lunes, 13 de febrero de 2017

Templo Funerario de Seti I


Templo Funerario de Seti I


El templo funerario de Seti I, también conocido como Gran Templo de Abidos o Memnonium (como deformación de «Men-Maât-Rê», nombre de coronación de Seti I) es un templo-cenotafio construido por el faraón Seti I en Abidos, en el Alto Egipto, y que sería finalizado por su hijo Ramsés II, también de la XIX dinastía. Completado por el cercano Osireion, el templo sirve como un monumental ofrecimiento votivo para atraer la benévola atención de Osiris, el dios de la regeneración y soberano del más allá.
Abidos, cuyos asentamientos se remontan hasta el periodo Naqada I, centro religioso y lugar de peregrinación, donde se pensaba que había sido sepultada la cabeza de Osiris. Desde el Imperio Medio de Egipto, se encuentran allí construcciones con capillas adornadas con estelas votivas en honor de este dios.
Sin embargo, todo había sido dejado de lado durante el período de Amarna. Seti I quiso volver a sus orígenes y erigió este templo de millones de años a orillas de la vía procesional, al lado de la "Escalera del Gran Dios" que unía el templo de Osiris con la tumba del dios en Umm el-Qaab.1 El principal propósito de su construcción fue la adoración entre sus paredes de todos los dioses mayores egipcios y a los faraones que le precedieron, en forma de una gran capilla funeraria.
La lista de los 76 faraones de las principales dinastías "reconocidos" por Seti están grabadas en una pared y es conocida como "Lista Real de Abidos", mostrando el nombre de los faraones en cartuchos, desde el primero, Narmer o Menes, hasta el propio Seti I.
El templo está construido sobre un terreno en pendiente que ha hecho necesario el desarrollo de terrazas sucesivas. Su planta es en "L", el edificio principal se encuentra en un eje norte-sur. Está prolongado por el Osireion tumba ficticia del rey, originalmente situado bajo un túmulo, estando separados los dos edificios por pocos metros. El templo funerario se completa con un ala lateral que se extiende hacia el este. De fina piedra caliza se apoya en un cimiento base de piedra arenisca con una profundidad de 1,30 m. Sus paredes están adornadas bajorrelieves, algunos de los cuales presentan una conservación excepcional y mantienen sus colores originales.
El templo está consagrado a siete divinidades, incluido el propio rey divinizado, que tienen su propia capilla, Osiris, Isis, Horus, Amón, Ra-Horajti y Ptah. Todas tienen una falsa puerta, excepto la de Osiris, que presenta además una posición de honor especial, conduciendo a un complejo de dependencias dedicado a su culto que comprende dos salas y dos series de tres capillas dedicadas a Osiris, Isis y Horus. Curiosamente, existe una estancia con dos pilares, cerrada, a la que no es posible acceder.
Ramsés II completó la obra a la muerte de su padre, añadiéndole dos patios y un pilono de 62 metros, del que apenas se conserva nada en la actualidad. Estos patios terminan en pórticos con doce pilares rectangulares en terraza. El primer patio albergaba un jardín con árboles y estanques.
El acceso al templo se hacía a través de una rampa corta que terminaba en un pórtico con doce pilares rectangulares. Se disponían tres entradas y cada puerta conducía (después de haber pasado por las dos salas hipóstilas) hacia tres de las siete capillas del templo. La puerta principal da a la capilla de Amón. Más a la derecha, las otras puertas conducen a las capillas de Osiris y Horus. Detrás del templo se encuentra el cenotafio propiamente dcho.

En las salas hipóstilas se puede contemplar una escena de la fundación del templo.

Seti fija con la diosa Seshat los contornos del edificio y después coloca las primeras piedras. Otra escena muestra el nacimiento divino del rey. En otra pared, el rey Ramsés II es purificado por Tot y por Hathor. Más allá, aparece de pie ante Osiris e Isis, y les ofrece una estatuilla que le representa. En otras representaciones quema incienso ante Horus y luego le ofrece una estatuilla de Maat. Otra escena muestra al faraón preparando el pilar djed.

A la izquierda de la segunda sala hipóstila se accede a un corredor donde está la Lista Real de Abidos y conduce a una serie de estancias que servían como almacenes de estatuas, barcas sagradas, elementos necesarios en el templo y despensas.

En paralelo a las siete capillas, con entrada por la segunda sala hipóstila se encuentra una sala más grande dedicada a Nefertem y a Ptah-Sokar.

A excepción de la lista de los faraones y un panegírico sobre Ramsés II, las representaciones no son históricas, sino mitológicas. La obra es célebre por su complejidad, conservación, delicadeza y refinamiento artístico, pero carece de la viveza y el carácter de épocas anteriores.
A escasa distancia al noroeste de este templo, Ramsés II construyó, en la misma vía procesional que conduce al templo de Osiris, su templo funerario, el denominado templo de Ramsés II de Abidos, mucho más simple y pequeño.






Descripción




1.- Primer pilono
2.- Primer patio
3.- Pozos
4.- Segundo patio
5.- Palacio
6.- Almacenes
7.- Pórtico
8.- Primera sala hipóstila
9.- Segunda sala hipóstila
10.- Capillas (de izquierda a derecha)

Sethy I
Ptah
Ra-Horajty
Amón-Ra
Osiris
Isis
Horus
11.- Salas de Osiris
12.- Capilla de Nefertum
13.- Capilla de Ptah-Sokar-Osiris
14.- Osireión

El templo se abría con un pilono (1) y dos patios (2) (4), añadidos posteriormente por Ramsés II. En la actualidad están prácticamente destruidos, por lo que el pórtico del segundo patio hace las funciones de fachada. En el lado este de los patios se encontraban unos grandes edificios de adobe que probablemente estaban destinados a almacenes, y una sala de recepción con 10 columnas, con los nombres de diferentes deidades.



En el primer patio (2) existían dos grandes pozos (3), en los que los sacerdotes efectuaban los ritos de purificación previos al ritual diario del templo. La decoración nos muestra escenas referentes a batallas, con representaciones de los pueblos conquistados y desfiles militares. En el muro izquierdo del primer patio todavía pueden observarse restos de escenas representando un recuento de manos (en la esquina sureste), Ramsés II en carro, Ramsés II atacando una fortaleza siria, cautivos y presentación de prisioneros a Amón y Horus (?). De especial interés, por el realismo conseguido en la representación, son varias escenas en las que aparecen los soldados enemigos atropellados por un carro.

Tras la rampa que da acceso al segundo patio existía un pórtico, adyacente al segundo pilono, del que queda muy poco en pie, aunque aún pueden verse restos de una procesión de hijos de Ramsés II, en el lado izquierdo y de hijas, llevando un sistro, en el lado derecho, ambos con un texto de Merenptah en la parte inferior. Las mejor conservadas se encuentran en las esquinas.

Primer pórtico: puerta hacia el segundo patio.

Primer pórtico: Pared con procesión de las hijas de Ramses II.


Segundo patio (4). En la parte trasera del muro aparecen algunos restos de escenas de Ramsés II ante varias divinidades. En el ángulo izquierdo y derecho del final del patio aparecen dos estelas de Ramsés II. En la del lado izquierdo el rey ofrece una imagen de Maat a cuatro divinidades. Además, en la esquina sureste, se encuentra una escultura, probablemente de un rey, dentro de una hornacina.

