisciplinario dirigido por Zahi Hawass, el mayor egiptólogo conocido de la actualidad. En estas investigaciones, se comprobó mediante exámenes de ADN que las momias de la KV35 son en realidad la abuela y madre de Tutankamón. La Dama joven al parecer sufrió una agresión súbita y repentina desde su izquierda, evidencia científica comprobó la herida en la cavidad bucal era equivalente a un hacha y una profunda en su costado izquierdo como hecha por arma blanca fueron hechas en sus últimos momentos en vida.
La momia denominada La Dama joven ha sido atribuida a Kiya, su huella genética indica que es la madre de Tutankamón
 

Se han hecho diversas especulaciones acerca de que la momia de KV35 pudiera ser Kiya, por ejemplo, Joann Fletcher, que identificó una peluca encontrada cerca de la momia, como de estilo nubio, asociado con Kiya. Sin embargo, los resultados del análisis de ADN, publicados en febrero de 2010 han demostrado que la Joven Dama fue la madre de Tutankamón, y esposa de Akenatón, así como que fue hermana de su marido, ambos hijos de Amenofis III y la reina Tiye. Esta relación familiar elimina la posibilidad de que la momia mencionada pertenezca a Kiya, porque no se conoce ningún artefacto donde figure el título de hija del dios a Kiya. Por la misma razón tampoco puede pertenecer a Nefertiti.
El informe concluye que las candidatas más indicadas serían Nebetah o Beketatón, hijas menores de Amenofis III, de las que se desconoce que se hubieran casado con su padre.

 

 

Biografía
Aldred, Cyril, AKHENATEN, KING OF EGYPT, Ed. Thames and HudsonNew York, 1988.
Aldred, Cyril, AKHENATEN, KING OF EGYPT, Ed. Thames and Hudson, London, 1988.
Arnold, Dorothea, THE ROYAL WOMEN OF AMARNA, Ed. The Metropolitan Museum of Art, New York, 1997.
Grimal, Nicolas, HISTORIA DEL ANTIGUO EGIPTO, Ed. Akal, Madrid, 1996.
Hawas, Zahi, SILENT IMAGES: WOMEN IN PHARAONIC EGYPT, Ed. Harry N. Abrams, Inc, New York, 2000.
Reeves, Nicholas, AKHENATÓN: falso profeta de Egipto, Anaya, Madrid, 2002.
Reeves, Nicholas, TUTANKAMÓN, Ed. Destino, Barcelona, 1991

 



[1] Ray Johnson, director de la Encuesta Epigráfica, fue citado extensamente en un artículo de noticias en línea que hablaba sobre la reciente reconstrucción forense facial de los restos de una mujer cuya momia ha sido conocida como "Joven Dama". Aunque los medios de comunicación en línea suelen referirse a esta mujer como Nefertiti, Johnson señala los numerosos problemas que conlleva tal identificación. La cita completa del Dr. Johnson proporciona los detalles:

"En cuanto a la reconstrucción forense facial de la momia de la 'joven' anunciada esta semana, hay varios asuntos que merece la pena discutir. La cabeza en cuestión es una hermosa obra de reconstrucción forense de Elisabeth Daynes, y la artista ha prestado un gran servicio a la ciencia. La momia de 'la joven dama' ha suscitado mucha especulación desde que fue encontrada en 1898 en una cámara lateral de la tumba real de Amenhotep II (KV 35) en el Valle de los Reyes junto con otras dos momias saqueadas, y una cachette de nueve reyes reenterrados en la cámara funeraria principal (Tutmosis IV, Amenhotep III, Merenptah, Sety II, Siptah, Sethnakht y Ramsés IV, V y VI). La segunda momia femenina encontrada en la cámara lateral, conocida como 'la dama mayor', ha sido identificada como la momia de la reina Tiye, gran esposa real de Amenhotep III, basándose en un mechón de su cabello encontrado en la tumba de Tutankamón y un análisis reciente de ADN. Una tercera momia encontrada en la cámara, de un joven príncipe con un candejón lateral, podría ser el hermano mayor de Akhenatón, Tutmosis, que falleció antes que Akhenatón. La 'joven' es la momia que Joanne Fletcher identificó hace años como Nefertiti, una idea que Zahi Hawass refutó enérgicamente. Las pruebas de ADN de Zahi a las momias reales hace unos años, incluidas las 'más jóvenes' y 'mayores', indicaron que la momia de la 'joven' era la madre de Tutankamón y – para sorpresa de todos – que también es hija de Amenhotep III y Tiye. Si uno acepta que la momia de la 'joven' es la madre de Tutankamón, entonces no puede ser Nefertiti. En ningún texto Nefertiti se identifica jamás como hija real. Si hubiera sido hija de Amenhotep III y Tiye, se habría declarado claramente en sus inscripciones, y existen cientos de textos que mencionan a Nefertiti sin mencionar a sus padres. Se ha sugerido que era hija de Ay, uno de los altos funcionarios de la corte de Akenatón y Tutankamón, un militar que tomó la corona tras la temprana muerte de Tutankamón. El título de Ay, 'Padre de Dios', podría referirse a su relación con Nefertiti, quien como reina nunca podría reclamar a un no real como su padre. Si el análisis genético es correcto y la momia de la 'joven' es la madre de Tutankamón y hija de Amenhotep III y la reina Tiye, entonces esta momia no puede ser Nefertiti. Se conservan numerosas esculturas y relieves de Nefertiti, que gobernó como reina y luego como rey junto a su marido, incluyendo muchos retratos del final del periodo de Amarna, cuando el estilo artístico favorecía un naturalismo que rozaba el retrato verdadero. Hay elementos comunes a todas estas representaciones posteriores de Nefertiti: nariz recta, ojos de párpados pesados, cuello largo y grácil, y una mandíbula cuadrada y fuerte. El rostro reconstruido forensemente, con su cráneo estrecho, ojos profundos y mandíbula triangular, es hermoso pero en absoluto se parece a los retratos que sobreviven de Nefertiti. Dicho esto, podrían ser familiares. Hay que recordar que la reina Tiye y Ay eran hermanos; si el padre de Nefertiti fuera realmente Ay, ella y la joven habrían sido primas. Por último, está el tema de la raza y el tono de piel de la princesa reconstruida. Desde el inicio de la historia humana, Egipto fue la puerta de entrada al continente africano, pero también la principal vía de regreso. La población de Egipto siempre fue una mezcla de razas europeas y africanas, y la corte egipcia —y el harén real— reflejaban esto. Las muchas esposas de Amenhotep III incluían esposas extranjeras de países de todo Egipto y el Mediterráneo, incluidos caucásicos, pero ciertamente era de sangre mestiza, al igual que la reina Tiye. Nunca podremos saber con certeza cuál era el color de piel de esta princesa, pero como hija de Amenhotep III y Tiye, sin duda no era puramente caucásica. Un color de piel morena probablemente habría sido más fiel a la persona representada y a su época. Dicho esto, resulta conmovedor ver los rasgos de esta mujer extraordinaria cuya identidad ha sido objeto de debate desde su descubrimiento en 1898. Quienquiera que fuera, y en mi opinión su nombre sigue siendo cuestionable, fue una figura clave en el periodo de Amarna. Como ha señalado la estudiosa de Tutankamón Marianne Eaton-Krauss, Tutankamón nunca mencionó a su madre en ninguna inscripción porque ella había fallecido antes de que él subiera al trono. Conocemos los nombres de las principales hijas de Amenhotep III: Sitamón, Nebetah, Isis, Hennutaneb, Baketatón, y sabemos que hubo muchas más. Quizá con el tiempo podamos devolver uno de esos nombres a este cuerpo, cuyo rostro ha sido recreado de forma tan vívida y hermosa aquí."