Nuevamente una rampa permite el acceso al segundo pórtico (7), que en la actualidad representa la entrada al templo. En el muro derecho hay escenas de Ramsés II sacrificando prisioneros asiáticos ante Amón-Ra. Originalmente en los muros de este pórtico existían siete puertas, cada una de las cuales conducía a una de las capillas interiores. De las siete puertas Ramsés II cerró las tres primeras (lado izquierdo) y la sexta (lado derecho), para grabar (lado izquierdo) las escenas en las que se describen los actos en honor a su padre, relatando, a lo largo de 95 líneas el viaje a Abidos en el que descubre el mal estado del templo y la posterior restauración: 'El templo se encontraba en vías de finalización cuando él (Sethy I) accedió a los cielos'. Este relato está precedido por una escena en la que Ramsés ofrece una estatua de la diosa Maat a Osiris, Isis y Sethy I. En la parte derecha del pórtico hay cuatro escenas: Sethy I ante Isis y Horus, Ramsés II recibiendo el cayado y el mayal de Ra-Horajty seguido por Osiris, mientras Ptah, con Thot escribe el nombre del rey en un árbol ished (persea) y por último una doble escena con Ramsés II conducido por Horus (?) que le da la vida y Jnum y Ramsés II ante Osiris.

El pórtico está precedido por doce pilares rectangulares decorados en las cuatro caras. Aparecen escenas de Ramsés II abrazado por diferentes divinidades. En las caras frontales de los pilares el rey mira siempre hacia la entrada al templo, hacia la derecha en los seis pilares de la izquierda y al contrario en los otros seis de la derecha.



Pilares rectangulares del pórtico de entrada






Primera sala hipóstila (8) (plano 2). La sala hipóstila exterior es una estancia de 52 x 11 m. Contiene 24 columnas papiriformes divididas en seis grupos de cuatro columnas cada uno, manteniendo los siete corredores originales que daban acceso directo a las siete capillas. Están decoradas con bajorrelieves representando a Ramsés II ante cada uno de los dioses agrupados en tríadas. 
Plano 2. Primera sala hipóstila






En los muros interiores, correspondientes a la separación entre cada una de las siete puertas originales, aparecen las siguientes escenas:

(a) el rey arrastrando la barca de Sokar,

(b) arrodillado ante la ceremonia de unificación del Alto y Bajo Egipto ejecutada por Horus y Upuaut, que atan las plantas heráldicas de cada una de las Dos Tierras.

(c) ofrendando vasos a Amon-Ra y ante Amón-Ra y Atum,

(d) representaciones de nomos del Alto Egipto,

(e) dirigiéndose con unos remos a Mert, Osiris e Isis y

(f) la ceremonia de medición del templo junto con la ofrenda del templo a Horus.



El muro izquierdo (g) de esta sala contiene representaciones del rey ante Amón (?), purificado por Thot y Horus, ante la Enéada, amamantado por Hathor e Isis y moldeado por Jnum en su rueda de alfarero, ante Ptah.



En el muro derecho (h) se puede ver al rey ante Horus, purificado por Thot y Harsiese, ante la Enéada, conducido por Upuaut y Horus ante Hathor, arrodillado ante una divinidad (destruida), ante Thoth, que escribe su nombre en una hoja de persea y presentando diferentes objetos a Osiris, Hathor y Harsiese.



En los muros traseros de la sala se incluyen nuevas representaciones, en dos registros, del rey junto a diferentes divinidades:

(i) Seguido por Mut, ante Ptah, en una capilla, escribiendo el nombre el rey, y Sejmet,

(j) Thot escribiendo el nombre del rey en presencia de Osiris y el rey, seguido por Harsiese e Isis, recibiendo el heb-sed de Osiris,

(k) recibiendo la doble corona de Horus y el ureo, sistro y un collar menat de Isis. Además en la parte derecha aparecen nuevas representaciones de nomos del Alto Egipto.












Primera Sala hipóstila. Seti ofrece una estatua de sí mismo con un pilar Hen a Osiris, Isis y Horus.



Primera Sala hipóstila. Abydos. Seti ofrece una estatua de sí mismo con un pilar Hen a Osiris, Isis y Horus.



Primera Sala hipóstila . Abydos . "Bautismo" de Seti por Thot con cabeza de Ibis y Horus con cabeza de halcón.




























Segunda sala hipóstila (9) (plano 3). La sala hipóstila interior, que hace las funciones de vestíbulo a las siete capillas, está sostenida por 36 columnas alineadas longitudinalmente con las de la sala exterior, para permitir el acceso directo a las capillas. Forman tres filas, las dos primeras en conjuntos de cuatro columnas, con capiteles papiriformes cerrados, agrupadas de dos en dos. En la tercera fila están rematadas por ábacos rectangulares sin capitel, con intención de reducir la diferencia de altura provocada por el desnivel del terreno.

Plano 3. Segunda sala hipóstila


La parte interior del muro contiene, en el lado izquierdo, al rey:



(a) Recibiendo las cetros del Alto y Bajo Egipto de Sejmet.


(b) Arrodillado ante Ptah y ante Atum (parte superior) y ofreciendo ungüentos a Ra-Horajty y vasos a Ptah (parte inferior)


(c) Ante Amón-Ra y un himno a Min.



En la parte derecha de nuevo el rey ante diferentes dioses:



(d) Ofreciendo pan a Osiris.


(e) Escena doble del rey ofreciendo ungüentos e incienso y libaciones a Isis.



(f) Ante Horus.





En el muro izquierdo puede verse a Thot purificando al rey e Iunmutef con incienso, Hapy haciendo una ofrenda al rey

(g), Thot con varias ofrendas y el rey sentado entre Horus y Anubis en una capilla (h), junto a un emblema de Osiris al final del muro, justo después del corredor de acceso al ala sur en el que se encuentra la galería con la lista de Abidos (i).



En el muro derecho (j): el rey ante Horus, incensando y haciendo libaciones ante Osiris con Horus, consagrando ofrendas ante una capilla con Maat y Renpet, imágenes de Osiris, Neftis y la Enéada.

Esta segunda sala hipóstila fue decorada durante el reinado de Sethy I y la calidad de los grabados representa uno de los mayores logros del Reino Nuevo, tanto en las escenas más importantes como en los más pequeños detalles o jeroglíficos. Puede claramente apreciarse la diferencia entre las representaciones de esta sala y las llevadas a cabo, en otras zonas del templo, por Ramsés II.













Segunda sala Hipóstila.
















 Segunda sala hipóstila, pared de las capillas. Pared entre las capillas de Ptah y Ra-Horajty: Hathor-Nebet-Hetepet da el soplo de la vida (signo Ankh y dos signos Uas) a Seti I.



Pared de las capillas.






Pared de las capillas.



















Entre las capillas de Ra-Horajty y Amón. Amón entrega a Seti los símbolos del poder bajo la mirada de Ra-Horajty.







Nicho entre las capillas de Ra y Amon: Seti ofrenda pan a Amon.


Serej con el nombre de Horus de Seti: Kanajt Jaemuaset Seanjtauy: Toro potente que se manifiesta en Tebas.


Nicho entre las capillas de Ra y Amon: Seti hace ofrenda la Maat a Ra-Horajty


Nicho entre las capillas de Ra y Amon: Seti hace ofrenda incienso a Mut.


Uno de los relieves más delicados, más tiernos, que mejor expresa el cariño maternal de Isis hacia un ser humano (en este caso Seti I) y esto la hace realmente uno de los mejores relieves de todo Egipto.



Las siete capillas (plano 4). Se puede acceder directamente por cada una de las siete puertas iniciales como continuación del pasillo a través de las dos salas hipóstilas. Cada una de las capillas está dividida, por pilastras (en las que aparecen grabados los títulos reales), en dos partes y podría contener la barca sagrada de cada uno de los seis dioses (excepto la correspondiente a Sethy I).



Miden unos 11 x 5 m aproximadamente y contienen techos de falsa bóveda. Están policromadas las capillas de Amón-Ra y Osiris. La decoración nos muestra al faraón celebrando diferentes ceremonias religiosas, relacionadas con los episodios rituales que se llevaban a cabo en las fiestas anuales, en las que se transportaban las imágenes de los dioses en la barca sagrada. Todas, excepto la de Sethy I que será descrita a continuación y en la que los relieves tratan de recalcar el reconocimiento soberano del rey por los dioses, mantienen una distribución similar de escenas. Comenzamos el recorrido por la parte derecha, avanzando en sentido inverso, según la numeración I-V de la capilla de Amón-Ra:




Plano 4



Las capillas de Osiris

Las siete capillas de apertura en la segunda sala hipóstila donde se dedica, desde el sur (Ga) al norte (Gg) para deificado Sethy (Ga), Ptah (Gb), Re-Horakhty (Gc), Amón (Gd), Osiris (Ge) , Isis (Gf) y Horus (Gg). Todos menos el de Osiris contiene puertas falsas. La capilla de Osiris tiene una puerta de verdad, dando lugar a una serie de habitaciones (serie H) dedicado a él.


H es una gran sala de columnas (dos filas de columnas) con tres capillas de apertura en el muro norte. Ha dedicado a Isis, Osiris y Hb a Hc a Horus.

En la pared sur, una puerta que conduce a otra pequeña sala de columnas con tres capillas, toda esta parte está muy destruida y ha perdido sus relieves.

En la serie son pequeñas capillas que nunca he visto fotografiado en cualquier lugar.



Están decoradas por un conjunto de 36 escenas que representan al rey celebrando diferentes ceremonias. Estos relieves son, sin duda alguna, los más bellos que se conservan del Imperio Nuevo.

10. Puerta de acceso a la Capilla de Osiris

11. CAPILLA DE OSIRIS Muro interior izquierdo

12. El rey ofreciendo pan a Upuat, “el abridor de caminos”

13. CAPILLA DE OSIRIS Primera parte del muro lateral izquierdo

14. La decoración está realizada en dos registros con diversas escenas

15. En estas dos primeras, el rey, arrodillado, ofreciendo vestidos a Osiris con diferentes indumentarias

16. Osiris, entronado, con la corona blanca y el cetro uas, en la mano izquierda, en la derecha, extiende y ofrece el símbolo de “vida” al rey

17. Osiris, portando la corona atef, sobre los cuernos de carnero, un haz de juncos que termina en un disco solar con dos plumas de avestruz a los lados. En sus manos, además del cetro uas, los distintivos de la realeza, el cayado y el flagelo

18. En esta representación, el rey, con el casco azul, ofrece un collar y un pectoral a Osiris que es protegido por las alas de la diosa Isis

19. CAPILLA DE OSIRIS Segunda parte del muro lateral izquierdo

20. También la decoración se nos presenta en dos registros

21. El rey, arrodillado, ofrece emblemas a Osiris Unnefer con la corona blanca y los cetros de la realeza

22. El rey ofrece una insignia a Osiris enfajado y detrás “Horus hijo de Isis”, asistiendo a Osiris

23. Al final, el rey se encuentra ante Osiris e Isis dentro de una capilla. En este caso, Osiris porta los cuernos de carnero y dos largas plumas sobre su cabeza

24. En el registro superior, el rey incensando la capilla en la que se encuentran los emblemas y estandartes de Osiris

25. CAPILLA DE OSIRIS Muro interior derecho

26. El rey ofrece incienso a Upuat, “el abridor de caminos”

27. CAPILLA DE OSIRIS Primera parte del muro lateral derecho

28. Compuesto por dos registros con diversas escenas

29. El rey ofrece incienso y libaciones a Osiris con una cinta alrededor de su cabeza que sostiene dos plumas de avestruz

30. Arrodillado y con libaciones ante Osiris Unnefer enfajado

31. Capilla en cuyo interior se halla Osiris, acompañado de Isis, y el rey, arrodillado, ofreciéndoles incienso

32. En el registro superior, tres escenas. A la derecha, abriendo la capilla ante Osiris, a continuación arrodillado delante de Osiris e Isis

33. Al final, ofreciendo incienso a Osiris, en su trono, enfajado, con sus emblemas y, detrás, Isis con cuernos de vaca que soportan el disco solar

34. CAPILLA DE OSIRIS Segunda parte del muro lateral derecho

35. De nuevo se nos presenta la decoración en dos registros

36. El superior con dos escenas y el inferior con tres

37. El rey dentro de la capilla de Osiris e Isis que porta la peluca con las alas de buitre y la cobra uareus al frente

38. El monarca unge a Osiris; su dedo meñique realiza el acto. Detrás de Osiris, “Horus hijo de Isis”

39. El rey, arrodillado, ofrece un pebetero de incienso con una mano y, con la otra, barre el santuario de Osiris Unnefer

40. En la zona superior, el rey, con incienso y libaciones, antela barca de Osiris con sus emblemas

41. Al final, el rey ofrece ramos de flores a Osiris e Isis

42. CAPILLA DE OSIRIS Puerta de acceso a los otros recintos

43. La estela de la capilla de Osiris ha sido sustituida por una puerta que comunica, al fondo, con las cámaras dedicadas a la triada osiriana.

44. PRIMERA SALA DE OSIRIS

45. Se accede, en primer lugar, a una amplia sala rectangular

46. Mide 21 metros de largo por 10 de ancho, dividida en tres naves por dos hileras de cinco columnas

47. Las columnas terminan en ábacos que sostienen gruesos arquitrabes

48. Los muros están delicadamente decorados

49. El muro del lado Norte en el que se abren tres capillas

50. Hacia el Sur la sala conduce a una segunda dependencia, más pequeña, con otras tres capillas

51. PRIMERA SALA DE OSIRIS Muro Este, lateral izquierdo de la entrada

52. Se despliegan una serie de escenas divididas en dos registros

53. Comenzamos por el primero de la zona superior. El rey ofrece pan a Upuat en la forma de chacal y dentro de una capilla

54. Portando la corona roja del Bajo Egipto, ofrece incienso a Horus, en su forma de halcón, sobre una pilastra de papiro que es sostenida por el propio rey

55. A continuación, arrodillado ofrece ungüentos a Osiris que se encuentra acompañado por Isis

56. Ofreciendo flores a un dios con cabeza de babuino, no identificado por la pérdida de parte del texto

57. Arrodillado con incienso ante Osiris e Isis que toma delicadamente los hombros del dios

58. Ofreciendo incienso al dios chacal Anubis

59. El rey abriendo la capilla del dios Hapy, con cabeza de doble pájaro y la diosa Neftis

60. En este caso, ofrece dos vasos de vino a la diosa Heqet en su aspecto de rana y dentro de una capilla

61. Adorando a “Horus hijo de Isis”

62. Arrodillado y adorando a Osiris e Isis

63. Escenas del registro inferior del mismo muro

64. El rey, con el casco azul, ofrece una imagen de Maat al dios halcón Horus dentro de una capilla con un trineo

65. Dos vasos de vino al dios Rerenefdyesef rr n.f Ds.f Una pequeña figura del rey también en acto de ofrendas

66. Abriendo la capilla que contiene al dios halcón Horus. Encima del rey, la diosa buitre Nejbet que le protege con sus alas

67. Arrodillado con incienso ante Osiris Unnefer e Isis. En este caso, Osiris lleva sobre su cabeza un tallo partido y enrollado en la punta, símbolo estilizado del útero, propio de la diosa Mesjenet

68. El rey ofrece dos jarras de libaciones al dios con cabeza de toro Merhy e Isis detrás

69. Arrodillado con ofrendas de pan para Osiris e Isis

70. Ofreciendo dos ramos de flores a Geb y Nut, dioses que representan la tierra y el cielo, respectivamente

71. Abriendo la capilla que contiene a “Min-Horus hijo de Isis”

72. Ofrece incienso a la diosa vaca Sentada y que se halla dentro de una capilla

73. El rey, arrodillado, con una jarra, ante la capilla en la que se encuentran Osiris y la diosa Maat

74. PRIMERA SALA DE OSIRIS Muro Oeste, lateral derecho de la entrada

75. En este muro se han perdido las representaciones del registro superior y algunas del inferior, se encuentran dañadas

76. Las tres primeras se encuentran parcialmente destruidas y también han desaparecido los textos

77. El rey, acompañado de una figura más pequeña del propio soberano arrodillado, ofreciendo a dos divinidades

78. Ungiendo a Osiris acompañado de una diosa no identificada. Los dedos de la mano del rey en la posición ritual del acto de unción

79. Ofrece ramos de flores variadas al dios con cabeza de doble pájaro Hapy y la diosa Maat detrás, ambos dentro de una capilla

80. De nuevo ungiendo a Osiris con Isis detrás

81. El rey ofrece una bandeja repleta de alimentos a los dioses Mesepef y Unty

82. A continuación, dos escenas con el pilar Dyed, representativo de la estabilidad y relacionado con el dios Osiris

83. Erigiéndolo junto con Isis y ayudado por un figura más pequeña del propio rey con la corona blanca

84. Ofreciéndole vestidos. El pilar está rematado por un disco solar con dos cobras en su interior y dos grandes plumas. Alrededor del mismo, una banda y, sosteniéndole, el propio rey en tamaño más pequeño

85. En este caso, el rey ofrece pan, en primer lugar, al símbolo de Thot, y, detrás, al halcón Horus sobre un estandarte. Ambos con dos figuras del rey en tamaño más pequeño

86. A continuación, con incienso para la representación del dios ibis Thot. Otras dos figuras del rey, con la corona blanca, sostienen el estandarte

87. El rey, con Isis, unge el emblema de Osiris

88. El muro del lado Oeste visto desde otra perspectiva

89. PRIMERA SALA DE OSIRIS Muro Norte, de acceso a las tres capillas

90. El muro Norte dispone de decoración en las tres puertas de acceso y en los muros intermedios

91. El rey ante Osiris, enfajado y con la corona blanca

92. Las puertas de entrada a las otras dos capillas con el muro intermedio

93. En la zona superior, el rey con ofrendas ante Osiris

94. Ofreciendo una estatuilla “Maat” a Osiris

95. CAPILLA DEDICADA A HORUS

96. Las jambas de la puerta de acceso tienen tres registros con representaciones del rey ofreciendo a distintas divinidades

97. La capilla es de reducidas dimensiones y posee una delicada decoración en sus muros

98. El muro lateral izquierdo con tres representaciones

99. El rey, con el casco azul, ofrece incienso a Horus, sentado sobre el trono, portando la doble corona y los emblemas de la realeza

100. El rey, con peluca, ofrece incienso y libaciones a Osiris e Isis que lleva un tocado con los cuernos de vaca y el disco solar

101. De nuevo el rey, limpia el altar ante Horus que le ofrece una combinación de símbolos: la estabilidad, la vida y las asambleas

102. En el muro frontal, el rey, junto a Isis, recibe, del propio Horus, el cayado y el flagelo, símbolos de la realeza

103. Muro lateral derecho con tres representaciones

104. Ofreciendo un collar a Horus

105. El rey, con ungüentos y una estatuilla, ofrenda a Osiris e Isis

106. En este caso, se encuentra ante “Horus hijo de Isis” al que ofrenda un pebetero de incienso y una jarra de libaciones

107. CAPILLA DEDICADA A SETI I DIVINIZADO

108. La capilla con decoración en sus tres muros

109. Muro lateral izquierdo con tres representaciones

110. Upuat, “el abridor de caminos”, ofrece los símbolos de la realeza y una combinación de vida y estabilidad al dios Seti con una maza

111. Isis, con el “menat” y el sistro, y el sacerdote Inmutef ofreciendo incienso a Seti, enfajado como divinidad con tocado y atributos

112. El dios de la sabiduría Thot con una mesa de ofrendas al dios Seti, en su trono, con la doble corona

113. Muro frontal de la capilla

114. Seti es conducido por “Horus hijo de Isis” ante Osiris e Isis

115. Muro lateral derecho

116. El dios Seti, junto a los cuatro hijos de Horus, es purificado por “Horus hijo de Isis”

117. Recibe la vida que le ofrece el dios Thot con cabeza de ibis y cetros de “uareus”

118. “Horus Inmutef” ante Seti, sentado en su trono y convertido en divinidad

119. CAPILLA DEDICADA A ISIS

120. Acceso a la capilla con decoración del rey con ofrendas en las jambas y friso

121. Capilla de Isis, la diosa madre, con decoración en sus tres muros

122. Muro lateral izquierdo con tres representaciones

123. El rey, con su casco azul, ofrece ungüentos a Osiris e Isis que le toma delicadamente sus hombros

124. Ofreciendo dos vasos de vino a Isis, con un casquete, disco solar y dos largas plumas, sentada en su trono

125. Con una bandeja de alimentos a Isis

126. “Horus hijo de Isis” e Isis, sentada en su trono, ofrecen a Seti los símbolos de los “jubileos”

127. Muro lateral derecho

128. El rey ofreciendo un pebetero de incienso a Osiris e Isis. Delante de Osiris, el “imiut”, un antiguo fetiche que consiste en una piel de animal sin cabeza colgada de un palo plantado en una vasija

129. Ofreciendo incienso y libaciones a Isis, con unja larga y cuidada cabellera postiza rematada con su característico casquete

130. Con una bandeja de alimentos ante Isis entronada

131. PRIMERA SALA DE OSIRIS Muro Sur, de acceso al resto de dependencias

132. La decoración del muro Este se halla parcialmente desaparecido

133. El rey, arrodillado junto a un chacal, adora un emblema. Al otro lado, una figura destruida de Isis, junto a otro chacal, adora también el mismo emblema

134. La decoración del muro Oeste ha desaparecido casi en su totalidad

135. SEGUNDA SALA DE OSIRIS

136. Esta sala es de dimensiones más reducidas y conduce a tres capillas

137. Está soportada por cuatro columnas terminadas en ábacos que sostienen los gruesos arquitrabes

138. El muro interior izquierdo con decoración muy dañada del rey ante divinidades

139. El muro lateral izquierdo en el que se abren unos nichos vacíos

140. Servirían para la colocación de estatuas

141. En uno de ellos, se conserva parte de la decoración

142. El muro lateral derecho con otros tres nichos

143. El muro interior derecho donde también ha desaparecido la decoración

144. CAPILLA DEL LADO ESTE

145. Entrada que debió tener decoración en jambas y dintel

146. Es de dimensiones bastante reducidas

147. El rey ante la barca de Osiris

148. En el muro frontal, quedan restos del rey ante Osiris e Isis

149. En el muro lateral derecho, el rey, arrodillado, ante la barca de Osiris

150. MURO INTERMEDIO

151. Solo quedan restos de la decoración

152. CAPILLA CENTRAL

153. La decoración se encuentra mal conservada

154. El muro lateral derecho muestra restos de decoración

155. Osiris tumbado en una cama y Neftis arrodillada

156. CAPILLA DEL LADO OESTE

157. De iguales dimensiones que las anteriores

158. Muro lateral izquierdo

159. El muro frontal nos presenta al rey ungiendo a Osiris con Isis detrás

160. Restos de la decoración del muro lateral derecho




Vista general de la galería



(I) El rey abre las puertas de la capilla. Imagen del rey con las manos levantadas en acto de adoración ante la estatua del dios y ofreciéndole incienso.





(II) Parte superior: Ofreciendo incienso y libación ante la barca divina, con la tríada tebana en la capilla de Ra-Horajty, a veces seguida por otra ofrenda ante la estatua. Parte inferior: el rey limpiando al dios con un paño, tendiéndole las manos en un acto ritual, untándole la frente y vistiéndole con ropas limpias.



(III) En el registro superior: el rey, a veces arrodillado, ante el dios que aparece con símbolos reales e incensando u ofreciendo natrón o alguna otra ofrenda a la estatua del dios, o la tríada tebana en la capilla de Amon-Ra. En la de Horus aparece el rey recibiendo la vida de Harsiese. En el registro inferior: presenta ungüentos, insignias o emblemas al dios, a veces acompañado por una diosa (Iusaas en la de Ra-Horajty) y le viste. En la de Isis la diosa recibe la corona de manos del rey. En las consagradas a Ra-Horajty, Isis y Horus aparece además, en la parte superior, una interesante escena del rey borrando las huellas en la arena, asegurando la inviolabilidad del recinto.



(IV) Nuevos rituales, esta vez de purificación con natrón, en algunos casos acompañados de escenas de incensación y libaciones. En el registro inferior el rey ofrece ropa, un collar y el pectoral a la imagen del dios.



(V) Todas excepto la de Osiris incluyen falsas puertas en las que aparece el rey ofreciendo vino al dios. En la de Ptah sólo se vislumbran restos de una escena doble. La de Osiris contiene una puerta que da acceso a la prolongación transversal, que contiene una sala hipóstila con diez columnas (h), en la que se representó al rey haciendo ofrendas a Osiris, una segunda sala en el lado sur (i), con cuatro columnas y hornacinas en los muros laterales, seis capillas (tres a la izquierda (j) en muy mal estado y otras tres a la derecha, dedicadas a Horus (k), Sethy I (l) e Isis (m)) y una cámara inaccesible (n), con dos pilares, situada en el extremo del ala norte.





Ga: Sethy deificado



















GB: Ptah



















Gc: Re-Horakhty
















Di-s: Amón


















Ge: Osiris



















GF: Isis












GG: Horus










En los espacios entre las puertas de acceso a cada una de las capillas, de izquierda a derecha (plano 4):



(In1) El rey ofrece flores a Ptah en una capilla y Sejmet. Abrazado por Nefertum y recibiendo un collar menat de Mut.



(In2) El rey arrodillado seguido por Ra-Horajty que escribe el nombre del rey en una hoja, ofrece HeH a Ptah. El rey recibiendo un collar menat de Sejmet y recibiendo la vida de Hathor.



(In3) Arrodillado con Ra-Horajty con cabeza de carnero detrás, recibe la insignia de Amon-Ra y como joven recibiendo la vida de Iusaas. Mut amamantándole.



(In4) El rey arrodillado, seguido de Osiris, recibe la insignia de Amon-Ra. Recibiendo la vida de Jonsu y amamantado por Isis.



(In5) El rey arrodillado, seguido de Isis, incensando a Osiris. El rey abrazado por Upuaut y recibiendo la vida de Horus.



(In6) El rey, seguido por Isis, recibe el ureo y heb-sed de Horus. Recibiendo la vida de Isis y abrazado por Harsiese.



In1





















In2








In3






 








In4














IN5


















In6





H















Ha: Isis








Hb: Osiris











HC: Horus











Capillas del ala Sur (plano 5). Se accede a través de un pasillo situado al final de la segunda sala hipóstila (b). Contiene dos pequeñas capillas consagradas a Ptah-Sokar-Osiris (III) y a Nefertum (II) precedidas por una sala con tres columnas (I), que incluye cuatro nichos (c), en el muro sur, destinados a guardar las imágenes de los dioses. Lo más destacable de la primera capilla en una imagen en la que Isis, en su forma de ave, es fecundada por Osiris (Véase historia de Osiris) (muro norte) (f), y una representación del rey arrodillado ante una lista de 51 dioses (muro sur)(e). En la sala de Nefertum aparece este dios con cabeza de león en una capilla ante el que se encuentra arrodillado el rey (muro sur) (d).


Plano 5. Ala Sur



Ala Sur. Antes del corredor que da acceso a las capillas de la zona sur, hay otro pasadizo, que sale también del final de la segunda sala hipóstila (a), que conduce a la zona sur del templo. Lo más destacable de esta área son dos corredores denominados 'Galería de la Lista' (VII) y 'Corredor del Toro' (VIII). El resto lo componen habitaciones destinadas a almacenes (VI), 'La Sala de las Barcas' (IV), una estancia con seis columnas, en la que se encontraban los bancos en los que se depositaban las barcas sagradas, y la 'Sala de los Carniceros' (V), al final de la Galería, en la que pueden verse escenas de matanzas de animales.



En las paredes de la 'Galería de la Lista' (VII) se encuentra grabada la 'Lista de Abidos', con el listado de 77 reyes desde Menes (I Dinastía) hasta Sethy, si bien algunos como Hatshepsut y gobernantes de la época Amarna no aparecen. En la imagen está representado Sethy I junto al joven Ramsés II, con la coleta lateral típica de la infancia, leyendo el papiro que sostiene en las manos. En el muro contrario de nuevo Sethy I, ofreciendo incienso y Ramsés II, haciendo una libación, a un grupo de dioses y santuarios.






El pasillo de salida hacia la parte trasera del templo se conoce como 'Corredor del Toro' (VIII). Fue construida en tiempos de Sethy I, pero decorada por Ramsés II. De todas las representaciones destaca la famosa escena en la que aparecen Ramsés y su hijo, el joven príncipe Amonherjepeshef echando el lazo a un toro y que da nombre al corredor. Pueden verse, además, representaciones del rey cazando aves, sujetando cuatro terneros ante Jonsu y Sethy I, arrastrando la barca de Sokar o ante Amón-Ra y Mut.



Ramsés II y el joven príncipe Amonherjepeshef enlazan un toro

Osireión. Detrás del recinto se encuentra el cenotafio, conocido como Osireión. Se construyó como prolongación del eje longitudinal del templo. El aspecto es el de una tumba real tanto en la planta como en la decoración, realizada principalmente por Merenptah, hijo de Ramsés II, que incluye pasajes del Libro de las Puertas, un texto religioso típico de las tumbas reales de la XIX Dinastía. Parece que la construcción trata de reflejar la colina primordial  sobre la que germina una mata de cebada como resurrección del dios Osiris, rodeada del agua primigenia que formaba el abismo. Actualmente es imposible acceder al interior debido al nivel de las aguas.

  

El templo se construyó de piedra caliza, arenisca rojiza y granito rosa en los pilares. La distribución consta de un corredor abovedado, una antecámara y una pequeña estancia, otro corredor, perpendicular al primero, y el gran vestíbulo. Tras el pórtico se encuentra el propio Osireión. La decoración contiene textos del Más Allá, el Libro de las Puertas, el Libro de los Muertos, etc. El canal está rodeado por un muro con 17 nichos comunicados por un pasillo. Hay dos escaleras que comienzan en el fondo del canal y conducen a la isla que contiene dos fosas para albergar los vasos canopos y el sarcófago. El recinto continúa hasta una sala decorada con imágenes que representan el recorrido del sol y las estrellas.



EL CULTO DE OSIRIS EN ABIDOS

OSIRIS Y KEHTAMENTIU: Osiris fue el dios  egipcio más importante del Más Allá, pero  su verdadero auge no tuvo lugar hasta el Primer Periodo Intermedio, cuando usurpó el puesto de otra deidad local funeraria más antigua llamada Khentamentiu, cuyo nombre significa "El que está a la cabeza de los Occidentales". 



Así, Khentamentiu  fue absorbido por Osiris y su nombre pasó a ser un apelativo de éste; así, durante el Reino Medio se convirtió en Osiris-Khentamentiu. Desde entonces, los difuntos son denominados "el Osiris..." y tras éste el propio nombre del difunto, en un deseo de identificarse y fusionarse con el dios. Por esta y otras muchas razones, se opina que  se produjo una democratización de las creencias funerarias, ya que hasta ese momento el soberano era el único que podía disfrutar de una vida en el Más Allá,  que más tarde se extiende a todos los que puedan cumplir determinados requisitos (ajuar, papiros religiosos, sarcófago, momificación...).


La divinidad del Más Allá poco a poco se hizo dueña de la zona llegando a eclipsar al dios local y Abidos se convirtió en un lugar santo donde idealmente se situaba una de sus tumbas sagradas

Las personas que debido a sus escasos medios económicos no podían hacerse construir un cenotafio, levantaban en su lugar una serie de estelas donde aparecían sus nombres identificados con el dios  Osiris. Así  se garantizaban la eternidad presentándole sus ofrendas. También se han hallado en la zona algunos pozos excavados en la arena donde se enterraba a los más pobres. Así el viaje o la peregrinación a Abidos se convirtió en una obligación para todos los egipcios, en un precepto que pervivió más allá de la Baja Época. Todo ciudadano que se preciara, habría de realizar esta visita si quería disfrutar de una vida próspera tras su muerte.



En el caso de que no pudiera efectuarse en vida, en las tumbas se enterraban unas pequeñas barcas, que les facilitaban el viaje en el Más Allá. La importancia que alcanzó la ciudad fue muy grande. Esta urbe fue un centro eminentemente religioso, cuya sacralidad no le fue a la zaga a otros lugares tradicionales tales como Heliópolis, Menfis o Tebas.


En esta época cuando comenzaron a realizarse  festivales y procesiones,  a los que acompañaban los personajes más importantes. Las fiestas o "Misterios de Abidos" eran un acontecimiento excepcional, que los monarcas no dudaban en celebrar puntualmente con toda clase de detalle. En ellas se rememoraba la muerte y resurrección de Osiris y la victoria sobre el mal. Un documento imprescindible para conocer cómo se desarrollaban es el texto recopilado por un personaje llamado
Ijernofret, enviado por orden de Senusert III como delegado del monarca para llevarlo a cabo.


En el Reino Nuevo, Osiris era ya un dios completamente consolidado que ya no necesitaba identificarse con el antiguo Khentamentiu; su importancia traspasó con mucho los límites de su propia provincia. Abidos se afianzó como el centro de su culto y sus procesiones se hicieron aún más sagradas.



LOS MISTERIOS DE OSIRIS


Los “Misterios de Osiris” (la Fiesta de Sokar-Wesir), llamados así por los griegos, son los rituales  y celebraciones que rodean  la muerte, entierro y establecimiento de Osiris en el trono de Amenti, la tierra del Oeste donde moran los difuntos. Esta fiesta se  celebraba hacia el final de la estación de Akhet –Inundación- en el cuarto mes o Ka-her-ka, para restaurar la fertilidad de la tierra  y la de las personas que están comenzando a sembrar. 

La Fiesta de Sokar-Wesir era la más solemne de todas las fiestas egipcias de la antigüedad, y seguramente una de las más pintorescas, ya que en Osiris los egipcios llegaban a comprender su propia muerte y llenaba su deseo de inmortalidad, acercándose al  potencial creador que existe en cada persona.



GENERALIDADES SOBRE OSIRIS

Osiris es hijo de Geb y de Nut, hermano y esposo de Isis. También hermano de Neftis y Set. Nació en el primer día epagómeno[1].

Se le representa como un hombre envuelto en un sudario del que sólo salen las manos que sujetan los cetros de poder. Sobre la cabeza lleva una corona troncocónica franqueada por dos plumas a cuya base se añaden, en el Reino Nuevo, dos úreos, disco solar y dos cuernos de carnero horizontales y retorcidos (llamada corona Atef). Tiene la piel pintada de verde o negro como símbolo de renacimiento. Su primera iconografía queda establecida en la dinastía V pese a que en este momento no tiene la apariencia momiforme que adquiere tras el Reino Antiguo.

En multitud de ocasiones se representa junto a la Nébrida. Se relacionó con un árbol cuya identificación es difícil. Algunos autores creen que es un sauce, mientras que otros lo vinculan con el tamarisco.

Excepcionalmente se manifiesta en un pez. Así lo encontramos tendido en una cama en el momento de ser momificado por Anubis. El pez se usó, en este caso, como alegoría de la inmortalidad y de la metamorfosis, encarnado en los peces Abdyu e Inet. Tenía como emblema sagrado el llamado "Pilar Dyed".



En los comienzos fue un dios de la vegetación, jefe del mundo ctónico y soberano del Más Allá. Desde el Reino Antiguo se funde con Ra en los textos funerarios, aunque conserva su propia individualidad. Todo esto forma un complejo juego mitológico ya que Osiris y Ra son dos deidades completamente distintas en muchos aspectos. En la ciudad de Heracleópolis Magna, Osiris representa al Sol difunto y se le denomina "Osiris Naref".



Osiris, junto a su esposa Isis y su hermano Set, protagonizó una leyenda esencialmente humana, llena de traiciones y venganzas recogida en los Textos de las Pirámides. Mucho más tarde, esta tradición se complementa con otra mucho más conmovedora que será recopilada por Plutarco de Caeronea en su tratado "De Iside et Osiride" (alrededor del 120 a.C.) que constituye una fuente que ha de ser interpretada con precaución. A pesar de sus fallos y de introducir muchas ideas no egipcias, este pequeño estudio da una información valiosa, en tanto que otros textos grecorromanos contienen sólo fragmentos de verdad.



Osiris es un dios de la vegetación; moría en la estación más seca y renacía tras la retirada de las aguas de la crecida. Su mito refleja un fenómeno natural, el nacimiento, desarrollo y muerte de las plantas. Pero revisemos un poco más esta cuestión: al llegar cierto período del año, la tierra de Egipto quedaba cubierta por la inundación del Nilo, entendiéndose que sobrevenía el "caos", que devolvía a la situación acaecida en el comienzo de los tiempos. Mitológicamente se interpretaba que Set, dios caótico del desierto, había desestabilizado el orden y había vencido al valle fértil, cuyo representante era Osiris. La zona fecunda quedaba inmersa bajo las aguas para renacer más tarde, cuando la inundación se retiraba. Todas estas claves son básicas para entender lo que acontecía después. El nacimiento de las cosechas se vinculaba al momento en el que Isis había resucitado a su esposo haciendo retornar el "orden" establecido. De este modo tenemos un desarrollo cíclico que podemos representar gráficamente:



LLEGADA DE LA CRECIDA --> Advenimiento del caos, muerte de Osiris.

RETIRADA DE LA CRECIDA --> Nacimiento del mundo, Maat.

NACIMIENTO DE LAS PLANTAS --> Resurrección de Osiris.



Integrado al mito solar, Osiris formó parte de la Enéada Heliopolitana donde se conjugan el mito solar y el osiríaco y en él, representa junto a sus hermanos, el orden político que reproduce la vida del hombre.



Osiris fue el soberano del Submundo y como tal era el que presidía la escena del juicio del fallecido (Psicostasia Negativa), punto culminante y vital en el deambular del difunto por el Más Allá. Era aquí donde se determinaba si el difunto no había causado ningún mal en la tierra y si era merecedor de alcanzar una vida inmortal. En el juicio se pesaba simbólicamente el corazón (sede de la voluntad y la memoria) en una balanza, cuyo contrapeso era la diosa de la justicia y de la verdad, Maat.



En el acto intervenían 42 jueces ante los cuales el fallecido tenía que recitar la llamada "Confesión Negativa", es decir, declarar que no había cometido una serie de actos reprobables que le impedirían alcanzar la inmortalidad.



Osiris fue, junto a su esposa Isis, la personificación del principio histórico y del orden político; fue por excelencia el legitimador del reino de Egipto y representó todos los aspectos beneficiosos del amor familiar.



Él no fue sólo un dios de la vegetación, sino que fue también la imagen del valle fértil del Nilo y de las buenas crecidas, la fuerza del renacimiento que sigue al desorden. Llevaba el epíteto de Un-Nefer, que significa "El que se mantiene Perfecto" que lo caracteriza como la principal y más benéfica de todas las divinidades, y que llega a ser su nombre en Época Tardía. También se le conoció como "Neb-er-Zer", o "Señor de todas las cosas" ya que no hay casi ninguna parte de la naturaleza cambiante en la que no pueda encontrarse a Osiris.



ALGUNOS ASPECTOS DE OSIRIS

Osiris es una deidad fecunda que se manifiesta en la vegetación, y como tal los egipcios entendían que "moría" en la estación más seca y "renacía" tras la retirada de las aguas de la crecida. Su representación lo muestra como si "acabara" de resucitar, ya que continúa envuelto en un sudario y tiene el rostro verde -o, negro- como símbolo de renacimiento.



En este hecho estaban inspiradas las llamadas "camas de Osiris", que eran unos pequeños moldes de madera con la figura de Osiris que se rellenaban con tierra y grano. Se hacían colocar en las tumbas desde el Reino Medio y son típicas del Reino Nuevo. Más adelante en la Baja Época aparecieron los "Osiris vegetantes" que formaban parte del ajuar funerario.



En el molde se mezclaba limo y grano que al germinar dentro de la imagen de Osiris rememoraba su función de divinidad del grano (en su nombre de Nepri); cumpliéndose así el ciclo de nacimiento, crecimiento, muerte y renacimiento, proceso al que se sumaba el difunto de forma mágica, obteniendo así su propio renacimiento y regeneración en el Occidente.



También se modelaban figuras momiformes con barro y otros materiales mágicos (minerales, sustancias aromáticas, etc.), que luego se vendaban cuidadosamente y solían introducirse en un pequeño sarcófago de madera. Estas figuras se enterraban el mismo día en que había acontecido la muerte de Osiris; y se renovaban todos los años por otras de similares características.



Osiris también se identifica con el vino, porque las uvas simbolizan su resurrección y el comienzo de un nuevo ciclo de la vida (muchas otras divinidades también están relacionadas con el vino)



Ciertos peces pueden ser la manifestación de Osiris. El pez Abdyu (perca del Nilo) era entendido como un símbolo de renacimiento, y en ocasiones se mostraba a Osiris bajo el aspecto de este pez. Lo mismo sucede con el pez Inet (tilapía nilótica), de color rojo y forma redondeada que era otra de las manifestaciones de esta divinidad.

Una vez que Osiris fuera asesinado y resucitara convirtiéndose en el Rey del Occidente, se le dio el epíteto de Un-nefer que podría traducirse como "El que continúa siendo perfecto". Cuando una persona pasa satisfactoriamente el Juicio, se transforma en un Osiris Un-nefer. En la antigüedad para referirse a un difunto se le llamaba Osiris, seguido del nombre de la persona ("Osiris Fulano de tal...") porque se entendía que el difunto se había fusionado con esta divinidad.



Entre las figuras religiosas de Jesús y Osiris hay varias semejanzas, además de que los dos hayan sido traicionados y asesinados para luego resucitar de entre los muertos y tomar el lugar del Juez Supremo del Más Allá; ambos enseñaron la doctrina del amor con su ejemplo, y eran portadores de bondad y misericordia. Igualmente ambos se manifiestan en el pan y en el vino.



LA SIMBOLOGÍA DE  OSIRIS

Osiris [Wesir en idioma egipcio antiguo -wsir-] es una divinidad de buen corazón que se apiadaba de los seres humanos porque había sufrido como uno de ellos, que amaba a su pareja Isis y era un padre excelente con su hijo Horus. Eso es lo que enseñaba a los hombres el mito de su vida, muerte y resurrección, o renacimiento, en el Más Allá, muy cerca del ser humano.



 Lo que ellos intentan explicamos con el mito es muy simple: Osiris es un ejemplo a seguir; ¿por qué? Porque al finalizar su vida cada egipcio que moría se convertía en un Osiris, es decir, una energía bondadosa que supo lo que es sufrir, que fue padre, esposo, hijo y hermano. Ahí está la primera enseñanza, Osiris no es un hombre, pero el hombre común será un Osiris tras  su muerte. Por eso los habitantes de Egipto eran hombres justos, amables, bondadosos, caritativos y piadosos; simplemente seguían este símbolo como un ídolo al que imitar, un ejemplo (siempre hablando en términos espirituales, porque Osiris no es de carne y hueso, es espíritu u energía de Dios)



Ahora veremos qué nos enseña su imagen. "Netcher" (nTr), palabra egipcia que podríamos traducir como "Dios" o "Divinidad", no tiene imagen, porque no tiene ni sexo, ni forma ni volumen, al menos así era para los egipcios. Pero como ellos entendieron que es muy difícil conocer lo que no tiene forma entonces diseñaron una imagen simbólica.



En Osiris hay muchos símbolos que nos muestran cuál es la energía de esta divinidad, sólo hay que entenderlos. Si observamos una imagen de Osiris veremos que tiene la cara negra o verde, eso ya dice mucho, significa que Osiris es una energía que se manifiesta en la naturaleza, que a su vez está formada por la tierra, las plantas y el agua. La vegetación le da el color verde a Osiris, y el negro es por el limo (una especie de barro muy nutritivo para las plantas que quedaba cubriendo la tierra cuando se retiraban las aguas de la inundación).



1. Instrumentos: Látigo y bastón curvo

Sobre el pecho lleva dos instrumentos, un látigo y un bastón curvo. Simbolizan la ganadería y la agricultura, las dos riquezas de Egipto [ver los símbolos osiríacos].



2. Sudario, grano: Resurrección

Tiene un cuerpo extraño, pues está envuelto por un sudario, una tela  con la que donde envolvían a los muertos para llevarlos a la tumba.  Osiris no está muerto pero viste como un muerto, es porque él ha estado muerto y envuelto en el sudario, pero ahora está vivo y de pie nuevamente, ¡es la resurrección! Lo que  conecta a los fieles  con el primer símbolo, Osiris es como el grano que muere y vuelve a nacer en la próxima estación. Osiris es el grano, la espiga de trigo, el pan que se hace con ese trigo.

Hasta ahora hemos comprendido que Osiris es una energía de la naturaleza que  desaparece, pero no muere sino que renace cada estación; es el trigo con el que se hace el pan, alimento principal de los egipcios de todas las clases sociales, en especial los campesinos. Representa la riqueza de Egipto: la ganadería y la agricultura.



3. Trono de Maat

Hay otro símbolo que no debemos pasar por alto. Osiris está de pie sobre una plataforma o sentado en un trono sobre un desnivel. Esa plataforma tiene un diseño especial, no es cualquier cosa sino algo de relevada importancia para los egipcios, porque en esa forma se esconde Maat (mAat), ¿qué es Maat? Nada más ni nada menos que el Orden Divino, la ley de Dios que hace funcionar correctamente el universo. Dios existe porque Maat existe, y ésta existe porque el dios la ha creado; uno sin el otro no pueden existir.

Y Osiris está asentado sobre la Verdad y la Justicia, sobre el Orden Divino, porque es un juez, y los jueces tienen la responsabilidad de hacer cumplir la ley.

Aparecen dos aspectos de Osiris: el físico, formado por todos los símbolos de su imagen (que es una creación del hombre porque Osiris realmente no tiene imagen); y su significado espiritual. Uniendo ambas cosas se llega a comprender la simbología de Osiris. El mito nos brinda otra ayuda, es más profundo y explica la función de Osiris en la vida del hombre y de la naturaleza.

Osiris no es solamente el "dios de los muertos", sino también la justicia, la estabilidad contra el Caos, la inestabilidad y la desaparición del Mundo.



LOS SÍMBOLOS OSIRÍACOS

1. La Corona Atef [Atf]: Da la sensación que la corona Atef es una forma más elaborada (por adición) y compleja de la Corona Blanca del Alto Egipto. A ambos lados la corona Atef está adornada con sendas plumas de avestruz. Las plumas se relacionan con aspectos de entidades vinculadas con la creación, el aire, el viento, el aliento vital, la justicia y por lo tanto la resurrección. Como una ayuda para la resurrección y de capacidad creadora se encuentra la pluma de avestruz coronando el emblema de Osiris.



Durante el Reino Nuevo se le añade a la corona Atef un Disco Solar, a veces unos Ureos y dos cuernos horizontales de carnero sobre los que se sustenta.

Se relacionó un motivo circular que aparece en la parte alta de esta corona durante el Reino Nuevo, con el fruto del árbol "Ished" [iSd] y le da un valor solar (por su forma similar a la del sol, siendo por ello relacionados al renacimiento diario del astro, y por extensión, con el difunto). Este fruto suele estar pintado de amarillo.

El difunto también puede recibir esta corona en el Más Allá, junto con otros atributos, y de forma mágica le facilita el renacimiento en Occidente.



2. Nébrida (esta terminología proviene de una piel de ciervo que los griegos utilizaban en los ritos religiosos): también es conocido como "fetiche de Anubis", o Imiut [imi wt] que es su nombre egipcio original. Es una piel colgada de un soporte vertical apoyado en una base. No se sabe con certeza si es una piel de toro, vaca o felino. Tras finalizar la XVIII Dinastía, en las representaciones parece más la piel de un felino, pudiendo ser la de un leopardo.

Es posible que el origen del Imiut esté en la antigüedad cuando se enterraba a los muertos envueltos en una piel como símbolo de regeneración y resurrección del difunto en el Más Allá.

La conexión con Osiris responde a que el Imiut se denomina "El que está en las vendas", relacionándose con Osiris momificado y regenerado con esta piel.



 3-4. El flagelo Nejej [nxxw] y el cayado Heka [HqAt]: Se relacionan con la agricultura y la ganadería, las dos riquezas de Kemet que fueron enseñadas a los egipcios por Osiris. El Nejej es un símbolo de autoridad, indica la función de conducir, una guía para los hombres. El Heka indica la protección y ambos símbolos llevan el nombre de "Las Disciplinas".



5. El Pilar Dyed [Dd]: Aunque el origen de este jeroglífico es desconocido, el signos podría ser la representación estilizada de un poste al que se ataban gavillas de grano, o tal vez imitaba la columna vertebral, y de aquí el uso del signo con la connotación de "estabilidad". Se sabe, sin embargo, que el dyed se asoció desde el Reino Antiguo con Ptah, el principal dios menfita de la creación, al que se llamaba "Noble Dyed". Así, en la tumba de Nefertari en Deir-el-Medina, Ptah aparece dentro de una cabina en forma de capilla, tras la cual se encuentra una gran columna dyed. El capitel del soporte delantero de la cabina también muestra la misma forma que el jeroglífico, y el característico bastón del dios combina el dyed con los signos anj [anx] y uas [wAS]. Finalmente, debe destacarse que el signo dyed también aparece anj la inscripción situada tras la capilla y que dice: "Toda protección, vida, estabilidad, dominio y salud... están tras él".



A través de un proceso de asimilación y sincretismo, el dios Ptah fue equiparado en ocasiones a las divinidades del mundo subterráneo: Sokar y Osiris, y a principios del  Reino Nuevo el signo dyed se usaba de forma generalizada como un símbolo de Osiris y, según parece, se consideraba que representaba la columna vertebral de este dios. Así, en féretros del Reino Nuevo es frecuente encontrar pilares dyed pintados en las bases, donde reposaba la columna del fallecido, que identifican claramente al difunto con Osiris y constituyen una fuente simbólica de "estabilidad". El signo dyed fue elaborado comúnmente como amuleto de estabilidad y poder de regeneración, y en algunos contextos representacionales se le personificaba en cierta medida como emblema de Osiris. De esta manera, se le representó a menudo con ojos y con brazos que asían el flagelo y el bastón u otros atributos del dios del mundo subterráneo.



En muchos relieves y objetos decorados, el dyed fue uno de los signos más frecuentes, ya fuera solo o junto a los signos anj y uas, o con el tiet [tit], el denominado "Nudo de Isis". Asimismo, el signo dyed estaba asociado de forma particular con la idea de realeza. En el templo de Seti I en Abidos, se observan signos dyed personificados vestidos con el tipo de ropa gruesa y con pliegues que llevaban las figuras reales, posiblemente, simbolizando al propio rey. El ritual real de "Levantar el Pilar Dyed" constituía el acto culminante en la ceremonia de un rey fallecido y en la fiesta de jubileo del nuevo rey. Mediante cuerdas y con la ayuda de sacerdotes, el rey levantaba un enorme pilar dyed en un acto simbólico que representaba tanto la resurrección del monarca fallecido como el restablecimiento de la estabilidad para su propio reinado y el mismo cosmos. Un relieve pintado en un muro del templo de Seti I en Abidos muestra al rey levantando el pilar en el ritual mencionado, con la asistencia de Isis. El levantamiento del pilar dyed también simbolizaba la última victoria de Osiris sobre su enemigo Set.



LA FIESTA DE LOS MISTERIOS DE OSIRIS

- Día 24 del cuarto mes de la estación de Akhet –inundación-: comienzan los Misterios con una celebración llamada “Defender a Osiris de Seth”. El pueblo acudía a Abdyu (la ciudad santa de Abidos) para presenciar una representación de la lucha entre Seth y Osiris. Esta era llevada a cabo por los sacerdotes en los patios del templo, y el pueblo la representaba luchando en las calles y golpeándose con palos.



   - Día 25 del cuarto mes de Ajet: se celebraba la “Noche de la Muerte”. Osiris fue asesinado por Set y su cuerpo abandonado a orillas del río. Sus hermanas Isis y Neftis, representadas por dos sacerdotisas jóvenes, buscan a Osiris por toda la ciudad, se les unían las mujeres que habían viajado hasta Abidos en peregrinación, y así llegaban hasta la ribera del río donde encontraban una estatua tamaño natural de Osiris. Allí las diosas recitaban un poema de luto conocido como: “El lamento de Isis y Neftis”.



   - Día 26 del cuarto mes de Ajet: prosiguen los Misterios con la “Lamentación”. En este día se hacían rituales para proteger el doble país de Kemet y a todas las personas benditas por Osiris. Este ritual se llamaba “Destruyendo al Asno y la Serpiente”, manifestaciones de  los peligros de Apep, y lo realizaba en rey y los sacerdotes a puerta cerrada.



    - Día 27 del cuarto mes de Ajet: se celebraba la “Vigilia Nocturna” marcada por las presentaciones, oraciones y lecturas delante de la imagen de Osiris por el rey, sacerdotes y sacerdotisas que representaban a los diferentes personajes del mito.



    - Día 28 del cuarto mes de Ajet: se conmemoraba el triunfo de Osiris sobre las fuerzas de la destrucción y su llegada al Amenti como Sokar-Wesir con el gran banquete, “Celebración de comida en el Altar. También se realizaban libaciones de agua fresca en honor a Osiris en los altares domésticos.



    - Día 29 del cuarto mes de Ajet: se “Eleva el Dyed”, símbolo de la integridad y estabilidad osiríaca. Como en este día Osiris se convierte en el primer occidental, se honra a todos los difuntos porque, gracias a él, pueden continuar existiendo después de la muerte.













Bibliografía

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  • Porter, Bertha & Rosalind L.B. Moss: Topographical bibliography of ancient Egyptian Hieroglyphic, text, Reliefs, and Paintings. Tomo VI Upper Egypt: Chief Temples. Griffith Institute, Ashmolean Museum. Oxford, 





[1] Epagómenos era el nombre griego de los cinco días añadidos al ciclo de 360 jornadas para completar el año solar de 365 días.
La invención del calendario civil egipcio surge a principios del tercer milenio a. C. y se tiene evidencias de su uso en época de Shepseskaf, faraón de la dinastía IV de Egipto. El año civil egipcio constaba de 365 días, dividido en tres estaciones de 120 jornadas, más cinco días añadidos, que no constituían un mes aparte.
Esos días eran denominados por los antiguos egipcios heru renpet «los que están por encima del año», también eran conocidos como mesut necheru «del nacimiento de los dioses», pues se festejaba el nacimiento de cinco deidades egipcias: Osiris, Horus, Seth, Isis y Neftis. Posteriormente, en idioma copto, fueron denominados piabot nkoyxi «el pequeño mes».

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